Así se mueve el negocio de microtráfico en Univalle

Así se mueve el negocio de microtráfico en Univalle

Junio 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Así se mueve el negocio de microtráfico en Univalle

Fuentes del interior de esa universidad sostienen que el microtráfico en el campus está relacionado con bandas criminales como ‘los Rastrojos’.

Guaduales quedó desierto desde el viernes pasado. ¿Qué es Guaduales? Es una zona contigua al coliseo Alberto León Betancourth de la Universidad del Valle, recinto donde se realizan las ceremonias de grado de esa universidad.  

Guaduales, también, es el centro de una fuerte línea de microtráfico que se mueve al interior de la institución y que desde el pasado viernes, cuando el rector ordenó a los agentes de seguridad privada realizar varias pesquisas para apoderarse de explosivos y drogas en el interior del campus, se encuentra desierto.

¿Cómo funciona el pequeño cartel de droga que opera en Univalle?

No se trata de estudiantes. Se trata de personas ajenas a la universidad que establecieron una zona de venta de drogas en la que no permiten que nadie más haga parte del negocio.

Lo principal es la marihuana. Instalados en la zona conocida como guaduales, varios hombres venden los cigarrillos de marihuana o la yerba empacada en gramos. Allí mismo, otros se dedican a armar las dosis que tienen valores diferentes de acuerdo con el tipo: un cigarrillo de marihuana regular cuesta $ 1000 y uno de creepy, $2000. La onza de marihuana empacada cuesta $ 6000.

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 Lo principal es la marihuana, pero también se puede conseguir cocaína y algunas drogas sintéticas como LSD. 

“Sin embargo, aquí lo que más se consume es marihuana y toda es vendida por los de guaduales”, dice una fuente del interior de la Universidad. 

Si alguien más se atreve a vender los mismos integrantes de la organización se encargan de intimidarlo. 

¿Cuánto pueden vender? Es una cifra que se desconoce. Una fuente de la Sijín admite que la Policía no ha investigado la red de microtráfico de la Universidad del Valle, entre otras cosas, por la dificultad que tiene la Fuerza Pública para ingresar al campus. 

Sin embargo es posible tener una idea del monto de droga que puede venderse.  Según un estudio de la Comunidad Andina, cerca del 3 % de los estudiantes de Univalle son consumidores activos de drogas. Ese porcentaje indica que allí, en la sede Meléndez, habría al menos unos 500 estudiantes que comprarían en promedio dos cigarrillos de marihuana a diario. Es decir, como mínimo, se movería $1 millón a diario. 

“Como mínimo. Pero es más. Uno se fuma más de dos a diario, y eso sin contar con que los viernes el consumo se dispara porque además llega gente de otras universidades. Por otro lado, en Univalle son más de 500 los que consumimos. Esa cifra es la más conservadora. Solo hay que ir a Banderas para darse cuenta de eso”, dice un estudiante. 

La Plazoleta de Banderas es la zona preferida de los estudiantes para consumir drogas. Se encuentra a pocos metros de Guaduales y en la parte posterior de la Cafetería Central.

Desde las 8:00 a.m. hasta la hora en que evacúan a los últimos estudiantes para cerrar la universidad, se pueden encontrar grupos de estudiantes consumiendo marihuana allí, en Banderas, que también se conoce como ‘El Aeropuerto’.

Huerta de semillas

Aunque el rector manifestó que entre el jueves y viernes pasados se destruyó  una huerta con cultivos ilícitos, estudiantes manifestaron a través de un comunicado público que se trataba de un huerto para la preservación de semillas “puras y propias del Valle”.  

”Los cultivos arrasados en la huerta universitaria en su gran mayoría corresponden a especies del bosque seco tropical, moringas hindúes y especies arbóreas en peligro de extinción como Ceibas”, dice el comunicado.

¿Quiénes conforman la estructura?

La Policía sostiene no tener información sobre la organización que opera en Univalle, sin embargo, varias fuentes del interior de la universidad dicen que hay un vínculo entre ellos y los pequeños capos que han infiltrado algunas barras de fútbol en Cali.

La organización, además, también estaría articulada con estructuras más fuertes que operan sobre todo en barrios como Nápoles, Meléndez, Los Chorros y Lourdes, en la ladera sur de la ciudad. 

Asimismo, quien estaría a la cabeza sería alias Boliqueso, el ‘pequeño capo’ de los Rastrojos capturado en abril de este año en Brasil y quien, según  publicó El País el 15 de mayo pasado, sería el jefe de la estructura delincuencial que hay al interior de una barra de fútbol de la ciudad.

“Hay muchas personas en la universidad que saben eso, sobre todo esas personas que llevan mucho tiempo aquí como estudiantes o como profesores y que conocen mucho de todo lo que se mueve aquí adentro. El asunto es que nadie quiere hablar por temor o por conveniencia”, dice otra fuente de Univalle. 

La fuente indica además que la estructura ha llegado a permear a los guardas de vigilancia para que se permita la entrada no solo de la droga sino también de los integrantes de la banda. “La pregunta es simple: ¿cómo entran la droga? Porque aquí adentro no hay caletas, por eso la semana pasada no encontraron droga escondida. Todo lo traen a diario y lo que queda se lo llevan. Si usted viene entre las 6 y las 7 de la mañana a Univalle y se hace cerca a Guaduales, puede ver cómo llegan con la droga y la acomodan en esa zona y puede ver también que los guardas suelen pasar por ahí y luego se retiran”.

Varios estudiantes y profesores de la universidad dijeron a El País respaldar las acciones del rector Edgar Varela para que se frene el microtráfico en el campus. Muchos, aunque defienden el consumo de marihuana y están a favor de la legalización, sostuvieron que la presencia de una estructura de microtráfico ha atraido otra serie de delitos como el hurto y, además, ha propiciado la inseguridad y el crimen adentro del campus.

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