“Criminalidad en Centroamérica es preocupante”: director Banco Mundial

“Criminalidad en Centroamérica es preocupante”: director Banco Mundial

Junio 28, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra | Editora de Orden
“Criminalidad en Centroamérica es preocupante”: director Banco Mundial

Felipe Jaramillo, director del Banco Mundial.

Felipe Jaramillo, director del Banco Mundial en esa zona, habla sobre la necesidad de la prevención.

Felipe Jaramillo, director del Banco Mundial para Centroamérica, es uno de los participantes del foro Soluciones Integrales para la Prevención del Delito y la Violencia, que se realiza en Cali desde el miércoles pasado y es patrocinado por esta entidad junto con la Alcaldía de la ciudad y la Alta Consejería para la Seguridad y Convivencia.El economista, de origen colombiano que trabaja hace 24 años en el Banco Mundial, explica que aunque el objetivo principal de este organismo no es realizar trabajos en el tema de la violencia, la difícil situación que atraviesa Centroamérica los ha llevado a interesarse en esta.Al comparar Colombia con estos países, agregó que “aunque cada uno tiene unas particularidades, al ver las raíces estructurales de los problemas son similares. Acá tenemos alcaldes de Guatemala, Honduras y El Salvador y ellos coinciden en el tema de la falta de programas para la familia, la niñez y los jóvenes, la falta de alumbrado público, es lo mismo en todas las comunidades que tienen violencia, por eso por el programa Resol-V (lanzado en el foro) es muy importante, compartir la información es muy útil”.¿Cuál es su radiografía de la situación de violencia en Centroamérica?La situación de Centroamérica en estos temas de violencia es muy preocupante. El nivel de criminalidad y homicidios ha subido en los últimos seis años a niveles casi record internacionales. Allí se encuentran los tres países con las más altas tasas de homicidios de América Latina en los últimos cinco años y está Honduras que tiene la tasa de 92 que es la más alta en el mundo y la ciudad con más homicidios es San Pedro Sula. La situación es grave, por eso organismos como el Banco Mundial nos hemos interesado acercándonos a este tema y ayudando maneras efectivas de buscar soluciones.En estudios recientes de la ONU y del Banco Mundial se dice que el 90% de la droga que llega a Estados Unidos pasa por Centroamérica. ¿Es el narcotráfico el causante de esa violencia?La respuesta es no. El narcotráfico le ha echado más gasolina a un fuego que ya estaba prendido. Ahora hay un fenómeno de que los flujos del narcotráfico se han venido desplazando hacia Centroamérica, pero la violencia y las causas de esta venían de antes, son razones múltiples. Por un lado está el problema de una violencia juvenil y unas pandillas, que son las famosas maras, que existen desde hace casi 30 años y son gestoras de la mayor parte de los asesinatos. Otro factor es el acceso a las armas, debido a las que les quedaron de las guerras en El Salvador, Guatemala. Acá es muy fácil conseguir armas. Otro factor es que las instituciones son muy débiles, las policías son débiles y la misma sociedad se ha debilitado. Y el otro tema serio es las economías, que no han producido suficientes oportunidades para darle alternativas a los jóvenes.Mucha gente se ha ido y eso ha generado descomposición familiar terrible, se han ido padres y madres dejando a los niños con abuelos, tíos, amigos. Hay dos generaciones que han crecido en la calle y estos son los que han caído en riesgo de entrar a las maras.Y ese proceso de las maras nació en el exterior, se dice que muchos fueron huérfanos de la guerra.Está claramente establecido que las maras surgieron en Los Ángeles de esta población migrante que se encontró en los barrios marginales con la población méxico-americana que estaba organizada en pandillas. Y esos niños fueron reclutados por las pandillas y otros crearon sus propias pandillas. Con el tiempo a muchos los deportaron y trajeron la mara a Centroamérica. Ha sido interesante lo de El Salvador, donde los líderes que estaban en la cárcel de la maras ‘Salvatrucha’ y ‘La 18’ se pusieron de acuerdo y ordenaron un pacto. Todo parece indicar que la tasa de homicidios ha bajado a menos de 25 homicidios por cada 100.000 habitantes.Empezó en El Salvador, ¿cómo logró extenderse a Honduras y Guatemala?Deportaron salvadoreños, pero también de esos países. La emigración de ellos también fue fuerte. Además, son países pequeños con fronteras cercanas.¿Cual es el trabajo de prevención que hace el Banco Mundial?El banco usualmente no trabaja en temas de violencia, pero en Centroamérica se ha vuelto un problema tan grande, un obstáculo al desarrollo económico y social que le hemos apuntado al tema de la prevención. Hemos visto que lo que los países se han dedicado por años solo a la represión, la mano dura, es una estrategia de aprehender al criminal y meterlo a la cárcel. Y esa estrategia no ha funcionado en Centroamérica, la han aplicado y la violencia ha seguido aumentado y las cárceles se han vuelto unos centros del crimen, muy parecido que en otros países. Estamos apoyando los esfuerzos para reconstruir tejido social. ¿Por qué es tan grave la situación de Honduras, el país mas violento?Honduras es un país que así como no saben cuántos policías tiene tampoco cuántos profesores. De estos tres países es el que tiene las instituciones más débiles y pobres. Yo creo que eso explica mucho el por qué se ha vuelto más violento. Allí es donde tenemos más actividades. Le estamos apostando a fortalecer los gobiernos locales y apoyamos una propuesta que es municipios más seguros, donde tratamos que generen planes de desarrollo social para los jóvenes y los niños. Con temas como hacer parques, crear iniciativas culturales y extender la jornada de la escuela para que los niños no estén desocupados.Los gobiernos se meten más en la mano dura que en la prevención porque eso es mas popular, cuando sube la tasa de homicidios piensan en mandar la policía y apresar gente. Eso genera fotos. El trabajo con los niños y jóvenes es de mediano y largo plazo, ayer el Alto Consejero lo decía muy bien, prevenir es más efectivo y menos costoso que detener, encarcelar y rehabilitar.En este foro se ha hablado de la experiencia de Colombia como un modelo, pero informes lo siguen ubicado entre los países más violentos del mundo.Cuando uno sale de Colombia la percepción cambia y en todos los foros internacionales ocupa un lugar muy destacado, porque aunque la situación dista de ser la ideal ha mejorado mucho. La tasa de homicidios es de 31, hace diez años era de 68, entonces la mejora ha sido muy importante, claro hay trecho por recorrer.El Banco Mundial siente que estos países tiene mucho que aprender de Colombia, que tiene experiencias de todo tipo. Unas exitosas, otras no. Acá la institucionalidad y el tejido es más fuerte. Si llegamos a un post conflicto, ¿qué tenemos que aprender de El Salvador y de Guatemala?Invertir en la niñez. Se firmaron unos tratados de paz y se hicieron unos proyectos generales pero no se le dio atención a la niñez y a la juventud y cuando ves los violentos y los muertos la mayoría son jóvenes.

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