Crece misterio por asesinato de la modelo caleña Ángela Villalobos

Diciembre 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Andrés Felipe Becerra | Reportero de El País
Crece misterio por asesinato de la modelo caleña Ángela Villalobos

El crimen de Ángela se presentó el lunes en El Troncal, cuando fue atacada por sicarios mientras se movilizaba en su vehículo.

Este es un tramo de la historia de Ángela Villalobos, la modelo que el pasado lunes fue asesinada en Cali. Perfil póstumo.

Hace seis años, cuenta la historia, la caleña Ángela Villalobos Cano se había retirado de lo que tal vez le gustaba más en la vida: el modelaje, las pasarelas, las fotos. Ese era su mundo. Y allí era feliz. Pero aun así un día dijo adiós, me voy, hasta aquí llegué. Antes de eso Ángela, hermosa trigueña de 25 años, siempre había sido tenida en cuenta para eventos y campañas de moda de la ciudad. La llamaban para desfilar en ropa interior, para ser portada de revistas, aparecer en avisos de locales comerciales, para la sección de fotos de importantes páginas de Internet. Allí, en esas imágenes, ella aparece sonriente, plena. Es como darle play a una balada cantada por alguien que ya no está: la voz sigue ahí, intacta, como una contradicción. Una vez, incluso, desfiló arriba de un caballo de paso por el ruedo de la Plaza de Toros de Cali, con ocho elegantes amazonas más que fueron elegidas entre 45 aspirantes. Para esos días, un diciembre del 2005, los asistentes no se cansaban de aplaudir. El flash de las cámaras estallaba su paso y ella contestaba sonriendo.Personas que conocieron a Ángela cuentan que esa muchacha, de familia humilde, del barrio La Base, se inició en el modelaje a muy temprana edad y que ella nunca se resistió a eso que parecía resultarle tan natural. “Su padre, madre, dos hermanos, su abuela, son muy unidos. Ella trabajaba para darse gusto y darle gusto a ellos”, cuenta hoy una vecina de la familia. La gente del medio laboral en el que se movía Ángela también la recuerda: “Le gustaba ser modelo de ropa interior. Pudo haber tenido propuestas para desnudos, pero nunca lo hizo”, afirmó un representante de modelos que la conoció. Con base en esa vida y las conjeturas propias del universo de las pasarelas, las autoridades hoy tienen una hipótesis: en medio de las muchas propuestas indecentes que tuvo que rechazar, de los mafiosos y sus amenazas envueltas en papel regalo, ella habría tenido una relación con una persona que, al parecer, tuvo antecedentes judiciales relacionados con el narcotráfico.“Eso puede que hubiera pasado”, afirma otra modelo caleña que pidió reserva de su nombre. “Es normal en este medio. Hombres con plata se enamoran de nosotras y nos hacen invitaciones, unas aceptan, otras no. Las que aceptan no saben que una relación con un narco es para toda la vida”.De esa supuesta relación de Ángela poco se supo. Y los que saben no hablarán. Menos ahora cuando las investigaciones apuntan a que fue esa la razón de su final: baleada, en un auto de lujo, en una calle de Cali.No hablarán, tampoco, porque hace casi 18 meses Ángela Villalobos Cano llevaba una vida casi de cuento en México, a donde se había ido a vivir. Al llegar allí conoció al jugador mexicano Jesús Roberto Chávez Guzmán, capitán del Puebla, y se enamoró como en un culebrón manito. Chávez, de 26 años, un gol de cabeza en toda su carrera, era el novio perfecto, como de novela: le llevaba flores, chocolates, la invitaba a cenar a sus sitios preferidos, la trataba como princesa.Ángela estaba, otra vez, viviendo el sueño, cantando su balada. Pero Cali, su familia, sus amigos la esperaban para pasar Navidad. También para celebrar su cumpleaños número 26.Por eso viajó. Llegó hace poco más de un mes. El lunes pasado quiso ir a visitar a su abuela que vive en el barrio El Troncal. Le quería dar una vuelta por la ciudad, por eso había llegado hasta ese lugar en un carro marca Audi, de color gris, un vehículo de gama alta avaluado en más de 70 millones de pesos.Pero en el camino, dicen testigos, se le atravesaron sicarios en moto que le propinaron varios tiros que atravesaron los vidrios del carro y la impactaron en varias partes del cuerpo. El crimen es materia de investigación. El autor intelectual del homicidio podría, dicen las autoridaes, ser ese narco de hace unos años, al cual un día dejó Ángela. Ese fue el final de su cuento.

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