Con gran hermetismo avanzan los operativos para liberación de los cinco secuestrados

Noviembre 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Aunque hay total hermetismo y está en marcha la operación, tareas de búsqueda seguían. De la Calle confía en que diálogos se agilicen.

El operativo para la liberación de cinco prisioneros de las Farc avanzaba el viernes en total hermetismo de las autoridades y sin ordenarse un alto de las operaciones militares, condición fundamental para que se realice la entrega de los cautivos. “Seguimos las operaciones militares hasta tanto se dé la orden contraria del gobierno”, dijo a la AFP una fuente castrense, sin precisar cuándo podrían recibir esa instrucción. El movimiento de aeronaves continuaba en el departamento del Chocó, donde el domingo fueron capturados el brigadier general Rubén Alzate, el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego, y también en Arauca, donde los soldados César Rivera y Jhonatan Díaz quedaron retenidos tras combates hace diez días. En la base militar de la Brigada XV, ubicada en Quibdó, seguían ingresando y saliendo helicópteros en la mañana de ayer, pudo comprobar un periodista de la AFP. Después de que el presidente Juan Manuel Santos confirmara el jueves por la tarde que el procedimiento de liberación había sido activado, las autoridades no dieron más detalles logísticos ni informaron sobre cuándo podría realizarse la entrega. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), regularmente convocado para este tipo de procedimientos con las Farc, dijo el jueves tener “luz verde” para comenzar “labores humanitarias para llevar a cabo la liberación”. La vocera del CICR en Colombia, Patricia Rey, dijo esperar que todos queden en libertad “lo más pronto posible”, pero no detalló ni cuándo ni dónde ocurrirá. Los procedimientos de liberación de rehenes requieren una compleja coordinación para garantizar la seguridad de todos los involucrados y pueden verse demorados por condiciones climáticas o dificultades de acceso por la intrincada geografía colombiana. Según se supo, la entrega de Alzate y sus acompañantes podría darse en una zona cercana al río Atrato, al norte del Chocó, en la región del Urabá que ese departamento comparte con su vecino Antioquia, donde el viernes disminuía la actividad militar.Alzate, el oficial de más alto rango tomado prisionero por las Farc en 50 años de conflicto armado, fue capturado en confusas circunstancias cuando, acompañado de Rodríguez y Urrego, visitaba de civil el caserío de Las Mercedes, ubicado a orillas del río Atrato y a 30 minutos por barco de Quibdó. Testigos de lo ocurrido dijeron a la que el bote en que fueron llevados partió hacia el norte por el río Atrato. La cuenta regresiva para la liberación comenzó luego de que diplomáticos de Noruega y Cuba, garantes de las negociaciones iniciadas hace dos años entre el gobierno y las Farc, anunciaran el miércoles que ambas partes acordaron condiciones para la devolución de los cautivos.El viernes había preocupación por el clima en la zona donde ocurrió el secuestro, pues no es el mejor, por lo que la liberación podría complicarse a corto plazo, según autoridades. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, en la zona del Chocó se prevén lluvias desde ayer y hasta el domingo. En esos tres días “es altamente probable que se presente mucha nubosidad que pueda dificultar la aeronavegación”, indicó por teléfono a AP Christian Uscátegui, jefe de servicios y pronósticos del Instituto. Por su parte, las Farc, a través del guerrillero Jesús Santrich, pidieron que cesen los operativos militares para poder liberar al general y las otras cuatro personas, ya que la agilización de su entrega depende de eso. Colombianos piden pruebas de paz De otra parte, el jefe negociador del Gobierno, Humberto De la Calle, afirmó ayer que los colombianos necesitan recibir pruebas reales y concretas de paz por parte de la guerrilla de las Farc, haciendo referencia a que una vez se supere la crisis, se debe acelerar el ritmo de las conversaciones. “Es el momento de tomar decisiones, ya es hora de dar pasos concretos, no basta la retórica, tenemos que recibir los colombianos pruebas concretas y reales de paz, gestos, desescalamiento; tenemos que movernos en esa dirección”, afirmó De La Calle. Desde Santa Marta, donde se desarrolla la jornada de reflexión del Partido de la U, el Jefe negociador dijo que el secuestro del general Rubén Darío Alzate y sus acompañantes deja varias lecciones. “Queda clara una vocación de permanecer en la Mesa, me parece que esa es una lección que se deriva de esto. Ambas partes, pese a tratarse de una crisis supremamente compleja, inesperada, extraordinaria, para la que nadie estaba preparado; el designio de permanecer en la Mesa me parece que fue realmente una especie de resultado final de lo que ocurrió esta semana”, agregó. Finalmente, Humberto De la Calle afirmó que el apoyo recibido por el Partido de la U y los demás sectores de la población hacia el proceso, han contribuido a que la crisis y situaciones como las vividas en los días pasados sean superadas de la mejor manera. “Esto lo que demuestra es la fragilidad de este tipo de conversaciones. Uno puede estar preparado para cualquier cosa, pero hay imprevistos que a veces toman dimensiones exageradas y que muestran que tenemos que estar vigilantes todos en la defensa del proceso, tendientes a superar un larguísimo conflicto que hemos padecido los colombianos”, concluyó.

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