Así fue la labor del hombre que identificó el cadáver de Alfonso Cano

Noviembre 15, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Por Oriana Garcés Morales | Especial para El País
Así fue la labor del hombre que identificó el cadáver de Alfonso Cano

La lupa galtoniana es uno de los principales instrumentos de los dactiloscopistas, pues les permite identificar rápidamente a una persona.

Un lofoscopista de Puerto Tejada pasó a la historia como el hombre que confirmó la muerte de ‘Alfonso Cano’. La labor de estos funcionarios es clave.

El pasado 4 de noviembre un lofoscopista del CTI de Cali pasó a la historia como el hombre que confirmó la identidad del máximo jefe de las Farc: ‘Alfonso Cano’, a través del cotejo de sus huellas digitales.De los siete lofoscopistas que laboran en la seccional del CTI, esa semana le tocaba el turno de ‘disponibilidad’ a Eliazar González, un hombre de Puerto Tejada que lleva 21 años trabajando en el área de investigación judicial.Al iniciar su carrera, González trabajó en municipios del Chocó, donde muchas veces tuvo que internarse por más de cinco días en la selva para llegar al sitio en el que estaban los cadáveres que debían ser identificados. En el 2000 se trasladó a la capital del Valle y, luego de realizar los cursos correspondientes, se especializó en lofoscopia, que es el estudio de la piel de fricción, es decir, de las palmas de las manos y de los pies. La semana del operativo contra alias Alfonso Cano a Eliazar le advirtieron que llevara ropa mínimo para tres días. Algo grande le esperaba. El viernes en la noche salió para el Cauca en un helicóptero desde Palmira. Sabía que debía identificar dos cadáveres y que se sospechaba que uno de ellos era del hombre que dirigía a la guerrilla más antigua del mundo, por lo que le pidieron que llevara la tarjeta decadactilar de Guillermo León Sáenz (su verdadero nombre). Sin embargo, cuando llegó con el equipo de investigación al sitio en el que se encontraba el cadáver no lo reconoció por su aspecto físico, pues era muy diferente al que había visto en los medios de comunicación. Estaba sin barba, vestido como un campesino de la zona, sin gafas y mucho más delgado.Pero las huellas no mienten. Acompañado de una lupa galtoniana, tinta, un transplantador y una linterna, Eliazar comparó las impresiones dactilares del cadáver con las de la tarjeta. Su ojo no le falló: era ‘Alfonso Cano’. Esa misma noche, el hombre oriundo de Puerto Tejada fue el encargado de confirmarle al ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, que sí se trataba del máximo jefe de las Farc. En búsqueda de la huellaPara un dactiloscopista de la Sijín de Cali el reconocimiento que hizo el presidente Juan Manuel Santos a Eliazar González, en la rueda de prensa por el operativo contra ‘Cano’, es muy significativo. “Mucha gente no conoce nuestra labor. La dactiloscopia es una ciencia exacta, sin margen de error, que puede llegar a ser clave en la resolución de crímenes”. Aparte de la identificación de cadáveres, los lofoscopistas apoyan investigaciones por delitos como hurto y homicidio y confirman la identidad de las personas capturadas. “Cuando se capturan, muchos delincuentes presentan cédulas falsas o no tienen papeles. Nosotros les tomamos la impresión dactilar y los buscamos en la base de datos”. El investigador contó que, en un caso de hurto, le tocó quitar un pedazo de pared de una casa, pues en ese lugar el ladrón había apoyado su mano para sacar una caja fuerte llena de joyas y dinero. “Las paredes son difíciles porque no son superficies apropiadas para sacar una impresión dactilar, pero en ese caso pudimos obtener la huella de toda la mano e identificar al delincuente, que había participado en diferentes hurtos”, recordó.Las huellas también pueden descartar o reafirmar sospechosos en casos de homicidio. “Hace poco encontraron a un hombre muerto, con botellas de licor a su alrededor. Por medio de la investigación se determinó que un familiar podría ser sospechoso del crimen y, efectivamente, una huella en la botella coincidía. Aunque esto no garantiza que haya sido el asesino, sí lo ubica en la escena del crimen”. Un dactiloscopista del CTI explicó que en los objetos “las huellas se sacan con reactivos químicos o físicos. Cuando aparecen, se utiliza un transplantador o cinta para levantarlas”. Luego de esto, las impresiones son enviadas a la Asif, que es la base de datos delincuencial, o a la Registraduría. "El problema es que todavía hay muchos colombianos indocumentados”, indicó el experto del CTI. Aclaró que no todo es como se muestra en el programa de televisión CSI. “Así como no todo lo que brilla es oro, no todo lo que se toca se vuelve huella. Sin embargo, si puede ser usada, si se realiza el cotejo respectivo”.

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