Cien años del Instituto de Medicina Legal en el país

Noviembre 04, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Cien años del Instituto de Medicina Legal en el país

El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Cali, cuenta, entre otros, con un laboratorio de balística, que permite analizar los proyectiles encontrados en los cuerpos que allí llegan.

En la regional suroccidente, con sede principal en Cali, cuentan los grandes retos de este centenario.

El miércoles pasado, a las 8:00 a.m., la banda de guerra de la Policía llegó a la entrada principal de la sede del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Cali y brindaron una inusual serenata.Mientras la banda tocaba, poco a poco fueron saliendo todos los funcionarios de la entidad a ver qué pasaba. Las personas que temprano esperan afuera la entrega de cuerpos o resultados de exámenes también estaban atentos de lo que sucedía, sin saber de qué se trataba y sin entender por qué los policías tocaban el feliz cumpleaños en vez de una de las tradicionales marchas.Luego, cuando los funcionarios empezaron a hablar entre ellos y a contarles a los usuarios de la entidad lo que ocurría, todo quedó claro: la banda ofrecía la serenata por los cien años de Medicina Legal, que se celebró en todo el país. El instituto nació el 29 de octubre de 1914.En la sede del suroccidenteEn los pasillos, oficinas y laboratorios de la sede de Medicina Legal en Cali, ubicada detrás del Hospital Universitario del Valle (HUV), en el sur de la ciudad, el mes pasado se volvió costumbre entre los empleados decir feliz cumpleaños en vez de un buenos días o buenas tardes. Luz Mary Maecha y Luz Amparo Martínez, las secretarias del director regional de la entidad, lo repetían todo el tiempo. El miércoles pasado, cuando ultimaban detalles de la ceremonia para celebrar el centenario, las mujeres confirmaban asistencia, atendían a medios, hablaban con funcionarios, recordaban anécdotas y decían feliz cumpleaños.“Pese al tipo de trabajo que se realiza en esta institución, donde se tratan homicidios, suicidios, accidentes, agresiones, siempre se ha hecho el mejor esfuerzo para brindar los mejores resultados y la mejor atención al público y las autoridades”, dice Maecha. Luego de estar en diferentes zonas de Cali, en 1981 la sede principal se trasladó definitivamente a un lote del HUV, en la Calle 4B No.36-01, donde se ha mantenido desde entonces y donde se ha ido extendiendo en pequeñas sedes a otros municipios del Valle. También hay sedes en el Cauca y en Nariño. En la capital del Valle hay un área de patología, psiquiatría, así como laboratorios de balística, grafología y bioquímica. Hoy en el suroccidente hay 220 funcionarios: 134 en Cali, 39 en la seccional Valle, 19 en la del Cauca y 27 en la de Nariño.Jairo Antonio Silva, director de la regional suroccidente de Medicina Legal y que lleva 17 años en la institución, dice que se siente feliz de ser partícipe de este centenario, pues eso significa que el nombre de todos pasará al siguiente siglo y cada uno tendrá una historia que contar y de la cual se hablará. Entre esas historias que contar, asegura Silva desde su escritorio mientras se alista para la ceremonia, hay miles de necropsias que les tocó realizar y que de alguna u otra manera les han servido para ganar credibilidad, experiencia y ser reconocidos como una de las regionales más importantes del país.En lo que el afán le permite, Silva recuerda con dolor cuando atendieron el caso de los once diputados del Valle asesinados por las Farc, la masacre de los policías en Jamundí, la muerte de monseñor Isaías Duarte Cancino, Tito Gómez, Jairo Varela y las dos últimas masacres ocurridas en la capital del Valle en un año, entre otros.“Luego de practicar estos exámenes, por ejemplo, las autoridades pudieron resolver diferentes hechos que han marcado la historia del país. También se aclararon muertes que generaron confusión en la opinión pública”, dice este médico de profesión.A Silva, en estos años le ha tocado hacer frente a las dificultades, pues en la regional se atiende el 26 % de los casos del país y que “no son solo homicidios, sino también abusos contra mujeres y niños, por ejemplo”, aclara. También pide entender que en la morgue se hacen de ocho a diez necropsias al día, pero por las particularidades de violencia de ciudades como Cali, ese número puede ser mayor y por eso hay congestión. Pese a esto, Medicina Legal está lista para otro siglo de labores en honor a la verdad y la justicia en Colombia.

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