Con lo poco o nada que teníamos, se pudo avanzar: Eliana Salamanca

Agosto 15, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Daniel Suárez Pérez, reportero de El País.
Con lo poco o nada que teníamos, se pudo avanzar: Eliana Salamanca

Eliana Salamanca, secretaria de Gobierno de Cali.

A tres años de gestión, la Secretaria de Gobierno habla de su desempeño para enfrentar la inseguridad en Cali, la tercera ciudad más violenta de Colombia.

El miércoles pasado el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y sus secretarios presentaron el informe de los últimos tres años de gestión. La seguridad no dejó bien librada a la Administración local. La secretaria de Gobierno, Convivencia y Seguridad, Eliana Salamanca, habló con El País sobre los fuertes cuestionamientos en materia de seguridad.Una de las críticas es que en Cali hace falta una política de seguridad a largo plazo, pues sólo se anuncian medidas de choque... Aquí hay personas a las que les gusta destruir y no construir. Las metas están en el plan de desarrollo. La gente cree que el tema de seguridad es sólo de la Secretaría de Gobierno o la Policía. La seguridad y la convivencia parten de la corresponsabilidad, pues hay otros factores que generan violencia como la falta de educación y de trabajo cultural. Han desconocido que la política de seguridad ciudadana existe. ¿En qué consiste esa política?Está basada en dos líneas de acción: la primera es la seguridad ciudadana que fortalece y amplía la plataforma operativa de los organismos de seguridad y de justicia. La otra línea de acción tiene que ver con la convivencia, que busca acercarnos a los jóvenes en conflicto, haciendo prevención con el consumo de psicoactivos, trabajando con el entorno familiar y promoviendo la sana convivencia en la ciudad.¿Qué tanto se ha invertido en seguridad?La Secretaría creció en un 18% el presupuesto, pasamos de $101.000 millones de la Administración anterior a $120.000 millones en la actual. Y el crecimiento de inversión a la Policía fue del 98%, la administración anterior entregó $28.900 millones. Este año lo cerramos con $57.300 millones, pasamos de girarle $3.400 millones en el 2004 a $18.000 millones en el 2011.¿Continúa esa baja inversión de $2.500 en seguridad por cada caleño?Si el Gobierno Nacional y el Departamental no ayudan, se va a mantener. O tendrían que desproteger otra área importante. Muchos piensan que seguridad sólo es gobierno, pero infraestructura, cultura y educación también ayudan. Es mejor prevenir que atender. Por ejemplo, rehabilitar a un consumidor cuesta $10 millones.¿Cuál es la participación de la Alcaldía en el plan choque que se lleva a cabo en Cali, pues parece que sólo es un esfuerzo de la Policía Nacional?Nosotros no peleamos por el protagonismo. Esta Alcaldía no busca solamente salir en medios. Nos interesan los resultados. La solicitud de esa intervención la comenzó a hacer el Alcalde. Él fue quien decretó una alerta naranja cuando empezó a ver que los indicadores de violencia crecían y no teníamos los resultados esperados. Se hizo un consejo de seguridad donde se le dijo al Gobierno Nacional que tenía que trabajar con nosotros, que el Gobierno Municipal no podía solo. Hay problemas de seguridad en la ciudad que por muchos años han sido críticos, como la situación en el Distrito de Aguablanca...Infortunadamente, los indicadores más fuertes de violencia se presentan en la ladera de Cali y en el Distrito, pero hemos trabajado en planes sociales. Cuando llegamos a esta administración en el 2008, teníamos registrados 95 grupos problemáticos y ahora hay 65. Logramos hacer intervención en 21 pandillas y construimos 21 unidades de negocio. Ellos decían que uno de los problemas era la falta de oportunidades laborales.A pesar de esa disminución, el número de pandillas sigue siendo alto. ¿Por qué no abarcaron más grupos?No hubo recursos suficientes para hacer la intervención en todas. Estos proyectos necesitan continuidad. El presupuesto ha sido una barrera para tomar medidas que disminuyan la violencia en Cali. ¿Para la administración, la seguridad no ha sido un tema relevante?Medellín y Bogotá manejan el triple de presupuesto de Cali. Esto se debe a que nuestras empresas públicas están intervenidas, lo que pasa con ETB y EPM en esas ciudades es que cada año le giran