“Cali es una ciudad violenta e impredecible en seguridad”: general Fabio Castañeda

Marzo 18, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Laura Marcela Hincapié, reportera de El País.

El comandante de la Policía Metropolitana de Cali insistió en la necesidad de crear una cultura de la legalidad. Los 820 policías llegarán sólo hasta noviembre.

Luego de casi cien días como comandante de la Policía Metropolitana de Cali, el general Fabio Alejandro Castañeda reconoció que la ciudad es muy violenta e impredecible en materia de seguridad. Sin embargo, afirmó que en los primeros meses del año han lograron resultados en la reducción de homicidios y la captura de delincuentes. El general Castañeda habló con El País de las nuevas estrategias para reducir la delincuencia. “Antes de traer más policías, lo que necesitamos es una cultura de la legalidad”. El nuevo Acuerdo de Seguridad y Convivencia Ciudadana incluye la llegada de 820 uniformados a Cali, sin embargo la fecha de ingreso de este personal aún es incierta...Ese apoyo es clave, pero estos hombres no van a llegar antes de noviembre. Quisiéramos que fuera antes, pero sólo ese mes se gradúan 5.000 uniformados, de los cuales 820 se trasladarán a la capital del Valle. Por ahora, nosotros seguimos trabajando en el plan integral para generar unos recursos y fortalecer la infraestructura, como alojamiento, salud y equipos de comunicación. También se debe reforzar la movilidad, pues se requieren motos y vehículos para el nuevo personal. ¿Eso quiere decir que la creación de otros 131 cuadrantes también será apenas en noviembre?Sí, todo lo llevaremos a cabo en ese mes, cuando lleguen más policías. Por ahora estamos haciendo una buena planeación y consideramos que en la medida en que se aumenten los cuadrantes podremos focalizar los esfuerzos en las zonas de mayor conflictividad. Pero lo que preocupa es que el aumento del pie de fuerza, que ustedes han calificado como un gran alivio para la inseguridad en Cali, parece ser un anuncio más porque casi todo este año la ciudad seguirá en las mismas...No, por ahora seguiremos trabajando con la gente que tenemos, pero hay otros aspectos para analizar. Por ejemplo, queremos que la comunidad se vincule más con los policías cuadrantes y participe en los procesos de seguridad de su sector. Yo creo que antes de tener más hombres, lo que necesitamos es crear una cultura de la legalidad porque cuando hay una discusión, a la gente aún le parece muy fácil sacar un arma blanca o de fuego para agredir al otro. Precisamente, debido a que muchos toman la justicia por su cuenta, algunos sectores insisten en que es necesaria la prohibición al porte legal de armas, ¿usted está de acuerdo?Generalizado no, pero focalizado sí, para eventos especiales. De resto no creo que deba ser de forma permanente, pues si alguien porta un arma de fuego que adquirió legalmente en el Ministerio de Defensa es porque la necesita para su defensa personal y eso hay que respetarlo. Lo importante es hacer campañas para que la utilicen bien.Pero que sea un arma legal no es una garantía, incluso al momento de su captura uno de los escoltas de ‘Comba’ tenía una con permiso...Sí, seguramente hay muchas armas de fuego legales que se ven comprometidas en hechos delincuenciales, por eso lo que promovemos es que la gente sea responsable al usarlas. También le pedimos a la comunidad que nos ayude a ubicar los sitios donde se venden y fabrican armas. Nosotros ya hemos ubicado tres en Siloé, el Distrito de Aguablanca y el centro de la ciudad.En los dos primeros meses del año se logró un disminución del 25% en los homicidios , sin embargo los últimos dos fines de semana han sido muy violentos, parece que hay retroceso...Lo que pasa es que Cali es impredecible en materia de seguridad. En algunos sitios la violencia se alborota porque la ciudad tiene comportamientos como las peleas entre pandillas, la sed de venganza, los ajustes de cuentas, y todo eso deja muertos. Estos últimos fines de semana se han presentado esos problemas, sobre todo por el consumo de licor, pero lo importante es que en el 50% de los asesinatos hemos tenido capturas y eso antes no se veía. Pero el 70% de los capturados queda en libertad...Eso lo estamos evaluando con la Fiscalía. Precisamente, el Plan de Seguridad también incluye el fortalecimiento de la justicia, con un refuerzo de fiscales y jueces para Cali. Tenemos que mejorar mucho en ese tema, por ejemplo, de los 475 capturados por porte ilegal de armas en los dos primeros meses del año, sólo el 30% fue judicializado, el resto quedó libre. Se supone que la Ley 1456 establece que este delito no es excarcelable y merece una pena de hasta ocho años de prisión, pero a la hora del juicio las leyes son muy garantistas con los detenidos.Cerca del 50% de los homicidios en la ciudad se presenta por intolerancia, ¿son muy violentos los caleños?Yo diría que sí, Cali es una ciudad violenta, eso tengo que decirlo. Yo llevo dos meses aquí y he visto que la gente es bien agresiva, sobre todo la juventud. En muchas ocasiones, especialmente en Aguablanca, cuando la Policía llega a capturar al culpable de un homicidio la misma comunidad se enfrenta a la autoridad y le hace asonada para que no se lleve al agresor. Entonces, uno se pregunta cómo es posible que los habitantes protejan a una persona que mata gente en su barrio. Yo creo que una ciudadanía que piense en su seguridad, debe tener una cultura de rechazo a lo ilegal.Usted ha calificado