Crecimiento de la modalidad de llamada extorsiva tiene preocupadas a las autoridades

Crecimiento de la modalidad de llamada extorsiva tiene preocupadas a las autoridades

Octubre 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Crecimiento de la modalidad de llamada extorsiva tiene preocupadas a las autoridades

Al 28 de septiembre en el Valle han sido detenidas 147 personas por extorsión, de estas 24 son mujeres. En Cali fueron capturadas 187 personas, 32 eran mujeres.

Datos de la Policía indican que este año en Cali se han desarticulado 19 estructuras dedicadas a las extorsión, tres organizaciones más que 2015. Al 28 de septiembre en el Valle han sido detenidas 147 personas este delito.

“Queremos que usted nos haga un favor. Necesitamos pagar un personal  que viene desde Ipiales para  apoyar un plan pistola de 72 horas. Tenemos que  pagar 20 muchachos, cada pasaje vale $100.000. Los 20 viajes tienen un costo de $2.000.000. Yo, como máximo comandante en toda Colombia del Clan del Golfo de Urabá o Clan Úsuga, le doy mi palabra que si paga durante un periodo de  diez años nunca más la vamos a volver a molestar para que siga viviendo y   trabajando  acá en Cali sin problema”. 

Con estas palabras, un hombre extorsionó a una mujer de Cali por medio de una llamada telefónica. El registro quedó en dos grabaciones de audio, una de once y otra de cinco minutos.   

La víctima, en medio de la angustia y en una actitud valerosa,  sostuvo la conversación con el extorsionista para que su hijo grabara. Con el miedo que traducía su voz, preguntó: “¿cuánto se supone que yo tengo que dar, señor?”

Extorsionista: “solamente tiene que darnos lo de 20 pasajes, que son $2.000.000. Yo le voy a colaborar porque el otro comandante le estaba pidiendo $3.000.000 pero yo le voy a ayudar con un milloncito. Mañana mismo le entregamos un paz y salvo para que no le pase nada a usted y su familia”.

Datos entregados por el Gaula de la Policía Valle, reportan que las extorsiones bajo la modalidad de llamada extorsiva desde las cárceles representan el 60 % del total de casos registrados en el Valle. En su gran mayoría, las comunicaciones son hechas desde cárceles de Popayán, Cauca; Picaleña, Tolima; Bellavista, Antioquia; El Bosque, Atlántico; Cómbita, Boyacá, y Palogordo, Santander.

El mayor Jhon Becerra, comandante del Gaula de la Policía Valle, explica que la modalidad de llamada extorsiva ha crecido y preocupa a las autoridades en el departamento.   

Reconoce que en un bajo porcentaje hay llamadas extorsivas hechas desde las cárceles de Cartago, Tuluá, Sevilla y Buenaventura.

Los reos, dice una fuente del Gaula, pueden comprar hoy en día un teléfono celular entre $ 300.000 y $ 1.000.000.

4 es el número de mujeres que el Gaula de la Policía de Cali busca en la ciudad por extorsión. 976 equipos de comunicaciones ha incautado el Inpec en región.

Los familiares de estos, en muchos casos, son los encargados de pagarlos y adquirir  los planes con acceso a internet, herramienta usada por los extorsionistas en los centros de reclusión para buscar teléfonos de empresas. Los números de los ciudadanos son obtenidos de listados que les ingresan a las cárceles.  

“Hemos evidenciado que en el Valle hay presos que se hacen pasar como miembros de la banda de alias Porrón (ya detenido por extorsionar al futbolista Faustino Asprilla) para exigirle dinero a las víctimas. Otros son verdaderos integrantes de ‘Los Rastrojos’”, acota el investigador. 

Este año han incautado 45 teléfonos en cárceles del departamento. Los equipos, reitera el funcionario judicial, entran a los centros penitenciarios por dos vías: “funcionarios del Inpec y familiares de los presos”. 

