Así van las investigaciones del Palacio de Justicia, 30 años después de la toma

Así van las investigaciones del Palacio de Justicia, 30 años después de la toma

Octubre 21, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Redacción El País

Los recientes hallazgos hechos por Fiscalía, han reavivado las investigaciones

El próximo 6 de noviembre se cumplirán 30 años de la toma al Palacio de Justicia. Hasta la fecha, dos militares en prisión,  cuatro de los once desaparecidos hallados en cementerios de Bogotá y una condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos al Estado colombiano, son los resultados que han dejado tres décadas de investigación.

Este martes la Fiscalía y Medicina Legal, confirmaron el hallazgo de los despojos de Lucy Amparo Oviedo, Cristina del Pilar Guarín Cortés y Luz Mary Portela; una visitante ocasional del Palacio, una licenciada en Ciencias Sociales que estaba reemplazando a una cajera, y una auxiliar de cocina que fueron vistas con vida abandonando el recinto, y de quienes durante todo este tiempo no se tuvo noticia.

Sin embargo, y aunque el hallazgo de los cuerpos supone un avance en las investigaciones, los familiares de los desaparecidos aún no se sienten satisfechos con los resultados. 

“El logro de hoy es importante, pero seguimos con el sinsabor de que no hay verdad sobre lo sucedido con los desaparecidos”, sentenció Edison Cárdenas, hermano de Luz Mary Portela León.

Dos generales del Ejército han sido condenados por los delitos de secuestro simple agravado y desaparición forzada agravada, en el marco de las investigaciones del caso de la toma al Palacio de Justicia.

En abril de 2011 el general Armando Arias Cabrales, quien se desempeñaba en 1985 como comandante de la Brigada 13, fue condenado a 35 años de prisión. 

Arias fue condenado por el delito de desaparición forzada por los casos de Bernardo Beltrán, Carlos Rodríguez, David Suspes, Luz Mary Portela e Irma Franco Pineda.

"No cabe duda que Cabrales coordinó, dirigió y supo que estas personas salieron del Palacio", dijo la Fiscal delegada ante la Corte durante el  juicio adelantado en su contra.

En 2010, el coronel (r) Alfonso Plazas Vega, quien dirigió la retoma del Palacio de Justicia en 1985, fue condenado a 30 años de prisión por por la desaparición de Franco y de Carlos Rodríguez. 

Sin embargo, desde diciembre de 2014 La Corte Suprema estudia un recurso extraordinario de casación que interpuso la defensa de Plazas Vega con el fin de anular esta condena.

Once personas fueron reportadas como desaparecidas durante el ‘Holocausto’ del Palacio de Justicia.

 Carlos  Rodríguez, Cristina  Guarín, David Suspes, Bernardo Beltrán, Héctor  Beltrán, Ana  Castiblanco, Gloria  Lizarazo, Luz Mary Portela, Norma  Esguerra, Gloria Anzola, Lucy  Oviedo e Irma Franco, fueron vistos con vida mientras abandonaban el recinto judicial la tarde del 7 de noviembre de 1985, y desde ese día, no se ha tenido noticia de su paradero.

Solo cuatro mujeres que hacen parte de esa lista, han sido identificadas.

La primera de ellas, Ana Rosa Castiblanco, fue identificada en el año 2000 luego que la Fiscalía ordenara la exhumación de una gigantesca fosa común hallada en el cementerio Matatigres, del sur de Bogotá.

Ana Rosa, quien tenía más de siete meses de embarazo al momento de la toma, se desempeñaba como auxiliar de cocina en la cafetería del Palacio.  

Las otras tres víctimas identificadas por la Fiscalía y Medicina Legal, a través de varios análisis de ADN, son Cristina Guarín Cortéz, quien se encontraba haciendo un reemplazo en la cafetería; Luz Mary Portela León, una auxiliar de cocina, que al igual que Cristina, estaba cubriendo un reemplazo ese día; Lucy  Oviedo, una visitante que  había asistido a una reunión con Alfonso Reyes Echandía, presidente de la Corte Suprema de Justicia.

A finales de 2014, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano por la desaparición de 11 personas y por la tortura de cuatro civiles. En la sentencia, la Cidh ordenó continuar con las investigaciones judiciales para que los responsables sean llevados ante la justicia. 