el toque de queda a menores como una medida efectiva, pero algunos jóvenes siguen involucrados en riñas y homicidios en el horario de la restricción...El toque de queda es una medida de protección que ha dado resultados muy importantes en el control de la violencia, pues cada día hay menos jóvenes involucrados en peleas en las calles. Aunque otros siguen apareciendo como víctimas y victimarios de algunos hechos, uno no entiende qué hacen en la calle buscando problemas, pero algunos de ellos insisten en ese comportamiento.Si hay violaciones a la medida, ¿por qué la Policía y la Alcaldía insisten en no aplicar sanciones?Por ahora el alcalde Rodrigo Guerrero ha dispuesto que se siga manejando de manera pedagógica, pero sí hay unas medidas coercitivas que podríamos aplicar, como trabajo social obligatorio, incluso, en Bogotá se cobran multas a los padres de familia, pero eso en Cali empeoraría la situación económica. Yo creo que en la evaluación de los tres meses de aplicación se puede revisar si pasamos a las sanciones. Parece que la insistencia de la Alcaldía en no aplicarlas se debe más a que no han podido tener listos los albergues para llevar a los menores...Es cierto, los albergues no están listos. Hay unos que tienen que ser avalados por la Personería y el Instituto de Bienestar Familiar (Icbf) y hasta ahora se sigue trabajando en el tema. Sólo tres de la más de 40 estaciones de Policía de Cali cumplen con todas las condiciones de seguridad y de comodidad, el resto está en mal estado y hasta ahora no han destinado recursos a este tema...Cali tiene un atraso en inversión para seguridad de más de quince años, por eso muy pocas estaciones están en condiciones para atender a la comunidad y para que el policía viva dignamente. Hay unas sedes como la Mariano Ramos, El Diamante, Alfonso López, que son casas pequeñas que fueron creadas para diez o quince policías y ahora tenemos cien. Sólo la de El Vallado, La Flora y El Guabal cumplen con todos los requisitos. Esperamos que con el Plan de Seguridad se invierta en este tema, que tiene otras dificultades como que sólo el 30% de los lotes está legalizado. Algunos analistas dicen que la reducción de los homicidios en Cali también estaría relacionada con el supuesto pacto de no agresión entre las bandas criminales, que habría puesto fin a la guerra entre ‘ Urabeños’ y ’Rastrojos’ en la ciudad...Nunca. Eso sería tanto como decir que yo estoy sobrando aquí. No hay ningún elemento para creer que eso está ocurriendo, puede que pase en otras ciudades, pero en Cali no porque eso es aceptar la ilegalidad. Hasta el momento, la reducción de la criminalidad se ha dado de forma natural, a veces se sube o baja, pero todo eso obedece a una estrategia de paciencia y método y a las ganas de trabajar de la Alcaldía, la Policía y las organizaciones del Estado. La arremetida de las Farc en el Valle ha sido contundente, ¿está en alerta Cali frente a un ataque terrorista?No se descarta que se pueda presentar un hecho terrorista en la ciudad, porque hacer terrorismo es muy fácil y ya lo vimos en el pasado. Sin embargo, gracias a una labor de inteligencia anticipativa, hemos prevenido algunos de estos ataques con las incautaciones de fusiles y granadas, entre otros explosivos. “Tocará llegar al extremo de cerrar el estadio”Dos días después de que se firmara un pacto entre las barras bravas del América y el Deportivo Cali, se presentaron nuevos disturbios, parece que el acuerdo se quedó en el papel...El pacto sí funcionó dentro del estadio porque de los 24.000 asistentes, sólo 136 protagonizaron los desordenes, pero hay que seguir trabajando. Otra de nuestras propuestas es cambiarles el nombre a Barras de Convivencia porque el que tienen es muy agresivo. Si ellos demuestran que son un grupo que fomenta el respeto, entonces tenemos que apoyarlos. Estamos verificando datos porque sabemos que muchos miembros de esas barras pertenecen a pandillas o grupos delincuenciales y en lo único que se diferencian es en el color de la ropa.El estadio estaba custodiado por mil hombres que debían controlar los disturbios, ¿hubo fallas en la vigilancia?No acepto críticas al dispositivo policial porque si no hubiésemos contado con ese personal, los daños serían peores. Dentro del estadio no pasó nada.El Alcalde propuso que no se jueguen partidos en la noche, pues este horario incita el consumo de licor y al desorden, ¿está de acuerdo? Sí, todas las propuestas que lleguen bienvenidas sean porque si no hay un buen comportamiento de parte de la ciudadanía, ningún número de policías será suficiente para controlar una manifestación de 200 o 500 personas. Pero algunos sectores dicen que lo que harán es trasladar de hora el problema...Al paso que vamos, la otra propuesta sería que los partidos se jueguen a puerta cerrada, sin público. ¿No cree que esa medida es muy extrema?Los hinchas tienen que entender que si no se comportan como gente decente, tendremos que recurrir a esos extremos. Yo me pregunto qué idea tiene La Dimayor para ejercer control sobre las Barras de la Convivencia.¿Qué otras medidas van a tomar para evitar que se presenten más disturbios?Vamos a tener computadores a la entrada del estadio con las fotos y nombres de las 136 personas que protagonizaron los disturbios, pues ellos no merecen entrar a ver un partido. La gente tiene que entender que si no puede vivir en paz la fiesta del fútbol, tendremos que llegar a esos extremos.

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