Asilo sin fundamento

Asilo sin fundamento

Noviembre 27, 2010 - 12:00 a.m. Por:
José Gregorio H. | Ex magistrado de la Corte Constitucional.

Que se sepa, nadie la venía mortificando en Colombia por sus creencias religiosas, ni por causas raciales.

Los directores de departamentos administrativos -como es el caso del DAS- tienen previsto en la Constitución un fuero: son juzgados por la Corte Suprema de Justicia, previa acusación del Fiscal General de la Nación.En el caso de María del Pilar Hurtado, por los hechos relacionados con las interceptaciones y seguimientos ilícitos que tuvieron lugar durante su ejercicio como directora del DAS, que -debe recordarse- llevaron a su renuncia, no se había producido ni siquiera una formulación de cargos en su contra, y menos todavía una acusación ante la Corte, y por tanto esa Corporación nada había dicho, ni podía decir, acerca de su posible responsabilidad penal.Cosa distinta es que, en el campo disciplinario, se la hubiera destituido por el Procurador General de la Nación, quien -previo un debido proceso- encontró motivos suficientes para imponer tal sanción.Así, pues, no se configuraba motivo objetivo alguno para suponer que existía -o podría existir en el futuro- una actitud persecutoria de la Fiscalía General de la Nación y menos de la Corte Suprema de Justicia en su contra. Tampoco había elemento alguno referente a un posible asedio o animadversión de carácter político por parte del actual Gobierno. Que se sepa, nadie la venía mortificando en Colombia por sus creencias religiosas, ni por causas raciales.Entonces, si no podía hablarse de persecución que pusiera en peligro sus derechos esenciales, sociales o políticos, o el pleno ejercicio de sus libertades, la pregunta que surge ante la solicitud -y la concesión- de asilo político a favor de la mencionada ex funcionaria es la siguiente: en cuanto el asilo -bien sea territorial o diplomático- es una institución del Derecho Internacional creada para que un Estado brinde protección en su territorio a una persona perseguida en el propio por razones políticas, raciales o religiosas.¿Cuál fue el fundamento para la petición de asilo, y cuál el elemento fáctico -con pruebas contundentes- que tuvo en cuenta el presidente Ricardo Martinelli para conceder el asilo solicitado?Se dirá que Panamá no tiene que explicarlo, pero lo cierto es que el otorgamiento mismo del asilo significa que el Estado asilante tiene razones ciertas y serias para estimar que el Estado colombiano persigue a la señora Hurtado; que ella, su dignidad o sus derechos están amenazados. Que es perseguida política. Y nada de eso es verdad.

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