Caen los cabecillas, pero sigue el crecimiento de las bandas criminales

Caen los cabecillas, pero sigue el crecimiento de las bandas criminales

Febrero 09, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Caen los cabecillas, pero sigue el crecimiento de las bandas criminales

A pesar de que autoridades han dado golpes a las bacrim, sigue su crecimiento en 17 departamentos.

En recientes operativos murieron los cabecillas ‘Giovanny’ y ‘Arboleda’, y capturaron a ‘León’, ‘Maquinita’, ‘Fritanga’, ‘el Flaco’, ‘Puma’, ‘Simón’, ‘Camilo’, ‘Contador’, ‘Belisario’, ‘Alitas’, ‘400’ y ‘mi Sangre’. Pese a ello, las Bacrim sobreviven.

La caída en Perú de Jacinto Fuentes, alias Don Leo, (extraditado ayer a Colombia) es la número 15 dentro de los golpes que las autoridades le han dado a los líderes de la banda criminal ‘los Urabeños’ en el último año. En recientes operativos murieron los cabecillas ‘Giovanny’ y ‘Arboleda’, y capturaron a ‘León’, ‘Maquinita’, ‘Fritanga’, ‘el Flaco’, ‘Puma’, ‘Simón’, ‘Camilo’, ‘Contador’, ‘Belisario’, ‘Alitas’, ‘400’ y ‘mi Sangre’. Sin embargo, la cofradía continúa en un aparente crecimiento en 17 departamentos, sosteniendo frentes de guerra contra otros grupos en Valle, Costa Atlántica, Norte de Santander y Antioquia. Otra organización que sobrevive y conserva gran influencia en el Valle de Aburrá es ‘la Oficina’, pese a que en los últimos dos años perdió a 10 cabecillas de importancia: ‘Valenciano’, ‘Esneider’, ‘Chichón’, ‘Sebastián’, ‘Beto’, ‘el Indio’, ‘Frank’, ‘Adiel’, ‘Morro’ y ‘el Montañero’.¿Por qué, a pesar de los constantes arrestos, muertes y desapariciones de capos, se siguen reproduciendo las empresas criminales? Estructuras fragmentadas Jorge Giraldo, analista del conflicto y decano de Ciencias y Humanidades de Eafit, opina que tras el desmantelamiento de los carteles de Medellín y Cali (años 90), el crimen organizado se volvió un fenómeno “fragmentado y disperso”. “También ocurre que la Fuerza Pública tiende a simplificar el fenómeno, para dar la percepción de que son pocas bandas, pero lo que tenemos es un montón de organizaciones distintas, sin una única jerarquía”, argumenta. Otro factor que fomenta la perpetuidad de estas mafias son “los vasos comunicantes con la corrupción, hoy las bandas no son tan poderosas como las de hace 20 años, pero sobreviven gracias a la corrupción”, indica Giraldo.Una analista de la Policía, acota que los clanes integrados al narcotráfico y la extorsión se renuevan con facilidad por su alta capacidad para reclutar y seducir jóvenes en sectores de clase media y baja, “es decir, en el 70% del país”. A esto se suma que las estructuras de hoy ya no son piramidales, sino que la cúpula la conforma “una especie de consejo del mal, adonde llegan representantes de diferentes casas, comunas, regiones o familias, es el caso de ‘los Urabeños’ y ‘la Oficina’ y las 14 Odín (Organizaciones Delincuenciales Integradas al Narcotráfico) del Valle de Aburrá”, narra el analista. Es por esta razón que al extinguirse una cabeza, otra del consejo ocupa su lugar.Para Andrés Rendón, exsecretario de Gobierno de Antioquia (2008-11), la Fuerza Pública mejoró la rapidez para capturar a los capos: “Desde la identificación hasta la captura, tardan en promedio 18 meses”.“El problema sigue estando en la capacidad de las autoridades para judicializar, porque en la base de las bandas hay mucha gente que asciende sin siquiera una reseña”.Rendón propone que para ajustar la política criminal es necesario que la Fiscalía dependa del poder Ejecutivo, como en E.U. “y los países con sistema judicial como el nuestro, eso facilitaría definir prioridades y la rendición de cuentas”.

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