Datos de la Policía indican que este año en Cali se han desarticulado 19 estructuras dedicadas a las extorsión, tres organizaciones más que 2015.

Una fuente del Inpec confirma que un guardián que estaba asignado a la cárcel de Jamundí enfrenta un proceso  que podría llevar a su destitución, esto porque fue sorprendido con dos celulares camuflados en un radio de comunicaciones que deben utilizar  en las garitas de vigilancia. 

Esta misma del instituto revela que los delincuentes una vez tienen los celulares en los centros penitenciarios, buscan las zonas  donde haya señal y los  inhibidores de señal no tengan cobertura. La cárcel de Villahermosa de Cali y la de Palmira son las únicas que tienen estos dispositivos instalados en el Valle. Aunque una fuente de inteligencia dice que los presos han encontrado formas de usar los celulares.    

El mayor Becerra dijo que de 100 llamadas diarias que un detenido puede hacer  para extorsionar, en dos o tres las víctimas caen y hacen los giros. 

Hasta el mes de agosto en el Valle se recepcionaron 127 denuncias por extorsión, mientras que en Cali se recibieron 119. Sin embargo, se mantiene un subregistro alto de  personas que llaman a las líneas del Gaula a contar el caso pero no denuncian formalmente, así lo revelan los registros: para el mismo mes en el departamento se habían registrado  562 casos, mientras en la capital del Valle 152.  

La sentencia del extorsionista: “Tengo dos muchachos que la van a seguir para el pago. Me vuelvo a comunicar con usted faltando un cuarto para las cuatro (de la tarde) para que me diga que ya consignó y mis muchachos vayan a su casa y con la factura del giro que usted muestre, le entreguen el código (paz y salvo) para que usted y su familia se puedan movilizar por la zona durante el paro armado de 72 horas sin problema.  Así como usted nos cumpla, nosotros le cumplimos,  porque sino me la sicarean (asesinar por encargo)”.

A la víctima, el supuesto comandante de la banda delincuencial le exigía que el dinero tenía que ser consignado en 30 minutos en la oficina Gane más cercana a su vivienda. 

El giro tenía que hacerlo a nombre de una señora cuyo primer nombre era Ana, acompañado de un número de cédula. Ella nunca lo hizo porque denunció y el Gaula de la Policía Metropolitana de Cali ya le sigue la pista a los extorsionistas.  

Oswaldo Bernal Sánchez,  director de la Regional Occidente del Inpec, asegura que todos los días se están haciendo registros en las 24 cárceles del  Valle, Nariño, Cauca y Putumayo, a cargo de la seccional.

“Nosotros, como entidad del Estado y con cooperación del Gaula, hacemos como mínimo tres operativos de requisas diarios, sea a la comida que entra, o a los visitantes”, afirma el directivo del Inpec.

El funcionario deja  claro  que los controles exclusivamente para combatir el delito de extorsión dentro de los centros carcelarios son competencia del Gaula  y no de la autoridad carcelaria.

Cifras de  la Policía del Valle indican que en el 85 % de las estructuras del departamento que delinquen bajo la modalidad de llamada extorsiva, las mujeres son utilizadas para hacer el cobro. 

Cristalinas

A finales de agosto el Gaula de la Policía capturó a seis mujeres  pertenecientes a la banda ‘Las Cristalinas’, organización que extorsionaba a transportadores en zonas rurales del Lago Calima, Tuluá, Trujillo y Buga. Se trata de F*, una mujer de 60 años de edad; E*, de 42; Y*, de 30;  L*, de 28; J*, de 27 e I*, de 26. Otra mujer de la banda es O*, de 44.Las mujeres recibían $100.000 por giro y operaban así: Y cobraba los giros en el centro de Buga. F, L e I reclamaban el dinero en la misma oficina de giros de Palmira. Todas tres se conocían. La última mujer, J, cobraba en  Pasto, Nariño. 
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