Asciende a $75 millones recompensa por responsables de ataque con ácido a mujer en Bogotá

Asciende a $75 millones recompensa por responsables de ataque con ácido a mujer en Bogotá

Abril 03, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Elpaís.com.co | Colprensa
Asciende a $75 millones recompensa por responsables de ataque con ácido a mujer en Bogotá

Natalia Ponce de León, de 33 años de edad, fue atacada el pasado viernes 28 de marzo con ácido. El caso despertó la indignación contra la violencia.

La joven Natalia Ponce, atacada en su edificio en Bogotá, tiene quemaduras en su rostro, cuello, abdomen y piernas. Desde Cali, presidente Santos calificó el ataque como "atroz y deplorable".

El Gobierno Nacional aumentó a $75 millones la recompensa para dar con el paradero de los responsables del ataque con ácido a la joven empresaria Natalia Ponce de León. Durante una junta de seguridad en la capital vallecaucana, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, calificó como "atroz y deplorable" esta modalidad de ataque y reiteró su compromiso por dar con los responsables del caso. “Esta mañana tuvimos información que otra mujer fue atacada con ácido en Bogotá (…) yo dije que hasta 50 millones se ofrecieran de recompensa para cualquier persona que diera información sobre quién está detrás de esa modalidad, pero ahora ofrezco incluso más, serán $75 millones de pesos para cualquier persona que nos dé la información de quien está detrás de este crimen” anunció el jefe de Estado. El caso que indignó y solidarizó a la opinión pública, tuvo lugar el pasado viernes 28 de marzo en la capital colombiana, cuando la mujer de 33 años de edad fue atacada con ácido a la entrada del edificio donde reside (en el barrio Santa Bárbara occidental, localidad de Usaquén, al norte de Bogotá). La sustancia afectó parte de su cara, cuello, abdomen y piernas. Mientras las autoridades tratan de ubicar al agresor, la víctima se recupera en la Unidad de Quemados ubicada en el piso séptimo del Hospital Simón Bolívar de Bogotá. Según Patricia Gutiérrez, coordinadora de esa Unidad, en este momento la paciente ha sido a sometida a dos cirugías, la última de las cuales le fue realizada el pasado lunes. “En este momento no se encuentra en soporte ventilatorio, está consciente y evolucionando de manera estable, dentro de lo crítico de su situación”, dijo la especialista, quien por respeto a la paciente se abstuvo de emitir algún tipo de pronóstico acerca de cómo se dará su recuperación. Las otras víctimas El director de Medicina Legal, Carlos Eduardo Valdés, explicó que “este tipo de ataque ha tenido un incremento desde el año 2008 hasta 2012. Además, en 2013 se registró una disminución en el 30 por ciento de los casos y en lo corrido del 2014 ya hay un reporte de 7 eventos”. Valdés señaló que estos ataques son los que mayor daño provocan, ya que las lesiones en el rostro son consideradas gravísimas, porque incluyen desfiguración o pérdida de órganos. Así mismo, sobre los victimarios manifestó que generalmente es una persona que ha tenido, desea o tiene una relación sentimental o afectiva con la víctima. Según las estadísticas, las ciudades en las que más se registran este tipo de ataques son Bogotá, Cali y Medellín. Las cifras reveladas por el Hospital Simón Bolívar, de cada 30 casos por quemaduras con ácido, 24 corresponden a mujeres y 20 de ellas sufren afectación en rostro y cuello. Impunidad El abogado Abelardo De La Espriella, defensor de la familia Ponce de León Gutiérrez de Piñeres, en la tarde del miércoles explicó que estos ataques exigen una reglamentación en la venta de estos ácidos y además un aumento en la pena. “Necesitamos más que populismos, las penas contra los agresores con ácido hay que aumentarlas, no es hacer demagogia, es ver lo que hay qué hacer con este tipo de ataques, además de la venta de ácidos, que no está reglamentada y esperamos que la protección de estas mujeres no sea un eslogan de campaña”, explicó el abogado. A su turno, Jaime Bernal Cuellar, exprocurador General de la Nación, indicó que el caso de los ataques con ácido no es considerado como tentativa de homicidio y sus sentencias son excarcelables, ya que están clasificados como lesiones personales. El Código Penal, con la reforma que tiene en 2013, establece unas penas de prisión para los casos donde hay 'deformidad' del rostro, que