unos recursos a las alcaldías. En cambio, nuestras empresas hace once años no destinan ni un solo peso a la Alcaldía. Cuando llegamos, nuestros organismos de seguridad no tenían herramientas para trabajar. Los trabajadores del CTI se movilizaban en bus para hacer investigaciones, nosotros les dimos casi 20 vehículos. El Consejo Seccional de la Judicatura no tenía ni siquiera computadores. Usted dice que el presupuesto de Cali comparado con el de otras ciudades es poco, pero es evidente que en la capital del Valle hay otros temas que reciben más recursos que la seguridad... Lo que pasa es que Cali tiene muchas dificultades y había que apostarle a muchas cosas en esta ciudad. Creo que el tema de las megaobras fue importante. Esto le permite ser un territorio competitivo. A veces un factor generador de violencia es la falta de educación y había que generar calidad en ese sentido.Hay una problemática muy enquistada en la convivencia de la ciudad, que tiene que ver con la falta de tolerancia. Empezamos a generar una dinámica para la resolución pacífica del conflicto como las jornadas masivas de conciliación con el apoyo de las universidades. Con lo poco o nada que teníamos, se pudo avanzar.¿Cómo van las obras de construcción del Centro Integral en el Distrito de Aguablanca?Ya se está licitando, porque la Alcaldía se comprometió a sacar la licitación para hacer la adecuación física y así tener los espacios. ¿Cuánto tiempo dura esa licitación, porque hace un mes, en diálogo con El País, usted había manifestado que ese proceso ya había comenzado?Sí, pero lo que pasa es que había que contar con los recursos. Ya se está licitando, se está haciendo la invitación. El alcalde Jorge Iván Ospina hace más o menos un mes hizo el llamado formal a todas las instituciones que faltaban para prestar el servicio. Quien nos contestó que está dispuesto es el Instituto de Bienestar Familia, Icbf. La licitación puede durar mes o mes y medio, y la construcción otro mes.¿Qué ha pasado con los roces que usted, al parecer, tenía con el Alcalde? Se decía que esto creaba problemas en el momento de tomar decisiones para la ciudad...Esas siempre fueron especulaciones, Jorge Iván y yo lo hemos aclarado siempre, nunca hemos tenido diferencias. Él ha dicho públicamente que si existiera alguna diferencia yo ya me habría retirado, y yo creo lo mismo. El tema presupuestal no depende sólo del Alcalde, legalmente quien aprueba el presupuesto es el Concejo de Cali.¿También decían que no era bien recibida en esa corporación?Nunca lo he sentido así. Ahí están las grabaciones sobre la exposiciones del presupuesto para la vigencia posterior.Un reto que tenía la capital del Valle para mostrarse al mundo era la seguridad en el Mundial Sub 20, ¿cuál es el balance?Hasta ahora, positivo. Era un reto importante para Cali. Era la primera vez que se desarrollaba un mundial en Colombia. Desde hace varios meses venimos trabajando en los planes de seguridad y de emergencia, y los planes de infraestructura. Creo que es un balance muy positivo. La Fifa nos ha catalogado como una de las mejores sedes.Usted dijo que cuatro años se pasaron rápido y que gran parte del tiempo estuvo “apagando incendios”, ¿qué tareas hasta ahora quedan por fuera?Cuatro años no son suficientes para abordar lo que uno encuentra en Cali. Avanzamos mucho pero quedan cosas sin poder resolver, como la recuperación del espacio público. Allí creo que no logramos avanzar como hubiésemos querido. En la capital del Valle todos los días vemos como llegan los vendedores a ocupar el espacio público, pero también hemos visto que siempre hay personas que les van a comprar.Gestión en cifras”Pasamos de tener 262 vehículos de policía para patrullaje e inteligencia en el 2007, a entregar 310 en el 2011”. “En 2007 teníamos 0 Cai Móviles y ahora contamos con 20”.”Pasamos de tener 518 motos en el 2007 a entregar 1.128“.”Cuando llegamos a la Alcaldía teníamos 135 cámaras de vigilancia, ahora hemos alcanzado las 267”.”Entre el 2009 y el 2010 el hurto a residencias disminuyó 31%. El año pasado estuvo por debajo del promedio de los últimos cinco años, que estaba en 1.641, pues se presentaron 1.200 casos”.”En hurto a comercio bajamos 36%, el promedio era de 1.212, nosotros tuvimos 832 en el 2010”.

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