Cooperación con Colombia causa revolcón en Venezuela

Mayo 01, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Juan Francisco Alonso

Fuertes críticas ha recibido el presidente Chávez por la extradición del supuesto ‘embajador’ de las Farc. Chávez afirmó hoy que espera que el Gobierno de Colombia respete los derechos del presunto responsable en Europa de las Farc Joaquín Pérez Becerra.

Hoy por ti, mañana por mí. Este parece el nuevo lema que hoy guía la política exterior del gobierno de Venezuela con Colombia.Y es que tan sólo unos días después de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara que entregaría a Venezuela al presunto narcotraficante Walid Makled, su homólogo Hugo Chávez le devolvió el gesto con la captura y deportación de Joaquín Pérez Becerra, el supuesto ‘embajador’ de las Farc, sin importarle las reacciones que esta decisión provocaría entre sus seguidores.En el Partido Comunista de Venezuela, PCV, se armó un revolcón. Su secretario general, el diputado Óscar Figueras, no dudó en acusar al Gobierno de contradecir “los postulados del proceso político bolivariano, pues en el discurso cuestiona al imperialismo norteamericano y a la oligarquía colombiana, pero en la práctica atiende a sus demandas”.Horas después de que Pérez Becerra, alias Alberto Martínez, fuera puesto en un avión rumbo a Bogotá, en el centro de Caracas aparecieron graffitis criticando la decisión oficial: “Extradición es traición”. “A los revolucionarios no se les entrega”.Seguidamente ese partido, junto a la Coordinadora Simón Bolívar, la organización de extrema izquierda venezolana que levantó un busto en honor al fallecido fundador de las Farc Manuel Marulanda, hicieron sentir su malestar con una protesta ante la sede de la Cancillería.Pero además de las críticas y manifestaciones en las calles, los comunistas denunciaron la entrega de Pérez Becerra ante instancias internacionales. Incluso enviaron un documento al Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura, en el que critican la decisión del Gobierno revolucionario y lo acusan de violarle los derechos fundamentales al presunto miembro de las Farc, quien, según las investigaciones, era el director de la Agencia de Noticias Anncol y el encargado de hacer propaganda del grupo guerrillero en los países de Europa. En dicho comunicado también se critica que las autoridades de los servicios de inteligencia, quienes detuvieron a ‘Alberto Martínez’ en el aeropuerto de Maiquetía el pasado domingo, cuando arribaba procedente de Frankfurt (Alemania), lo mantuvieran incomunicado y no le permitieran recibir visitas de ningún tipo.Desde el movimiento de Derechos Humanos venezolano también se alzaron voces contra la resolución gubernamental. El activista Marino Alvarado, director de la organización Provea, acusó al Ejecutivo de Hugo Chávez de violar la Ley de Extranjería y Migración, al entregar al supuesto guerrillero a Colombia. “No se realizó el respectivo procedimiento administrativo previsto en el instrumento, donde él tenía derecho a expresar sus argumentos y en último termino acudir ante un juez para que decidiera su suerte. Tampoco se le notificó a la Embajada de Suecia de la detención de Pérez Becerra, a pesar de que él tiene nacionalidad de ese país”, dijo Alvarado. El Gobierno se defiende Sin embargo, el Gobierno de Venezuela le ha salido al paso a las críticas: “Nuestro país tiene una política exterior impecable e incuestionable frente al respeto del derecho internacional y la defensa de las causas justas”, replicó el canciller Nicolás Maduro, quien negó que la decisión fue en respuesta a alguna presión.Las autoridades han justificado la entrega de Pérez Becerra en el hecho de que él mismo había sido requerido por Colombia, a través de la Interpol. Sin embargo, al consultar la base de datos de personas solicitadas que está disponible en el sitio web del organismo no figuraba.No obstante, para algunos analistas la entrega de Pérez no supondría un cambio de actitud del Gobierno venezolano frente al grupo guerrillero. “Esto no tiene nada que ver con las Farc. Sólo es parte del enamoramiento que los presidentes Santos y Chávez tienen ahora y por ello cada uno está dispuesto a tomar decisiones para agradar al otro, aún cuando ellas le supongan algún costo”, afirmó.De Majo no dudó en afirmar que con estos gestos el autoproclamado líder del socialismo del Siglo XXI tenga fines electorales. “En el 2012 hay elecciones presidenciales y Chávez quiere atraer a ese 12% del electorado que es colombiano y que no votaría por él si sigue en enfrentamiento con el país vecino”.

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