El principal reto que afrontan ahora las autoridades colombianas, consiste en aclarar bajo qué condiciones murieron los desaparecidos, y encontrar los siete cuerpos faltantes.

Los  otros desaparecidosEn septiembre del año pasado, la Fiscalía General de la Nación logró identificar los restos de dos mujeres desaparecidas durante la toma al Palacio de Justicia.Los restos de Mónica Molina Beltrán y Carmen Cristina Garzón Reyes, fueron hallados en una fosa común del cementerio Matatigres, ubicado en el sur de Bogotá.El Fiscal General Eduardo Montealegre Lynett, informó que los dos cuerpos pertenecen a las guerrilleras del M-19, que se encontraban mencionadas en el informe de la Comisión de la Verdad integrada por magistrados de la Corte Suprema de Justicia.Sin embargo,las mujeres no hacían parte del listado ‘oficial’ de desaparecidos del Palacio.

Eran casi las 11:00 a.m. del 6 de noviembre de 1895, cuando Alfonso Jackin, Irma Franco y cinco guerrilleros más del M-19, ingresaron al Palacio de Justicia para evaluar las condiciones de seguridad.

El escuadrón, que ingresó armado y vestido de civil, recorrió la Sección Tercera del Consejo de Estado, la cafetería, la secretaría del Consejo de Estado y todo el tercer piso; decidieron entonces, ante la ausencia de miembros de la policía en la guardia del Palacio, llamar a Luis Otero, cofundador del Movimiento 19 de abril, quien se encontraba en el barrio Calvo Sur en compañía de 27 guerrilleros.

Minutos más tarde, Otero y sus 27 ‘muchachos’, ingresaron al sótano del Palacio de Justicia a bordo de tres camionetas, dando inicio al asalto bautizado "Antonio Nariño por los derechos del hombre", cuya finalidad era la de someter a un juicio político al entonces Presidente Belisario Betancourt Cuartas, por el presunto incumplimiento del gobierno a los acuerdos de paz adelantados con el grupo rebelde.

Ese día, la Sala Constitucional estaba en sesión. El magistrado Gaona Cruz estaba leyendo su ponencia sobre una de las demandas contra el tratado de extradición con los Estados Unidos, cuando los guerrilleros del M-19 se atrincheraron en el recinto.

Gritando arengas y efectuando disparos al aire, el grupo rebelde exigió la presencia del presidente Belisario Betancourt para adelantar un juicio público en su contra, juicio que sería presidido por la Corte Suprema de Justicia.

Momentos después de iniciada la toma, el entonces Jefe de Estado Mayor de la Décimo Tercera Brigada, el Coronel Luis Carlos Sadovnik Sánchez, activó el Plan de Defensa Nacional ‘Tricolor 83’. Dicho plan, contemplaba el despliegue inmediato de unidades del Ejército, la Policía y el Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, para controlar la situación.

Pocos minutos después del mediodía, el Coronel (r) Luis Alfonso Plazas Vega, quien para entonces se desempeñaba como Comandante de la Escuela de Caballería, llegó con su unidad, llevando consigo varios vehículos blindados. Tanques EE-09 Cascavel y Urutú, fueron ubicados alrededor del Palacio, sobre la Plaza de Bolívar y las carreras Séptima y Octava.

A la 1:55 p.m. inició la arremetida. Ante las negativas del gobierno de negociar con los guerrilleros, un tanque Cascavel rompió la puerta principal del Palacio. Minutos más tarde, dos helicópteros de la Policía dejaron en la azotea a un grupo de hombres para que ingresara al recinto.

Pese a los insistentes llamados al alto al fuego que se dejaban oír por parte de los rehenes, dos tanques rompieron la entrada principal, obligando a los guerrilleros a buscar refugio en los pisos superiores. "Por favor, que cese el fuego inmediatamente, es de vida o muerte”, alcanzó a replicar el  Alfonso Reyes Echandía, presidente de la Corte Suprema de Justicia.

La retoma del Palacio, o el ‘Plan Rastrillo’ como también se le conoce, finalizó el 7 de noviembre de 1985, tras todo un día de enfrentamientos. Once desaparecidos, tres incendios, 12 magistrados, 22 servidores públicos, un ascensorista, dos visitantes, un vigilante, el administrador del Palacio de Justicia y tres conductores, todos asesinados, fue el balance de víctimas civiles que dejó el ‘Holocausto’.

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