oscilan entre los ocho años de prisión y los 15 años y nueve meses de prisión. De hecho, el Congreso de la República expidió la Ley 1639 del 2 de julio de 2013, "por medio de la cual se fortalecen las medidas de protección a las víctimas de crímenes con ácido" y se aumentan las penas de tipo penal de deformidad. Cuando esta sea causada con ácidos, álcalis o sustancias corrosivas, la pena de prisión para quien sea el autor de la agresión será entre 72 y 126 meses. Y si la deformidad afecta el rostro de la víctima, la pena se aumentará desde una tercera parte a la mitad. Para el profesor de Antropología, Carlos Alberto Uribe, este es un problema muy cruel, porque es la búsqueda de la indiferenciación de la víctima. “Al lanzarle el ácido, sus rasgos personales, su fisonomía, su cuerpo en general, es transformado hasta el punto en que pierde su identidad: es indiferenciado”, dijo. Uribe indicó que con estos ataques lo que se busca en intencionalidad es borrar el nombre de otro, y su persona misma. “Pareciera que en nuestro país nos regodeáramos con todas las formas de crueldad con el otro, sobre todo con la mujer. El humano tiene impulsos hacia lo que acoge y lo que congrega, lo que produce vínculos; pero también tiende hacia la destrucción, a querer borrar el rostro y la identidad al otro”, afirma el docente. Para Alan González, médico cirujano, el problema que debería plantearse va desde el uso, distribución y venta del ácido. “De ahí en adelante se puede hablar de una condena, una reparación, una reconstrucción y finalmente de una calidad de vida para las personas afectadas con ácido. Son tantos los entes que hay que asociar para poder llegar a una decisión conjunta, real y satisfactoria, que desde mi perspectiva, solamente se puede lograr si desde la legislación del Estado se ejercen acciones puntuales para empezar estos procesos”, explicó el médico González insiste en que “es ideal que todos los pacientes puedan contar con un centro de rehabilitación integral, no sólo estética, también psicológica, social y educativamente que ofrezca todas esas oportunidades para mejorar”. Respecto a este tema, la Defensoría del Pueblo propone una política pública integral para frenar estos ataques. La Defensora Delegada para los Derechos de las Mujeres y Asuntos de Género, Susana Rodríguez Caro, afirmó que ante situaciones como la falta de cobertura en los procedimientos de reconstrucción facial por el POS pues tiene carácter de cirugía estética; la mitad de los procesos judiciales logra resolverse; la tipificación de la conducta que en ocasiones se planeta como lesiones personales dando lugar a excarcelaciones, y el comportamiento de discriminación laboral por las consecuencias mismas de los ataques, es necesario que el Estado se movilice y articule para proscribir esta práctica. “Resulta fundamental asegurar que las investigaciones se adelanten con mayor agilidad y que lo mismo ocurra con los resultados procesales, las rutas prioritarias de asistencia a las víctimas y la atención diferencial en salud para las mujeres que resultan afectadas por estas brutales agresiones”, explicó Rodríguez. Además, la Defensora considera que es necesario que el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) y la Superintendencia de Industria y Comercio intervengan para regular y controlar la comercialización de estas sustancias y así contribuir a mitigar un fenómeno que ubica a Colombia como el país con mayor índice de ocurrencia (1,84 casos por millón para el año 2011), seguido por Pakistán y Bangladesh. La Defensoría recordó que ha conocido y acompañado 22 casos de mujeres quemadas con agentes químicos, incluida una madre cabeza de familia víctima del conflicto armado en Nariño, cuyo rostro fue rociado con ácido por miembros de la guerrilla. Aún la policía trabaja en la definición de un retrato hablado del victimario de Natalia Ponce, además al caso de la joven siguió el de Zorleny Pulgarín, de 23 años, quien también fue afectada en Bogotá, pero quien a diferencia de Natalia, está fuera de peligro, solo presentó quemaduras de primer grado en su hombro izquierdo y fue dada de alta en la mañana del jueves. Vea aquí: Mujeres víctimas de ataques con sustancias químicas cuentan su calvarioVea aquí: ¿Cuáles son las consecuencias de ser víctima de un ataque con ácido?

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