"Buenaventura no se rinde", corearon miles de personas

Mayo 22, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País 
Buenaventura marcha

El ambiente de la manifestación fue pacífico, la alegría y el jolgorio que caracteriza a los bonaverenses protagonizó la jornada. Cientos de personas salieron de sus casas para unirse al paso de la marcha.

Michael Andrés Cuadro / Especial para El País

"Buenaventura no se rinde, carajo". "El pueblo no se rinde, carajo"..., repetían miles de voces. Con palmas, con ollas o tambores entonaban este cántico.

Aproximadamente 10.000 personas marcharon el sábado en la tarde desde La 14 de Bellavista hasta el Bulevar, en el centro. Y al otro día, en la mañana del domingo se multiplicaron: ya eran 50.000, calculaban los organizadores.

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Parecía que esta multitud quería exorcizar al ‘diablo’ que en la noche del viernes se ‘coló’ en medio del paro cívico, que llevaba ya cuatro días, y ocasionó que turbas enloquecidas saquearan los tres supermercados más grandes de la ciudad, así como dos estaciones de servicio, locales del centro. La casa del hijo del alcalde también fue destruida y un joven asesinado en medio de los disturbios.

El general William Salamanca, comandante de la Regional de Policía Número 4, dijo que se ofrece una recompensa de hasta diez millones de pesos para quien informe sobre las personas que motivaron los saqueos, son más de 96 denuncias recibidas". 

Las personas que tengan información sobre los responsables de los saqueos, pueden denunciar en la línea 123. 

Son 16 cajeros electrónicos alterados en los saqueos y se logró la recuperación de cinco motocicletas y algunos de los elementos hurtados, gracias a información ciudadana, explicó.

En los operativos de la Policía, los uniformados allanaron viviendas y hallaron neveras, estufas, sofás, entre otros objetos robados.

Los 44 detenidos por los saqueos en La 14, el Éxito y Olímpica eran llevados ante tres jueces de Control de Garantías de la ciudad. La Fiscalía les imputa los delitos de hurto calificado y terrorismo.

Asimismo, entre los capturados se encuentran menores de edad.
A 16 de los detenidos, cuyas audiencias se hicieron el sábado, el juez los envió a la cárcel con medida de aseguramiento.

Mientras las audiencias continuaban este domingo, los marchantes recorrían las calles de la ciudad. Partieron a las 9:00 a.m. del almacén La 14, uno de los negocios saqueados, y recorrieron la Avenida Simón Bolívar hasta la entrada al corregimiento del Bajo Calima, vestidos con camisetas blancas y con banderas de Colombia.

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A su paso por La Independencia, en la Comuna 10, y por Matía Mulumba, El Progreso y Caldas —donde se hablaba hace dos años de las llamadas ‘casas de pique’— en la Comuna 12, se iban uniendo personas a la marcha. De los mismos sectores de los que el ‘diablo’ salió esa noche del viernes, salían mujeres, hombres y niños, esta vez para marchar. “El pueblo no se rinde, carajo”, gritaban.

—Imagínese por qué marchamos. Pedimos algo básico, queremos salud, es que si yo me enfermó, ¿adónde voy? Si mis hijos se enferman, ¿adónde los llevo? Y el agua, en mi casa a veces duro cinco días en que no llega. Aquí no vivimos, sino que sobrevivimos—, decía una mujer.
“El pueblo está dolido, carajo —gritaban los marchantes—. Por la salud, por la educación, por trabajo digno...”, coreaban su memorial de agravios.

Los mismos estribillos que repitieron el sábado en la tarde con un cielo nublado.

Narcilo Rosero, uno de los líderes del comité del paro cívico, estaba entre los marchantes que salieron de Bellavista, recorrieron la Avenida Simón Bolívar hacia la Isla. Pasaron por unas barricadas de palos de madera y llantas dejadas por un grupo de personas que intentaban impedir el paso de los vehículos. Estaban instaladas en la entrada a Punta del Este, un barrio que hace menos de un mes y medio conmemoró los 15 años de la masacre de doce jóvenes a manos de paramilitares. Pasaron a paso del Esmad.

“La manera que la gente ha salido es impresionante, es una muestra de apoyo que recibimos. Nosotros estuvimos pacíficos durante los días del paro y el Gobierno le mete el Esmad a La Delfina, al puente del Piñal y se genera ese caos, algo nunca visto. Pero me pregunto por qué en cinco horas la Policía no apareció en La 14 o en el Éxito”, expresaba Narcilo. Continuó caminando hasta pasar a una cuadra del hospital departamental, que lleva tres años cerrado. “Agüita de coco para el Gobierno que se hace el loco”, coreaban.

Luego, cruzaron por el Lleras, salieron hacia El Firme, donde un grupo de mujeres, paradas en la iglesia, gritaban por un megáfono “Queremos paz”. “Por la paz”. Y que este barrio ha padecido la violencia de las Farc, de los paramilitares y de las bandas criminales. Allí, tras la desmovilización para, padecieron la guerra: con granadas lanzadas contra casas y asesinatos selectivos.

Luego, pasaron por Viento Libre hasta llegar a Pueblo Nuevo, una de las zonas saqueadas. Allí, los comerciantes aún recogían los escombros de la cristalería rota. Aplausos. Lágrimas. En las ventanas, banderas de Colombia.

La marcha terminó en el Bulevar, hacia las 3:00 pasadas empezaron a retornar a sus hogares. A las 6:00 p.m. tenían que estar en sus casas por el toque de queda.

Las dos últimas noches Buenaventura ha estado desierta. El toque de queda, ordenado por el Alcalde tras la violencia del viernes, es indefinido.

Apoyo al paro y rechazo a la violencia

“Las protestas sociales que reclaman más presencia del Estado en Chocó y Buenaventura son justificadas porque sus habitantes han sufrido el abandono estatal, la violencia de diversos actores armados y la corrupción de muchos líderes a todo nivel”, indicaron en un comunicado los obispos de la Arquidiócesis de Cali y de las diócesis de Buenaventura, Tumaco, Guapi, Quibdó e Istmina-Tadó.

Además, condenaron las acciones violentas y vandálicas porque “desprestigian la protesta social justa” y dijeron en su mensaje conjunto que la Fuerza Pública "debe ser moderada y evitar extralimitarse”.

Por su parte, un grupo de actores, deportistas y músicos del Pacífico, entre ellos Freddy Rincón, Óscar Borda, Jimmy Saa y Bégner Vásquez, expresaron su preocupación por la situación que vive Buenaventura y los últimos hechos acontecidos.

Operativos del domingo contra elementos hurtados 

La Policía informó que este domingo fueron recuperados por unidades de la Sijín 20 objetos que habían sido hurtados durante los saqueos de la noche del viernes en Buenaventura. 

Se trata de dos televisores, siete neveras, dos estufas, seis lavadoras, dos equipos de sonido y un horno. También fueron recuperadas cinco motocicletas.

Las autoridades llegaron a varios sitios de la isla con informaciones entregadas por la comunidad. 

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