Cauca, la zona con más víctimas de minas antipersonales en Colombia

Cauca, la zona con más víctimas de minas antipersonales en Colombia

Mayo 29, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

En lo que va de 2015 se registran 19 personas afectadas por el flagelo. Los menores y la población civil son los más perjudicados. Piden desminado.

En Buenos Aires, Cauca, en la escuela en que estudiaba Ingrit, la niña que murió la semana pasada luego de pisar una mina antipersonal, no hay clases. Los padres no quieren enviar a sus hijos a la escuela y ellos, los niños, tienen miedo, mucho miedo.  Lea también: “Los niños son los más vulnerables con las minas”, dice coordinador de Campaña Contra las Minas en Cauca

Lo mismo sucede en la Institución Educativa El Cerrito, en zona rural del municipio El Tambo, Cauca. 

La semana pasada una vaca pisó una mina en la cancha de fútbol, así que algunos padres decidieron dejar a sus hijos en casa. Los pocos niños que asisten no pueden tener clase de educación física, no pueden jugar a la pelota, van del salón a su casa. Es todo, no juegan. 

En la vereda Aguaclara de Suárez, también en el Cauca, la situación se repite. Los niños no van al colegio porque se sospecha que está minado. Tienen miedo, porque las minas causan demasiado terror, porque han descubierto que pueden pisar una caminando de vuelta de la escuela. 

 El miedo de los niños, de los padres, de todos, se explica por los 19 casos de víctimas de minas que, de acuerdo con el programa antiminas de la Presidencia, se han presentado en ese departamento en lo que va de este año. 

Se trata de la zona del país más afectada por las minas en lo que va de 2015 que, de hecho, ya superó el número de víctimas del 2014, cuando se registraron 14 casos. 

 El último  tuvo lugar el pasado miércoles en la noche: el cabo Didier Gómez Velásquez pisó uno de los artefactos en zona rural de Miranda y perdió su pie izquierdo. 

 Las estadísticas de Acción contra Minas indican, además, que los niños son las principales víctimas de las minas en el Cauca. En lo que va de este año se han contado nueve heridos por los artefactos, de ellos, uno muerto: Ingrit, la niña de 7 años. 

Las cifras dicen también que aunque en la mayor parte del país los más afectados suelen ser los miembros de la Fuerza Pública, en el Cauca el contraste se invierte y son los civiles quienes más sufren por los campos minados.  

De acuerdo con los registros oficiales en lo que va de 2015 se han presentado 106 accidentes con minas antipersonal o municiones sin explotar en todo el país.  

Comparada con la cifra de 2014, ese número representa una leve disminución, pasando de un promedio de 23 accidentes mensuales a 21. 

La baja es más notoria en departamentos como Antioquia, que es la zona  históricamente más afectada por ese flagelo. 

 En 2014 en ese departamento se presentaron 56 víctimas, es decir, casi cinco por mes. Este año se han registrado 14, lo que indica que el promedio ha descendido a cerca de 3 mensuales. 

La tendencia a la baja también se presenta en el Valle del Cauca en donde en 2014 se atendieron un total de 4 víctimas, mientras que este año se ha contado solo una, en el municipio de Florida.

 Ahora bien, ¿por qué el Cauca se desangra y pierde a sus niños mientras en otras regiones disminuyen los heridos y muertos por minas?

 De acuerdo con Paulo Lasso, coordinador de la campaña contra minas para ese departamento, uno de los principales problemas reside en la necesidad de control territorial de las Farc en algunas zonas del Cauca. 

“La guerrilla no desea que con el proceso de paz se pierda el control que tiene en ciertas áreas del departamento, y para mantenerlo sigue minando. Nosotros sabíamos que en cualquier momento la situación se agravaría”, afirma Lasso. 

El funcionario agregó también que en el departamento la zona con mayor afectación es el norte, exactamente los municipios de Buenos Aires, Cajibío, Miranda y Corinto. 

  En Cajibío, dos menores resultaron heridos luego de que uno de ellos pisara una mina cuando limpiaba un campo de maíz; en Miranda una mujer indígena se fracturó una pierna por la explosión de una mina en abril pasado, y un cabo perdió su pie el miércoles; en mayo, en la vereda El Jagual de Corinto, un menor de 10 años perdió un brazo luego de manipular una granada, y el pasado 20 de mayo, cuatro niñas resultaron heridas por una mina en la vereda Aguaclara de Buenos Aires. Una de ellas, Ingrit, murió.

  “Lo que la comunidad está pidiendo con urgencia es el inicio de un desminado humanitario, porque en estos momentos se tiene mucho temor de que las víctimas aumenten. El inicio de un desminado humanitario es necesario y urgente”, dijo Lasso.

 No obstante, a pesar del despunte de los accidentes y de que, contrario a lo que pasa en la mayor parte del país, el número de civiles víctimas es superior al número de militares con afectaciones, hasta ahora solo se han iniciado los estudios previos de un posible desminado humanitario, pero éste no se ha hecho efectivo.

El Ejército ha dicho que está listo para iniciar y que está a la espera de la orden para hacerlo. 

Un país minado De las 107 víctimas que se han presentado en lo que va de 2015,  36 son civiles y 70 miembros de la Fuerza Pública. 10 civiles y 4 militares  han muerto por las minas. Del total de las víctimas civiles, 16 son menores de edad y 19 adultos.  Antioquia y Meta  son las otras zonas más afectadas en 2015.

 

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