Anuncio de la liberación de los diez uniformados puso a soñar a sus familiares

Abril 02, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Elpais.com.co | Colprensa
Anuncio de la liberación de los diez uniformados puso a soñar a sus familiares

Familiares del intendente jefe, Carlos José Duarte, secuestrado por las Farc el 10 de julio de 1999 en la toma guerrillera a Puerto Rico Meta.

Algunos de ellos se encuentran, en este momento, en el Club de Agentes de la Policía de Bogotá aguardando el retorno de los policias y militares que este lunes regresarán a la libertad.

Desde muy temprano, este lunes, algunos miembros de las familias de secuestrados llegaron hasta el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio para esperar a los suyos. Nelly Llanos, cuñada del subintendente de la Policía Wilson Rojas Medina, quien ha estado luchando por la libertad de su ser querido desde hace 12 años, cuando fue privado de la libertad, dijo que el anuncio hecho por Gloria Cuartas, integrante de Colombianas y Colombianos por la paz, acerca de llegarían los 10 militares los pone a soñar con el abrazo aplazado por más de una década.“Ella (Cuartas) nos dijo que vendrían todos los secuestrados de una vez. Tenemos una emoción, una felicidad inmensa. No sé cómo vamos a tomar el momento en que él llegue a darnos el abrazo que hemos esperado por tantos años. Queremos verlo únicamente”, señaló Llanos.Jorge Enrique Pérez, primo del sargento Viceprimero del Ejército Nacional Luis Alonso Beltrán, viajó desde Bogotá para enterarse cómo iba la liberación de este último.“Estamos muy contentos de saber que al parecer vienen los diez secuestrados este lunes. Tenemos sentimientos encontrados porque sabemos que no lo vamos a poder abrazar como queremos porque no tenemos acceso a donde va llegar. Los padres de mi primo los tienen en un hotel en Bogotá, ellos deberían estar acá y no allá encerrados”, aseguró Pérez, mientras cuenta los minutos para saber si su familiar llegará en el helicóptero que salió de Villavicencio desde las 10:30 de la mañana de este lunes.De los familiares cercanos a los diez secuestrados, es decir: padres, esposas e hijos, se sabe que se encuentran en una sala VIP del terminal aéreo, pero no han accedido a su encuentro con la prensa.Los que esperan en la capitalHoras antes de recibir al grupo de los uniformados que serán liberados por las Farc, algunos familiares que los esperan en Bogotá, expresaron su alegría y emoción al saber que muy pronto estarán cerca de sus seres queridos.Para el hermano menor del Sargento Mayor de la Policía Cesár Augusto Lasso Monsalva, Diego Fernando Lasso, "esto es una gran alegría, estamos con muchas expectativas de saber que ya en poco tiempo vamos a estar con mi hermano, finalmente libre y Dios quiera que todo se de sin contratiempos".Desde el primer momento que las Farc secuestró a mi hermano le "hemos pedido vehemente a las Farc que lo liberen y al Gobierno que medie y pues hasta ahora se dio. Lo vamos a abrazar, a acompañar en los exámenes médicos y en su readaptación" , dijo Diego, quien vio por última vez a su hermano cuando tenía 18 años y ahora tiene 31.Al Sargento Lasso, lo esperan en el aeropuerto Vanguardia de Villavicencio su madre, Fabiola Monsalve, su esposa y tres hijos. En Bogotá, entre tanto, están presentes sus hermanos y sobrinos.Una de las grandes sorpresas que encontrará cuando el uniformado regrese a la libertad será su pequeña hija, Mónica Lasso, que aún estaba en el vientre de su madre cuando las Farc lo privó de su libertad.Diego Fernando Lasso, que actualmente pertenece a las Fuerzas Armadas, confesó que a pesar de lo sucedido con su hermano no tenía temor de "servirle al Estado", pues tenía como propósito "rescatar a mi hermano, ir por él".El Sargento Primero Cesar Augusto Lasso fue secuestrado el 1 de noviembre de 1998 durante la toma al cuartel de Policía de Mitú (Guaviare)."Los nueve hermanos lo recibiremos con abrazos"Por su parte, Victor Manuel Rojas Medina, hermano mayor del Intendente Jefe de la Policía Nacional Wilson Rojas Medina, aseguró que "estamos ansiosos después de tanto tiempo y todo el proceso ha sido díficil, porque en las anteriores liberaciones estuvimos esperando que su nombre estuviera incluido".Durante el tiempo de cautiverio, la familia recibió seis pruebas de superviviencia en las que "mi hermano siempre nos decía que tuvieramos paciencia y que a pesar de todo estaba bien de ánimo".Sus nueve hermanos y sobrinos, que en este momento se encuentran en Bogotá esperando su retorno después de 13 años de cautiverio, "lo recibiremos con abrazos".Victor Manuel cree que su hermano seguirá siendo parte de la Fuerza Pública y "saldrá por la puerta grande, porque si aguantó lo más aguantará lo menos".

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