Aún quedan seis puntos por discutir en la agenda del proceso de paz

Aún quedan seis puntos por discutir en la agenda del proceso de paz

Noviembre 06, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa

El próximo lunes 18 de noviembre un nuevo ciclo de conversaciones, que versarán sobre el tema de las droga ilícitas.

Tras el anuncio sobre el acuerdo logrado entre el Gobierno colombiano y las Farc en el segundo punto de la agenda de negociación, debe recordarse que uno de los pilares fundamentales de ese proceso es que "nada está acordado hasta que todo esté acordado". De esa manera está consignado en el punto diez (último) del capítulo VI del ‘Acuerdo general para la terminación y la construcción de una paz estable y duradera’, firmado el 26 de agosto del año pasado en La Habana, por dos delegados plenipotenciarios del gobierno colombiano (los hoy negociadores Sergio Jaramillo y Frank Pearl), seis delegados de las Farc (encabezados por Andrés París y Ricardo Téllez), cuatro testigos de los gobiernos de Cuba y Noruega y cinco testigos autorizados por el gobierno colombiano. Así que los convenios ya conocidos sobre 'Política de desarrollo agrario integral' y 'Participación política' sólo tendrán validez cuando también haya acuerdos acerca de los demás puntos de esa agenda conjunta: 'Fin del conflicto', 'Solución al problema de las drogas ilícitas', 'Víctimas' e 'Implementación, verificación y refrendación'. El presidente Juan Manuel Santos ha sido insistente en recordar esa condición de no definir acuerdos parciales, sino dejar todo lo acordado para una firma última y una posterior refrendación popular. Por ejemplo, lo señaló el pasado 27 de mayo, luego de conocerse la firma del primer punto de la agenda: "Los acuerdos que hemos ido construyendo están condicionados a que lleguemos a un acuerdo sobre la totalidad de la Agenda y, también, a que en la medida en que se avance en la discusión se puedan ajustar y complementar los acuerdos sobre cada uno de los subpuntos”. Porque este proceso de conversaciones que diseñó el gobierno de Santos tiene diferentes etapas: primero una exploratoria y confidencial que terminó en la citada agenda, sobre la cual se negocia; luego la “pública, pero de discusiones reservadas” que es la que se adelanta en La Habana desde el 19 de noviembre de 2012 y que ha arrojado los dos acuerdos conocidos; y una final de ratificación ciudadana (para la cual el Congreso tramita la reforma que permitiría hacer esa votación el mismo día de una elección ordinaria) y la posterior aplicación de los acuerdos, que incluirá a toda la sociedad y tomaría cerca de diez años. Esto es lo que está acordado ya en la mesa de La Habana y lo que falta por ser discutido en los próximos meses: Desarrollo agrario integral El acuerdo al que llegaron los delegados del Gobierno y de las Farc se hizo sobre cuatro pilares: distribución de la tierra a los campesinos sin ella y a aquellos cuya parcela es insuficiente; establecimiento de programas especiales de desarrollo con enfoque territorial en los más necesitados; creación de planes nacionales rurales en educación, salud, vías, riego, agua potable y vivienda; y búsqueda de la seguridad alimentaria. Esos pilares se desglosan en subtemas, cuyo contenido completo sigue estando en reserva, debido a otra de las normas de funcionamiento de la mesa de diálogo, según la cual un punto ya acordado puede ser revisado y cambiado en cualquier momento. Algunos de esos subpuntos hechos públicos son los siguientes: 1. Acceso y uso de tierras improductivas. 2. Formalización progresiva, con sujeción al ordenamiento constitucional y legal, de todos los predios que ocupan o poseen los campesinos. 3. Creación de programas de desarrollo con enfoque territorial para mejoramiento de la infraestructura, adecuación de tierras, recuperación de suelos y desarrollo social en salud, agua potable, educación, vivienda y erradicación de la pobreza. 4. Estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa, brindado para ello asistencia técnica. 5. Establecimiento de políticas de subsidios y créditos agropecuarios, generación de ingresos, mercadeo y formalización laboral. 6. Creación de mecanismos para solucionar conflictos de uso y de una jurisdicción agraria para la protección de los derechos de propiedad, con prevalencia del bien común, incluyendo actualización del respectivo catastro y buscando seguridad jurídica y mejor y más eficiente información. 7. Restitución a las víctimas del despojo y del desplazamiento forzado. 8. Delimitación de la frontera agrícola, protegiendo las áreas de especial interés ambiental. 9. Erradicación del hambre, a través de un sistema de alimentación y nutrición. Participación política Tal como sucedió con el primer punto, los detalles específicos de la redacción lograda por los delegados del Gobierno y los de las Farc no se conocen aún. De ellos se irá informando de manera progresiva desde la próxima semana, pero nunca en su totalidad. Según el comunicado conjunto leído este miércoles en La Habana, el acuerdo en el tema político se erige sobre tres pilares: Derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general, y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del Acuerdo Final, con acceso a medios de comunicación; mecanismos democráticos de participación ciudadana; y medidas efectivas para promover mayor participación en la política nacional, regional y local de todos los sectores, incluyendo la población más vulnerable, en igualdad de condiciones y con garantías de seguridad. Algunos de los subpuntos que desarrollan esos acuerdos amplios son los siguientes: 1. Convocatoria en un evento nacional a los voceros de partidos y movimientos políticos para integrar una comisión que defina los lineamientos del estatuto de garantías para los partidos que se declaren en oposición. 