¿Cómo frenar la corrupción dentro de la Policía Nacional?

¿Cómo frenar la corrupción dentro de la Policía Nacional?

Diciembre 07, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País y Colprensa
¿Cómo frenar la corrupción dentro de la Policía Nacional?

La mayoría de los 16 policías detenidos en Cali trabajaban o lo habían hecho en la Estación de La Flora. En total fueron detenidas 31 personas, señaladas de pertenecer a dos bandas de asaltantes que delinquían en el norte de la ciudad.

Expertos plantean opciones como mejorar los procesos de selección o una reestructuración de la institución, ante los recientes escándalos que involucran uniformados activos.

En los últimos meses la Policía ha padecido una seguidilla de escándalos: capturas de varios de sus miembros en Cali y Medellín, señalados de colaborar con bandas de asaltantes y de expendedores de droga; la detención de un subintendente por presuntamente ayudar a atentar contra sus propios compañeros en la isla de Gorgona y la pérdida de armas en una estación de Carabineros en Bogotá. Aunque el director de la institución, general Rodolfo Palomino, ha insistido en que esta ola de detenciones obedece a un proceso interno de lucha contra la corrupción, expertos consultados aseguran que la Policía debe introducir cambios estructurales para evitar que estos hechos se repitan.El último caso que conmocionó a país fue la captura del intendente Buenaventura Orobio Caicedo, subcomandante de la estación de Timbiquí, Cauca, señalado de, presuntamente, colaborar con el Frente 29 de las Farc para atentar contra la estación de Gorgona. Ataque en el que murió un teniente y otros seis uniformados quedaron heridos.“Orobio Caicedo contribuyó de manera eficaz en la muerte del teniente John Álvaro Suárez, víctima mortal del ataque a la Isla, en el que también resultaron heridos dos patrulleros”, dijo la Fiscal 19 de la unidad especializada contra el terrorismo en la audiencia en la que al suboficial le imputaron los delitos de terrorismo, homicidio agravado, tentativa de homicidio y concierto para delinquir.Orobio, según la fiscal, “mantenía constante comunicación con integrantes del grupo subversivo, identificados como alias Tocayo y alias Tío, quienes dirigieron el ataque terrorista contra la estación de policía en la Isla Gorgona”.Este ha sido el caso que más impactó a la opinión pública porque mucha gente no entiende cómo es posible que un policía apoye un ataque contra sus propios compañeros. El propio presidente Juan Manuel Santos expresó que es “es un hecho triste y desgarrador de un traidor que colaboró para atacar al pueblo, el puesto policía y asesinar a un teniente en Gorgona”.El mandatario también se refirió a la perdida de 14 armas de fuego en la escuela de Carabineros en el norte de Bogotá. “Este robo a una unidad policial es absurdo y ridículo. Fortalezcamos nuestra contrainteligencia, los procedimientos de controles internos. Siempre habrán manzanas podridas en instituciones tan grandes como son las fuerzas armadas, pero las propias instituciones tienen que ser las más severas”.A estos casos se suma la captura esta semana de 19 policías en Medellín, aprehendidos el 3 de diciembre junto con otras 27 personas, en uno de los golpes a las estructuras de microtráfico en la capital de Antioquia. Los uniformados fueron señalados por la Fiscalía de recibir pagos de $250.000 por permitir la venta de drogas en seis ‘ollas’ de vicio.Dos semanas atrás, en Cali, arrestaron a 16 policías, que presuntamente ayudaban a dos bandas dedicadas a robar casas, locales comerciales y personas en el norte de la ciudad. Y en el Urabá y en el Valle en dos semanad fueron detenidos ocho uniformados por extorsión.Las investigaciones de la Estructura de Apoyo de la Fiscalía y la Policía arrojaron que el acuerdo entre los policías detenidos y los asaltantes era que recibirían un 30 % de cada botín.La lista de capturados en los últimos tres meses incluyó a un oficial de alto rango: el coronel Néstor Enrique Maestre, quien era el subcomandante de la Policía en Cauca.Maestre fue detenido el 31 de octubre por su presunta colaboración en una red de narcotráfico, que enviaba toneladas de droga por los puertos del Caribe. Él los apoyaba cuando era