Ataques con ácido buscan dejar una marca de odio

Abril 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa

Psiquiatras explican que generalmente este tipo de conductas están vinculadas a relaciones sentimentales. Colombia es uno de los países más afectados.

Tras el ataque con ácido contra la empresaria Natalia Ponce de León, que despertó la indignación del país a través de las redes sociales, se empezaron a conocer una serie de casos de mujeres atacadas con esta sustancia en diferentes puntos de Colombia.En los últimos quince días se han presentado en el país cinco ataques con esta sustancia. Cuatro fueron contra mujeres y uno contra un hombre, quien falleció.Ante las denuncias por hechos como estos, la Fiscalía General de la Nación adelanta 102 investigaciones. Según el vicefiscal general, Jorge Fernando Perdomo, el ataque no solo se produce por líquidos corrosivos “van desde pegantes, gas pimienta, aceites calientes y las quemaduras con agua hirviendo”.Precisamente, uno de esos ataques ocurrió esta semana en Zarzal. Allí, la enfermera Angélica María Blandón, fue atacada por un hombre, que la cogió del pelo y le puso la cara contra el exosto de la moto. La joven está en coma. Según las autoridades, presuntamente el autor de la agresión es una expareja de la mujer.Según los reportes del Instituto Nacional de Medicina Legal, en los últimos 10 años en el país se han registrado 926 casos de agresión referentes a ataques con ácido. El último informe entregado por esa institución da cuenta que el año en el que se registraron más ataques de este tipo fue el 2012, cuando hubo 162 personas atacadas. En 2013 se encontraron 69 casos y en lo corrido de 2014 van mas de cinto víctimas.En estos casos, 471 de las víctimas han sido mujeres y 455 hombres. “Hay muchos factores para estos ataques. Generalmente hay problemas afectivos, especialmente de celos, también hay problemas de convivencia, laborales, problemas económicos que llevan a otras personas a realizar este tipo de daños, pero no es exclusivamente de un solo tipo o estilo, ni un solo tópico de motivación, aseguró Carlos Eduardo Valdés, director del Instituto Nacional de Medicina Legal.El caso más reciente es el de un joven en La Estrella, Antioquia, que murió tras ser agredido por esta sustancia. Alejandro Correa, de 22 años, caminaba con una mujer por una calle cuando fue agredido con la sustancia. María Cecilia Castaño, madre del joven muerto, ha asegurado que no se trató de un robo, como afirman las autoridades. “Yo no creo que fuera por atracarlo, sino porque él estaba metido con una señora que no debiera, porque esa señora con la que él iba tenía hogar y tenía tres hijos, entonces yo pienso que era por venganza”, expresó.Psiquiatras consultados aseguran que en muchos de los ataques con ácido los celos son el principal motivo.Según expertos, en las quemaduras con ácido las que más se presentan son las de grado dos y tres que cambian para siempre la apariencia de las personas.Gina Potes, la creadora de la fundación Reconstruyendo Rostros fue víctima de ataques con ácido y ha pasado por más de 25 cirugías para tratar de reconstruir su rostro.“Si no eres mía, no seras para nadie”Las cifras son realmente alarmantes, teniendo en cuenta que en Latinoamérica, Colombia y Perú serían los países que registran el mayor número de ataques. Y en el mundo, de acuerdo con la Fundación Internacional de Sobrevivientes del Ácido, la mayoría de estos crímenes se registran en países asiáticos como Bangladesh, Pakistán e India. Se dice que las naciones que se encuentran en etapa de posconflicto y que han pasado por guerras, es en donde las mujeres son más marginadas. Este flagelo también se evidencia en las poblaciones machistas.De hecho, el psiquiatra forense Óscar Díaz, explicó que generalmente este tipo de conductas están vinculadas a la relación sentimental que el agresor tuvo o tiene con la víctima. “Lo que se pretende es dejar una marca, es decir, si no eres mía o mío no eres de nadie y por lo tanto te dejo marcada para que recuerdes quién soy yo (…) no se quiere aceptar que la relación se terminó y aparece esta ansiedad de idea de venganza ”, dijo el médico, explicando lo que es una patología común del agresor.En ese sentido, según los expertos, donde existe una agresión física a una expareja “puede existir una planeación, es decir, un estudio previo por parte del agresor para analizar a su víctima, cómo ejecuta el hecho y cómo organiza la supuesta coartada para poder evadir su responsabilidad”, dice Díaz. Por su parte, el psiquiatra experto en comportamiento criminal, Javier Rojas, asegura que en otros casos los ataques pueden relacionarse con venganzas, como cuando una mujer descubre o sospecha de una infidelidad, por lo que busca una venganza de la otra mujer.Los trastornos mentalesJonathan Vega, el joven detenido señalado del ataque contra Natalia Ponce de León tenía problemas de esquizofrenia y consumo de drogas. El Código Penal Colombiano contempla el trastorno mental como causa de imputabilidad, es decir, si se logra demostrar que quien cometió un delito padece de algún problema mental, éste no puede ser imputado o señalado como responsable de un delito.El cirujano especialista en medicina Forense y exdirector del Instituto de Medicina Legal en el país, Máximo Duque, explica que esto ocurre porque la persona “no habría cometido la conducta con la intención de romper la ley (….) pudo haber sufrido una alucinación a causa de la enfermedad”. Esa es la posible excusa que muchos agresores han argumentado en los estrados judiciales para, como dice el psiquiatra Óscar Díaz, evadir su responsabilidad. Sin embargo, el médico Máximo Duque asegura que es la autoridad judicial que, con fundamentos en estudios clínicos y médicos forenses, puede determinar si el presunto responsable es imputable o no. Lo más importante para determinar si existe o no imputabilidad es “revisar el historial clínico del paciente” como los antecedentes de la enfermedad mental y exámenes médicos para “ir más allá y ser objetivo en la información”. “Cada caso es diferente, se debe estudiar las historias clínicas una a una (…) si una persona que comete un delito es culpable pero inimputable, esto no significa que lo dejen libre, sino que tiene que recibir tratamiento psiquiátrico, tienen que internarlo, porque hay que proteger a la sociedad y al él mismo”, explicó Duque. La abogada Miriam Pachón asegura que “para decretar una enfermedad mental hay que conocer el historial, y la persona (…) el tratamiento debe ser psicológico averiguar qué es lo que esta pasando en realidad. El caso debe ser analizado por un jurista, un psicólogo y un psiquiatra, para que evalúen si la persona puede o no salir a la sociedad”.

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