2. Dicha comisión, mediante la realización de un foro, facilitará la participación de voceros de organizaciones y movimientos sociales, expertos y académicos para que hagan sus propuestas sobre el Estatuto de la Oposición. 3. Impulsar una legislación de garantías y promoción de la participación ciudadana democrática y de otras actividades que puedan realizar las organizaciones sociales. De estas, incluyendo los que surjan de la firma del presente Acuerdo, se espera que ejerzan sus derechos y cumplan los deberes de participación ciudadana. 4. Dar garantías para canalizar las demandas ciudadanas, incluyendo para la movilización, la protesta y la convivencia pacífica. 5. Abrir espacios adicionales para que las fuerzas políticas, las organizaciones y movimientos sociales y las comunidades en general, en especial aquellas que trabajan en la construcción de la paz, puedan dar a conocer sus propuestas y proyectos en medios institucionales y regionales. Dar un fortalecimiento especial a los medios comunitarios. 6. Establecer medidas para garantizar y promover una cultura de reconciliación, convivencia, tolerancia y no estigmatización, lo que implica un lenguaje y comportamiento de respeto por las ideas, tanto de los opositores políticos como de las organizaciones sociales y de derechos humanos. Para ello se prevé el establecimiento de Consejos para la Reconciliación y la Convivencia. 7. Establecer un plan de apoyo a la promoción de veedurías ciudadanas y observatorios de transparencia. Mayor control por parte de los ciudadanos de la administración y la gestión pública. 8. Revisión integral del sistema de planeación participativa, para asegurar la efectividad de la participación ciudadana en la construcción y el seguimiento a los planes de desarrollo. 9. Medidas para fortalecer los consejos territoriales de planeación. 10. Cambios institucionales para facilitar la constitución de partidos políticos y el tránsito de organizaciones y movimientos sociales con vocación política para su constitución como partidos o movimiento políticos. 11. Condiciones especiales para nuevos movimientos, en una fase de transición, para asegurar el necesario pluralismo político en la construcción de la paz. 12. Medidas para asegurar la transparencia en los procesos electorales, en especial en las zonas de mayor riesgo de fraude, y la promoción de la participación electoral de los ciudadanos, principalmente los que habitan en las regiones de más difícil acceso. 13. Creación de una Misión de Expertos para hacer una revisión integral de la organización y el régimen electoral. 14. Creación de Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz, para promover la integración territorial y la inclusión política de zonas especialmente afectadas por el conflicto y el abandono, de manera que durante un periodo de transición estas poblaciones tengan una representación especial de sus intereses en la Cámara de Representantes. 15. Sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política, que se concibe en un marco de garantías de derechos, deberes y libertades y busca asegurar la protección de quienes ejercen la política sobre la base el respeto por la vida y la libertad de pensamiento y de opinión. 16. Todo lo referente al punto de participación política, incluyendo su implementación, se llevara a cabo tomando en cuenta un enfoque de género y asegurando la participación de la mujer. La agenda pendiente Según el plan acordado hace más de quince meses, al final de la etapa exploratoria, quedan cuatro puntos por negociar entre el Gobierno y las Farc. El próximo 18 de noviembre las partes empezarán a hablar de narcotráfico, según anunció el jefe negociador del Gobierno, Humberto de la Calle. Se trata del capítulo denominado ‘Solución al problema de la drogas ilícitas’ y que en el acuerdo básico está contemplado como el punto cuatro, pero que será adelantado como el tercero en discusión. Este próximo capítulo incluye tres asuntos específicos, que son los siguientes: 1. Programas de sustitución de cultivos de uso ilícito. 2. Programas de prevención del consumo y salud pública. 3. Solución del fenómeno de producción y comercialización de narcóticos. Si las partes avanzan en estos apartados y llegan a un tercer acuerdo en la agenda, tendrán que abordar luego los restantes tres capítulos, titulados: ‘Fin del conflicto’, sobre el cual hoy de la Calle dijo que será la oportunidad de establecer cómo llegarían al Congreso de la República los representantes de las Farc, una vez hagan dejación de las armas; ‘Víctimas’ e ‘Implementación, verificación y refrendación’ del acuerdo.

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