miembro de la Policía Antinarcóticos.El director de la Policía Nacional, general Rodolfo Palomino, aseguró que a pesar de todos estos hechos registrados en los últimos meses, el ‘Plan Transparencia’ es un compromiso.De acuerdo con cifras de la Policía, hasta noviembre de 2014 se abrieron 497 investigaciones disciplinarias que terminaron en la destitución de 234 uniformados. Además, en solo noviembre se contabilizaron más de 30 casos de retiro, en medio de investigaciones judiciales por su comportamiento.Se necesita una reestructuraciónPara Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conflicto, Cerac, lo que está ocurriendo en el interior de la Policía es algo muy grave.“Aunque intenten presentarlo como producto de una labor anticorrupción, es algo más profundo, que tienen que ver con la presencia de organizaciones criminales al interior de la Policía y unas formas de corrupción de criminales que compran protección”, señaló Restrepo.El analista agregó que la respuesta institucional a esta crisis es muy débil, lo mismo que la “falta de liderazgo del general Palomino. Esto no quiere decir que no haya resultados importantes ni policías valiosos, pero el hecho de que un general (Mauricio Santoyo) sea procesado en Estados Unidos por narcotráfico o que en una estación de Bogotá se pierdan armas, muestra una grave crisis”.Por su parte, el general (r) del Ejército Néstor Ramírez, experto en seguridad y catedrático de ciencias políticas en la Universidad Sergio Arboleda, aseguró que la culpa de que tantos policías se vean involucrado en actos delincuenciales no es de la Institución, sino de las personas que ingresan a ella con el propósito de satisfacer sus intereses personales.“En estas instituciones se supone que enseñan valores, principios y virtudes, lo que me hace pensar que no es culpa de la Policía, sino de quienes ingresan allá para cometer delitos, muchos salen de una sociedad que tiene complicaciones morales y ven a la institución para sus intereses”, aseguró Ramírez.También indicó que la posible solución para evitar que haya tanto personal que delinque es un mejor filtro de selección para quienes quieren ingresar, “incrementar la exigencia, una selección rigurosa, como el polígrafo y análisis psicológicos, que no solo evalúen lo aparente”.A su turno, el experto en seguridad Jairo Libreros, consideró que “la reforma del Gobierno anterior que redujo el tiempo en la formación de los policías, pudo generar el panorama que observamos todos hoy, pues no se hicieron los filtros necesarios para estos ingresos”.Por otro lado, sugiere que para la selección de los uniformados se requiere un trabajo más fuerte y riguroso, que “los procesos de estudios de seguridad y confiabilidad no presenten fallas, que los evalúen y no solo en su vida como policías, sino en su vida fuera de la institución, para esto es necesario más personal”.Aunque la Policía ha trabajado todo el 2014 para combatir la corrupción dentro de la misma institución, continúan los casos, uno tras otro, lo que no solo ha sido sorpresivo para la ciudadanía, sino para la misma entidad. Muestra de esto es que el general Palomino dirigió una carta abierta a los colombianos sobre el tema que ha generado tanto impacto.“Desde un principio, entendíamos que la imagen institucional se vería afectada, sin embargo, la historia no nos perdonaría que omitiéramos el deber constitucional y patrio de transitar únicamente por los caminos de la legalidad”, señaló el Director en su misiva.Los detenidos de CaliLa mayoría de los 16 policías detenidos en Cali trabajaban o lo habían hecho en la Estación de La Flora. Según las interceptaciones, telefónicas a integrantes de las bandas de asaltantes de alias El Seño y El Patas, grupos que estaban detrás de una serie de robos en el norte de Cali, los uniformados facilitaban los hurtos.“Los agentes del orden realizaban sus labores en los cuadrantes. Estos servidores públicos permitían que los integrantes de las bandas ingresaran a las residencias o establecimientos comerciales. Luego, facilitaban la huida de los ladrones”, reveló uno de los investigadores. Dos policías retirados eran el enlace con los uniformados de la estación.

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