Centro de reclusión para menores Valle del Lili pasó su primera prueba

Centro de reclusión para menores Valle del Lili pasó su primera prueba

Febrero 14, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Aunque el motín del miércoles, que dejó heridas tres personas, prendió las alarmas, gracias a la nueva infraestructura se evitó una fuga.

Hasta hace poco, fugarse del centro de reclusión de menores Valle del Lilli era, literalmente, un asunto de niños. Bastaba iniciar un motín, subir a los techos de los dormitorios, a través de unos agujeros que había en las duchas, y, desde allí, saltar. En realidad, según contó a El País un joven que logró evadirse, lo más difícil era el salto desde ese muro: una altura de seis metros. El adolescente contó que el día en que se fugó tuvo un desgarro muscular en su ingle que lo obligó a ocultarse por unos minutos entre matorrales para no ser encontrado. Pero la situación parece haber cambiado. De hecho, el primer intento de fuga registrado este año en el centro, ocurrido la noche del miércoles pasado, demostró que, luego de las tres evasiones masivas que se presentaron en 2013, ahora existe un mayor control sobre los adolescentes.La revuelta del miércoles inició hacia las 7:00 p.m ., después de que corriera el falso rumor de que se habían prohibido las visitas para este fin de semana. Sin embargo, gracias a las nuevas reglas y al rigor con que se están aplicando, según indicó el director regional del ICBF, Jhon Arley Murillo, la situación no se complicó. “Desde la llegada de Crecer en Familia (el nuevo operador del centro), hemos notado que el trabajo con los adolescentes se ha hecho mucho más riguroso, lo que ha permitido un mejor control. En otra ocasión, con una situación de estas se habrían fugado varios muchachos, pero esta vez se reaccionó rápidamente y se evitaron las evasiones”, afirmó Murillo. Agregó Murillo que ya se han hecho entrega de varias obras de seguridad que disminuyen el riesgo de fugas. Avanzan las obrasDurante el 2012, según el Icbf, 350 adolescentes se fugaron del Centro de Formación Valle del Lili. Para 2013 la cifra fue de 166.Las fugas, según indicó el director del Centro, para esos días, el padre Guillermo Fulgarín, se ejecutaban gracias a las carencias en infraestructura del lugar, en el que faltaban mallas de seguridad y la terminación de un muro perimetral. El jueves pasado, en un recorrido hecho por El País en el interior de la institución, se pudo comprobar que varias de las obras ya fueron entregadas. De acuerdo con el plan del ICBF, que contemplaba una inversión superior a los $2.500 millones, se instaló la malla de seguridad alrededor de todo el muro perimetral del Centro; asimismo, se entregó la caseta de ingreso independiente para el pabellón de las mujeres.El ICBF informó también que ya se encuentra en funcionamiento una planta de tratamiento de aguas residuales para todo el lugar. Se espera que para los próximos días se entregue un circuito de video cerrado, en cuya instalación se pudo comprobar que varios técnicos estaban trabajando. En el pabellón de las mujeres, se ha hecho la entrega de la zona para educación, que cuenta con dos salones para clases y dos talleres. Asimismo, se adecuó la zona de preparación de alimentos. Según indicó el director regional del ICBF, Arley Murillo, esa institución invirtió $2.200 millones en las obras, no obstante, aún quedan varias obras por realizar, de las cuales no se ha planteado un presupuesto. La obra inconclusaEntre las obras que aún no se han contemplado para la remodelación del Centro de Formación Valle del Lili, se cuenta la adecuación de los talleres de formación para el trabajo. De acuerdo con el Bienestar Familiar, el Centro contaba con talleres de panadería, soldadura y pintura, pero el deterioro de las estructuras, hace que sea potencialmente peligroso trabajar en esas instalaciones. Además, el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena, entidad que se encargaría de dictar los talleres, exige al Centro de Formación que posea todos las herramientas materiales para el desarrollo de los talleres. Según el ICBF, la adecuación según las exigencias del Sena de uno solo de los talleres, cuesta una cifra que supera los $2.000 millones. Por otro lado, aunque ya se hizo la entrega de la caseta de vigilancia independiente del pabellón de mujeres, aún se espera que la Policía aumente el pie de fuerza en el lugar, que permita iniciar su funcionamiento.

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