Cicr manifiesta preocupación por continuidad del conflicto en varias zonas del país

Cicr manifiesta preocupación por continuidad del conflicto en varias zonas del país

Febrero 28, 2018 - 11:55 p.m. Por:
Redacción de El País
Cruz Roja Internacional

En el 2017, el Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, trabajó en regiones como Chocó, Nariño, Cauca y Valle, muy afectadas por el conflicto armado.

Foto: Cortesía del Cicr para El País

Este jueves, el Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, presentará el balance humanitario del año pasado en Colombia.

En el recuento del trabajo del 2017, la organización explica que se dio seguimiento a más de 550 casos de violaciones al derecho internacional humanitario (DIH) y a los derechos humanos, tanto en zonas históricamente vulnerables como en lugares donde hubo reordenamiento de grupos armados.

En particular, al Cicr le preocupan departamentos como Chocó, Nariño, Norte de Santander, Cauca, Guaviare, Antioquia, Arauca y Caquetá, donde se presentó gran parte de las transgresiones.

Christoph Harnisch, jefe de la delegación del Cicr en Colombia, dice que reconoce la importante disminución de las acciones armadas en varias regiones del país, “pero somos conscientes de que aún queda un camino largo y complejo para que podamos hablar de una Colombia que ha superado la guerra. Continúa el conflicto con varios grupos armados, como el EPL, las AGC, el ELN y las estructuras Farc-EP que no se acogieron al proceso de paz”.

Por su parte, a Roberto Sarno, jefe de la subdelegación Cicr en el Suroccidente, le inquieta que en zonas remotas de regiones como el Cauca, con la salida de las Farc ese vacío no se ha llenado completamente por parte de la autoridad pública.

“Hemos notado una proliferación de grupos como las disidencias, que siguen generando desplazamientos, reclutamientos, homicidios, violencia sexual, entre otros. Lo que pedimos es que el Estado llene esos vacíos con respuestas integrales”, afirma Sarno.

Desaparecidos

En 2017, más de 500 familiares de personas dadas por desaparecidas recibieron orientación y apoyo por parte del Cicr Cali, para conocer las rutas de atención y acceder a sus derechos.

El Cicr Cali logró restablecer el contacto entre 29 personas y sus familias, luego de haberse separado por el conflicto armado y otras situaciones de violencia.

En apoyo a las entidades estatales en Tumaco, el Cicr construyó 330 bóvedas y 528 osarios destinados para el almacenamiento adecuado y digno de los cuerpos no identificados e identificados sin reclamar. Se hicieron 8 recuperaciones de restos humanos en el Cauca y Nariño. Hay 16 recuperaciones pendientes de realizar.

En conjunto con la Cruz roja Seccional Valle, se llevó a cabo el acompañamiento colectivo de 15 familias de personas dadas por desaparecidas a lo largo del año, con el fin de reforzar sus mecanismos de resiliencia frente a las consecuencias psicosociales de la desaparición.

Situación carcelaria

En las cárceles de Villahermosa de Cali (2017) y Jamundí (en curso para el 2018) el Cicr realizó adecuaciones en los pabellones para favorecer la movilidad de las personas con discapacidad.

En todo el país, 1280 detenidos se beneficiaron del trabajo del Cicr en las prisiones, como visitas y mejoras en agua, saneamiento y salud.

Según el Cicr, la punta del iceberg es el hacinamiento: 46 por ciento, según cifras del Inpec de enero de 2018. Este dato indica que hay una sobrepoblación de más de 36.400 personas. No obstante, las graves consecuencias humanitarias de esta ineficiente política criminal van más allá, e incluyen la deficiente atención médica y la falta de condiciones sanitarias, lo cual acelera la propagación de enfermedades.

En un intento de reducir el delito, desde 1993 en Colombia se ha cuadriplicado el uso de la privación de libertad. Sin embargo, no existe evidencia que demuestre que un endurecimiento de las penas haya mejorado los índices de seguridad.

Operaciones humanitarias

De 14 operaciones humanitarias de emergencia realizadas por el Cicr en 2017, 13 fueron en el Pacífico colombiano.

6 en Nariño, 3 en Valle del Cauca y 4 en Chocó. Las familias afectadas, en su mayoría afro colombianas e indígenas, recibieron por parte del Cicr asistencia de emergencia consistente en alimentos, elementos de aseo personal y para el hogar, utensilios de cocina y hábitat.

En Buenaventura, por ejemplo, se brindó asistencia a víctimas de desplazamiento o a quienes habían quedado confinados debido a confrontaciones armadas.

Convenios

Más de 115 familias víctimas del conflicto armado en el país propietarias de un negocio o unidad productiva obtuvieron un fortalecimiento en donación de bienes por parte del Cicr para su actividad.

Al mismo tiempo accedieron a formación socio-empresarial gracias al convenio del Cicr con el Sena y Comfandi, con el objetivo de hacer crecer su negocio y generar un aumento de sus ingresos.

Con la Cruz Roja Colombiana, en Nariño, Valle y Cauca, se orientó y apoyó con recursos para transporte, alimentación y alojamientos, a 398 personas, facilitando el acceso a los servicios de salud.

Para el 2018

El Cicr insta al próximo gobierno y a los integrantes del Congreso de la República que resulten elegidos en 2018 a priorizar en sus programas políticos la respuesta humanitaria a las víctimas del conflicto y la violencia armada.

Y al Estado el Cicr le recuerda su obligación de limitar el uso de la fuerza, en el marco del Derecho Internacional Humanitario, DIH, solamente a los grupos que hacen parte del conflicto armado, como lo define las normas mundiales.

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