Así es el ‘efecto dominó’ de la detención de menores infractores en Cali

Así es el ‘efecto dominó’ de la detención de menores infractores en Cali

Noviembre 08, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co
Así es el ‘efecto dominó’ de la detención de menores infractores en  Cali

Así es el proceso de detención de menores infractores en Cali.

Un panorama de fugas masivas, motines, hacinamiento y amenazas a funcionarios.

Pese a todas las medidas anunciadas, a las reuniones semanales y hasta a las decisiones tomadas por un juez, la crisis de los menores infractores detenidos en Cali es un problema que no se ha resuelto.En menos de dos meses, se han presentado dos motines en el centro de servicios judiciales y tres fugas masivas en Valle del Lili en las que los adolescentes destruyeron parte de las instalaciones y luego se escaparon.La situación se ha agravado tras la denuncia de los jueces de menores, cuya sede es el centro de servicios judiciales, quienes aseguran que varios funcionarios han sido amenazados de muerte por los adolescentes detenidos. “Estamos viviendo una situación de angustia y riesgo. El fallo de la tutela que resolvió el juez decía que no se podía tener menores detenidos en esta instalación pero la realidad es otra porque si la Policía detiene a un joven no hay dónde tenerlo”, explica Fernando Aguilar, juez coordinador, quien ha denunciado ser víctima de amenazas de muerte por parte de los adolescentes recluidos en los pasillos del centro.Diariamente al centro de servicios llevan un promedio de seis menores detenidos para que los jueces les resuelvan la situación jurídica. Aproximadamente entre dos o tres son enviados a sitios de internamiento.Sin embargo, como no hay cupos en estos sitios los menores deben permanecer por varios días durmiendo en los pasillos del centro. Aunque se cumplió la orden dada por el Juez 19 Penal de cerrar el centro transitorio, que funcionaba en ese sitio, y trasladarlo a otro lugar, como no hay espacio en ninguno de los centros de reclusión para los menores, pues los nuevos detenidos deben esperar en los pasillos del centro de servicios judiciales por varios días.“Es que las medidas que se han tomado hasta el momento son como ponerle curitas a la enfermedad porque no han buscando una solución de fondo. Toman decisiones coyunturales, de abrir uno que otro cupo, pero el sistema sigue colapsado”, explica Eduard Hernández, personero delegado ante la infancia y adolescencia.Para la Personería el traslado del centro Crecer tampoco solucionó los problemas porque ahora los menores capturados ni siquiera tienen quién los atienda sino que deben dormir en los pasillos sin comida.Precisamente, por esa situación la semana pasada los funcionarios del centro de servicios realizaron un paro, ya que los menores los atacaban al culparlos de las malas condiciones. El lunes y el martes pasados ocurrió el último motín de nueve adolescentes que estaban en los pasillos. Los menores se amotinaron e irrumpieron en la oficina de la trabajadora social, destruyendo los computadores y escritorios. El País consultó a John Arley Murillo, director del Bienestar Familiar, quien explicó que la Policía sigue llevando a los menores al centro de servicios porque la “Alcaldía no ha dicho dónde va a quedar el nuevo centro transitorio, lo que implica que se incumpla el fallo del juez. Eso depende de la Alcaldía”.Por su parte, la Secretaría de Gobierno respondió el ICBF y está revisando cuáles inmuebles se ajustan a las necesidades del centro.Las fugas de Valle del LiliAparte de la falta de cupos, las constantes fugas en el Centro de Formación Valle del Lili es otro de los problemas que afronta el sistema de responsabilidad penal de menores. El 31 de diciembre pasado se fugaron 23 menores de este sitio. Los jóvenes amenazaron a un profesor y destruyeron parte de las instalaciones del lugar. Entre septiembre y lo corrido de noviembre se han escapado 132 adolescentes en las tres fugas masivas. Y todo el año van 189.Frente a la falta de seguridad del centro se ha generado una polémica entre la Policía y el Bienestar Familiar.John Arley Murillo, director del ICBF, asegura que la responsabilidad por las fugas es de la Policía, ya que no tiene un número de hombres necesarios a las afueras de Valle del Lili. “He insistido que el tema de la seguridad es de la Policía, que por ley está obligada a evitar que hayan evasiones”, agregó Murillo.El comandante de la Policía, coronel Hoover Penilla, respondió que por ley es el Bienestar Familiar el responsable de este tema de los menores. Agregó que Valle del Lili no reúne las condiciones de seguridad para tener a jóvenes detenidos por casos como homicidios, que tienen niveles de peligrosidad alto. “Tienen que invertir en unas barreras perimétricas y tecnología para evitar que sea tan fácil salir de los jóvenes”, concluyó el oficial.

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