Centro de reclusión de menores en Buga sigue estancado

Septiembre 07, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Centro de reclusión de menores en Buga sigue  estancado

Con el centro de reclusión de menores que se construiría en Buga, las autoridades buscan aliviar el hacinamiento en los centros de Cali, donde llegan jóvenes de todo el departamento.

El dinero del proyecto, que busca aumentar los cupos para jóvenes infractores en la región, podría perderse. Concejales se oponen.

Este sábado, cuando se cumplen cuatro meses desde que el Gobierno Nacional anunciara la construcción de un centro de reclusión para menores infractores en Buga (Valle), el proyecto sigue estancado debido a la oposición de los políticos locales y la comunidad. Aunque en un comienzo la noticia parecía ser la solución al hacinamiento que registra el sistema penal para adolescentes en la región, todavía no hay un consenso frente a la viabilidad del proyecto. Distinto a lo que ocurre con otras iniciativas en el Valle, esta vez el obstáculo no es la falta de recursos: el Gobierno se comprometió a entregar $17.000 millones y la Gobernación del Valle destinará otros $8.000 millones. Sin embargo, para los concejales este centro de reclusión no es conveniente en la ciudad y, al contrario, atraería inseguridad y delincuencia. Lo más grave es que el Instituto de Bienestar Familiar (Icbf) advirtió que si al terminar el mes de septiembre no se llega a un acuerdo, lo más seguro es que el departamento pierda el presupuesto. “El Gobierno podría decidir invertir este dinero en otra iniciativa, debido a los retrasos que se han presentado”, explicó John Arley Murillo, director regional del Icbf. El funcionario recordó que, incluso, el Instituto donó el lote para construir el centro. Se trata de un terreno situado en la Calle 32 entre carreras 9 y 11, cerca a la sede del Icbf. Pero para los políticos locales esa ubicación es uno de los principales inconvenientes, pues el sitio -según ellos- ya había sido destinado para proyectos de vivienda.Beneficio en cuposDe construirse, el Centro Especializado de Atención tendría capacidad para recluir a 500 menores infractores, de los cuales 300 estarían privados de la libertad y 200 cumplirían otras sanciones penales como libertad vigilada y servicio comunitario.Aunque a este sitio solo llegarían adolescentes de Buga y otros municipios del centro y norte del Valle, la iniciativa sí aliviaría el sobrecupo que hay en los centros de reclusión de menores en Cali, teniendo en cuenta que el 24% de los internos no es de la ciudad.Hoy Valle del Lili tiene 350 adolescentes y el Buen Pastor otros 270. El Director Regional del Icbf explicó que estos sitios están en su máxima capacidad. Mientras que en el Centro de Servicios Judiciales, donde llegan los adolescentes cuando recién son aprehendidos, hay 35 jóvenes a la espera de un cupo; a pesar de que la ley dice que este es un lugar de transición en el que no pueden permanecer más de 36 horas. Los concejales de Buga, sin embargo, insisten en que ese es un asunto que debe resolver Cali y no su municipio. “Buga es una ciudad turística, que cada año recibe tres millones y medio de visitantes y por eso no es conveniente que tengamos que recluir delincuentes de otras partes. Eso sería crear una escombrera social en el municipio”, señaló el concejal Gabriel Fontal.Esa posición la comparten sus compañeros, quienes sostienen que esta localidad nunca ha tenido problemas graves de violencia juvenil, como -según ellos- sí ocurre en el resto de la región. Según la concejal Alba Estela Anacona, en el centro de formación Valle del Lili (en Cali) solo hay ocho menores provenientes de Buga. “Imagínese, son muy pocos para que ahora tengamos que aguantar una cantidad de jóvenes de afuera”. Anacona explicó que una de las preocupaciones de la comunidad bugueña tiene que ver con la oportunidad que tendrán algunos adolescentes, que cometieron delitos, de salir a la calle. Lo que, para la población, significaría un posible aumento de la delincuencia. Según la concejal, de los 500 menores infractores que llegarían a Buga, 300 permanecerían recluidos solo de lunes a viernes; es decir, que estarían libres el fin de semana. Al tiempo que otros 50 tendrían permiso de salir todos los días. Pese a las criticas de los concejales, las cifras del Icbf dan cuenta de otra realidad. La entidad sostiene que los ingresos de jóvenes que aporta el Distrito Judicial de Buga al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes en la región sí es alto. Incluso, similar al de la capital del Valle. De acuerdo con ese balance, entre enero y julio de este año 951 adolescentes de Buga ingresaron al sistema por cometer algún delito. Una cifra que sí justificaría la construcción de un centro de reclusión en la ciudad. En toda la región se registraron 2059 ingresos, de los cuales 1108 corresponden al Distrito de Cali.Así las cosas, los argumentos están de lado y lado. Y a pesar de que ya se han realizado varias reuniones entre el Alto Consejero para la Seguridad y Convivencia Ciudadana, Francisco José Lloreda (promotor del proyecto); el gobernador del Valle, Ubeimar Delgado; los concejales y otras autoridades regionales y locales, la ciudad está aún lejos de llegar a un consenso. Por estos días, el alcalde de Buga, John Harold Suárez, es uno de los pocos bugueños que sí apoya la construcción del centro. El mandatario se declara un defensor de la resocialización de los jóvenes. Espera, entonces, que el proyecto no solo se quede en meros planos.

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