Cali completa seis meses con reducción de homicidios, vea las estrategias

Mayo 10, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País

Según las autoridades, entre noviembre pasado y el 21 de abril de este año, las muertes violentas bajaron un 25%. En ese lapso ocurrieron 719 asesinatos, 243 menos que en igual periodo del 2013.

Cali ya completó seis meses con una reducción en el alto índice de homicidios. Desde noviembre del 2013 hasta el 21 de abril de este año, las muertes violentas bajaron un 25 %. En estos meses ocurrieron 719 asesinatos, 243 menos que en el mismo periodo del año anterior. Pero, ¿a qué se debe la disminución de la violencia? Las autoridades locales resaltan que detrás de estos resultados hay una estrategia de seguridad que ha contribuido a que la capital del Valle, considerada una de las ciudades más violentas del país, tenga un leve alivio en las cifras de criminalidad. El secretario de Gobierno, Carlos José Holguín, explica que, además del Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana -que se diseñó en el 2012-, desde el año pasado se implementó un plan de intervención para reducir los asesinatos. “El tema de los homicidios en Cali requería una intervención parecida a la que se necesitó para combatir a los grandes carteles de la droga de hace unos años, porque había un enfrentamiento entre varias estructuras criminales”, sostuvo Holguín. Es por eso que desde marzo del año pasado llegó a la ciudad el grupo contra objetivos de alto valor de la Unipol (Unidad Nacional de Intervención Policial), que está conformado por unos 800 hombres (algunos están hoy apoyando los operativos en Buenaventura) que realizan labores de inteligencia y seguimiento contra los cabecillas de los grupos de narcotráfico que delinquen en la ciudad. El trabajo de este grupo, así como el de la Unidad de la Fiscalía contra las Bacrim y otros grupos especiales, permitió que desde noviembre del año pasado se desarticularan unas 35 estructuras criminales en la ciudad, que se dedicaban al sicariato, microtráfico, extorsión, hurto y secuestro. Asimismo, entre el año pasado y este fueron capturados los principales jefes de los ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’ en la región, como alias Martín Bala, el ‘Negro Orlando’, ‘Palustre’ y ‘Chicho’, quienes mantenían una disputa a muerte que disparó los asesinatos en la capital del Valle y en otros municipios. De acuerdo con información de fuentes de inteligencia, tras su captura, estos delincuentes -menos ‘Martín Bala’- hicieron un pacto para cesar la confrontación, que habría contribuido a la reducción de homicidios en Cali. Al tiempo que estarían negociando con la Fiscalía. Sin embargo, un investigador de la Fiscalía afirma que las autoridades analizan una información de inteligencia que sostiene que alias Otoniel, jefe máximo de los ‘Urabeños’, habría enviado a la ciudad a uno de sus hombres de confianza, alias Guajiro, para tomar el control de la región. Esta versión ha tomado fuerza en la última semana, debido al hallazgo de la cabeza de un hombre en el barrio Pampalinda (sur de Cali), que tenía al lado un papel en el que se leía la frase: “Muerte a todos los colaboradores y financiadores de ‘Boliqueso’”. Alias Boliqueso trabajaba para alias Palustre y es señalado como jefe de las ‘oficinas de cobro’ que estaban al servicio de los ‘Rastrojos’ en Cali. Unión de fuerzasEl apoyo del Ejército al ‘Plan Cali Segura’, que consiste en realizar patrullajes en las comunas más violentas de la ciudad, es otra de las medidas que estaría aportando a la reducción de los homicidios. Y es que desde noviembre del año pasado, la Policía Militar vigila las comunas 1, 18, 20, 13, 14, 15, 16 y 21, donde adelantan controles diurnos y nocturnos, en los que se realizan requisas, se revisan antecedentes judiciales y se hacen intervenciones sociales con la comunidad. El coronel Gildardo Rayo, comandante del Batallón de Policía Militar Número 3, dice que esta labor “ha sido fundamental para bajar el índice de homicidios en Cali”.Desde noviembre del año pasado, cuando inició este apoyo militar, hasta la fecha, se han realizado un promedio de 450 patrullajes al mes; en los cuales se lograron 33 capturas de miembros de las Farc, el ELN, bandas criminales y grupos delincuenciales. Además de ese acompañamiento del Ejército, el Plan Desarme, que se aplica desde diciembre del año pasado en 16 comunas de la ciudad, también ha sido calificado por las autoridades como un gran apoyo a la ofensiva contra la violencia. De hecho, el Secretario de Gobierno le ha solicitado a la Tercera Brigada del Ejército que esta medida, que estaría vigente solo hasta el próximo 31 de mayo, se mantenga y, además, se extienda a toda la ciudad; debido a los resultados positivos que se han obtenido.La Policía, por su parte, también adelanta una ofensiva contra la violencia, que se fortaleció el año pasado con la llegada de cerca de mil policías nuevos a la ciudad. Ese aumento en el pie de fuerza permitió que en marzo del 2013 se incrementara el número de planes cuadrantes, al pasar de 198 a 330; con el fin de fortalecer el control en algunas zonas que no estaban siendo vigiladas. Además, en enero de este año otros 288 uniformados llegaron a la ciudad; mientras que a comienzos de abril el presidente Juan Manuel Santos anunció que se traerán otros 200 policías a Cali, de los cuales 25 serán investigadores de la Policía Judicial, Sijín. Hay mucho por hacerAunque es evidente la reducción en el índice de homicidios, algunos sectores de la ciudad sostienen que los problemas de seguridad de Cali siguen siendo muy graves. En ese sentido, el personero, Andrés Santamaría, recuerda que la tasa de asesinatos de Cali continúa por encima del promedio nacional y aún no se puede hablar de una reducción anual, sino de solo seis meses.El funcionario también critica el alto nivel de impunidad que hay en la capital del Valle, pues -según sus cifras- más del 80 % de los homicidios no son castigados. “Los delitos que están ocurriendo quedan impunes, sobre todo los que involucran a las mujeres. Por eso también es necesario fortalecer la labor de la justicia, pues en Cali hacen falta más jueces y fiscales”, declaró Santamaría. Al tiempo que señaló que en la ciudad hace falta una cultura ciudadana, ya que Cali sigue siendo muy agresiva y muchos de los homicidios que se presentan no solo ocurren por la guerra entre grupos criminales, sino también por la intolerancia de los ciudadanos. Por su parte, Jesús Darío González, director del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis de Cali, también se declaró escéptico frente a la reducción de los homicidios, pues aclara que en la ciudad siguen ocurriendo hechos tan graves, como la violencia entre los menores de edad: hasta abril de este año ya habían sido asesinados 60 niños y adolescentes.

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