Así luchan las autoridades para frenar onda explosiva del terrorismo

Septiembre 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Por Alda Mera | Reportera de El País
Así luchan las autoridades para frenar onda explosiva del terrorismo

Así quedó la sede de la Fiscalía en Popayán el pasado 31 de agosto cuando explotó un paquete bomba dejado en un andén.

Las ciudades fortalecen sus sistemas de seguridad para evitar ataques. En Cali, por ejemplo, la Secretaría de Gobierno y la Policía tienen listo el proyecto de crear 131 nuevos cuadrantes, incorporando 1.000 agentes que entraán a operar a finales de 2012. Informe.

Cuando estalla un petardo a pleno sol en una calle de una ciudad principal del país, como Cali, el terror es el protagonista. O si un paquete bomba de 70 kilos destruye la Fiscalía de Popayán, se siente que la seguridad tiembla. Y si intentan asesinar a un ex ministro en el centro de la capital del país con una bomba de última tecnología, con la onda explosiva se expande también la sensación de indefensión.Son gajes del terrorismo, que es cobarde e impredecible. “Ni en los sistemas de ciudades más seguras del mundo, con los mejores sistemas de vigilancia del planeta, se ha podido preveer cuando lo han querido hacer”, dice el secretario de Gobierno de Cali, Carlos José Holguín.Esa dependencia y la Policía con sus unidades especializadas (Dijin, Sijín, CTI de la Fiscalía, Inteligencia, Gaula, Goes, Fucur, Emcar y Carabineros), han desarrollado sistemas de información y de análisis que hacen posible anticiparse a la intención de quienes buscan crear pánico y caos, dar la alarma y actuar.“Estas unidades están conformadas por hombres y mujeres capacitados en prevención y reacción, quienes milimétricamente coordinan acciones conjuntas, que permiten prevenir la materialización de las constantes amenazas terroristas”, dice el Comandante de la Policía Metropolitana de Cali, general Fabio Alejandro Castañeda.El Plan Integral de Seguridad y Convivencia Ciudadana de la Alcaldía y la Secretaría de Gobierno de Cali contempla ejes con componentes sociales, culturales y de responsabilidad ciudadana, pero el del fortalecimiento de vigilancia es pilar fundamental. La estrategia incluye aumento de cámaras de videovigilancia, de agentes de policía y de cuadrantes. (Ver recuadros anexos).Sin embargo, Viviana Manrique, directora del Observatorio de Drogas y Armas Ilícitas de la Universidad del Rosario, sostiene que las ciudades deben revisar la estrategia de seguridad ciudadana porque en el último año ha habido un aumento generalizado en el porte ilícito de armas y el mercado ilegal de las mismas.La analista opina que en algunas ciudades el Plan Nacional de Vigilancia Comunitaria por Cuadrantes, Pnvcc, está funcionando bien porque se organizó bien, pero en otras no porque no ha avanzado en forma óptima su implementación.Y da ejemplos: en Bogotá ha dado buenos resultados, pero en Barranquilla no. En Medellín funcionó bien, hasta los últimos meses en los que se fortalecieron las bandas criminales, porque no se adecuó a las nuevas cifras de delincuencia. “Hay que evaluar el Plan y adaptar el modelo para que sea efectivo en el momento y en el contexto de cada ciudad, según sus circunstancias y dinámicas de inseguridad”, dice la analista.Por ejemplo, se deben establecer prioridades de seguridad según factores distintos. Es decir, no ceñirse a que la delincuencia solo está en las grandes capitales, sino que en ciudades intermedias o pequeñas hay un componente geo- estratégico que las hace más vulnerables.Puede que algunas capitales grandes haya riesgo de inseguridad, pero no tienen la misma focalización estratégica por la delincuencia que sí tienen algunas calificadas como intermedias. “Y como municipios y departamentos deben solicitar una priorización estratégica efectiva por parte de las fuerzas militares y policiales”, dice la analista.Es el caso de Arauca o Popayán. El coronel Ricardo Alarcón, comandante de Policía del Cauca, afirma que la Ciudad Blanca sí tiene un plan especial de seguridad articulado entre distintos organismos del Estado.Además de los patrulleros distribuidos en 23 cuadrantes que hacen revisiones periódicas las 24 horas, hay cuadrantes de inteligencia e investigación criminal. Y como en todas las ciudades, hay retenes de control compartidos con el Ejército Nacional. No obstante, admite que hay un sinnúmero de vías veredales sin control que conectan al resto del departamento con la ciudad y a través de las cuales se puede acceder a Popayán. Ese cree él que pudo ser el medio por donde alguien entró a pie con un paquete bomba con los 70 kilos de explosivos que dejó junto a la sede de la Fiscalía el pasado 31 de agosto. Sobre esa falta de articulación entre las acciones locales con la estrategia nacional es que Viviana Manrique llama la atención.Con el inicio del proceso de paz, las autoridades extreman cuidados. “La experiencia ha mostrado que cada que a las Farc se les habla de diálogos –más aún cuando no hay el requisito previo de suspender los actos de violencia–, la actitud de ellos es salir a mostrar los dientes e intimidar con el terrorismo a la población”, dice el secretario de Gobierno.Ese es un riesgo, coinciden autoridades civiles y militares, pero confían en que si hay una voluntad real de paz no insistan en estos hechos. Pero no por ello dejan de trabajar en prevenir para no tener que lamentar.Nadie tiene la varita mágica para garantizar que no va a pasar nada. Pero día se trabaja en mejorar la seguridad de la ciudad aumentando cámaras, cuadrantes, pie de fuerza, y con una labor de inteligencia, se han desmantelado bandas criminales y se van a desmantelar más, muchas de las cuales actúan en asocio con bandas terroristas. “Se está avanzando y así lo demuestran las estadísticas: que hoy tenemos una ciudad más segura”, concluye Holguín.Más vigilancia para Cali, eje principal Valle del Cauca, y en particular Cali, son un foco estratégico de la delincuencia por su posición geográfica que lo sitúan como canal hacia el Pacífico: del narcotráfico para sacar drogas y de los grupos armados ilegales para el ingreso de insumos químicos y movilización de armas ilegales. Este factor va asociado con la presencia y aumento de bandas criminales. Conscientes de ello, la Secretaría de Gobierno de Cali y la Policía tienen listo el proyecto de crear 131 nuevos cuadrantes, que entrarían a operar en 2012 o empezando 2013 con 1.000 agentes de policía más.Ese proyecto incluye la compra de vehículos inteligentes para la Policía, dotados con computadores para hacer la identificación biométrica de una persona, con cámaras para filmar a sus alrededores para que esas grabaciones sirvan como material probatorio y sistema de navegación satelital para llegar de manera más rápida a los sitios donde son requeridos por la comunidad.Solo falta que el Ministerio del Interior apruebe unas vigencias futuras de las regalías para que avalen este proyecto de $12.000 millones. Con ello, el Plan tendría un presupuesto cercano a los $30.000 millones en este 2013, el año de mayor inversión en seguridad en Cali.

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