A Santander de Quilichao las últimas acciones de las Farc le robaron la paz

A Santander de Quilichao las últimas acciones de las Farc le robaron la paz

Diciembre 22, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
A Santander de Quilichao las últimas acciones de las Farc le robaron la paz

Algunos habitantes de Vilachí acudieron hasta el sitio en el que murieron los cinco militares. Murmuraban indignados y pedían que el Ejército no se fuera de esa zona.

Habitantes del área donde murieron cinco soldados y uno más fue secuestrado hablan de la sorpresa que les causó el ataque perpetrado por la guerrilla.

Patio Bonito, el sector en la parte alta de Santander de Quilichao donde el pasado viernes cinco soldados murieron y otro más fue secuestrado por las Farc, no está acostumbrado a este tipo de ataques. El hecho, ocurrido pocas horas antes del inicio del cese al fuego unilateral e indefinido anunciado por la guerrilla, tomó por sorpresa a sus habitantes, quienes afirman que la guerra no los ha tocado como en otras partes del departamento. Hoy, cuatro días después, el Ejército confirmó que el soldado Carlos Becerra Ojeda, quien desapareció durante los enfrentamientos con miembros de la Columna Móvil Jacobo Arenas, está en manos del grupo subversivo. "Aquí viviamos tranquilos"El estruendo lo despertó de un salto de la cama. Eran las 3:30 a.m y Luis apenas reaccionaba. Debe ser pólvora, pensó. Deben ser esos pelados necios que siguen jugando con volcanes y cohetes.... "Son disparos, Luis", le gritó su esposa.En ese momento, el hombre recuperó la lucidez y entendió que aquello que sucedía en el cerro era una batalla real. Guerrilleros del Frente Sexto y la Columna Móvil Jacobo Arenas se enfrentaban con los soldados que cuidan las veredas San Pedro y Vilachí. Se mataban a pocos metros de su casa.Sentado en un banco de madera, Luis recuerda que le costó creer que el estruendo provenía de un combate porque en su pueblo eso no es común. En este sector conocido como Patio Bonito, zona rural de Santander, la guerra no es un asunto de todos los días, como ocurre en Toribío, Caloto, Timbío. "Aquí vivíamos tranquilos".En este lugar, a diferencia de muchos pueblos del norte del Cauca, la presencia guerrillera sí es noticia. Luis recuerda que hace mucho no veía subversivos por la zona. Y, en cambio, todos los días sí se topaba con el grupo de soldados que hace semanas llegó a San Pedro para custodiar las obras de ingeniería de la carretera que unirá a esta vereda con Mondomo.Aquellos militares le prestaban seguridad a los soldados que construían la vía y en la noche subían al cerro para hacer guardia y cuidar a la población. Para Luis, su esposa y sus hijos, tenerlos allí, tan cerca de su casa, resultaba ser un alivio. Solo que desde la madrugada del viernes, la tranquilidad de la comunidad de las veredas San Pedro y Vilachí se fue con esos cinco soldados que murieron en el enfrentamiento con las Farc.Luis repite una y otra vez que no entiende cómo, de un día para otro, esos muchachos perdieron la vida. Es que el viernes, unas horas antes del combate, estaban en la tienda tomando gaseosa y conversando con la comunidad. Algunos, incluso -recuerda-, estaban vestidos de civil.La esposa de Luis cuenta que el enfrentamiento duró unos treinta minutos. Relata que, tras un rato de un silencio inquietante, decidió salir de la casa con sus hijos y fue allí cuando se encontró con los soldados que acababan de bajar del cerro. "Estaban desesperados. Entre todos bajaron a los heridos y taparon los cuerpos de los cinco muchachos muertos".Doña Nidia interrumpe el relato de la mujer y añade que le partió el corazón ver morir a hombres tan jóvenes. Y la afectó, sobre todo, porque ella tiene un hijo en el Ejército y entonces no deja de pensar que por allá, en Villavivencio, donde está prestando el servicio militar, ocurra algo similar. "Esos soldados, al igual que mi hijo, solo buscaban proteger a la comunidad. Ellos no le hacían daño a nadie".A ella, como a Luis, su esposa, sus hijos y toda la comunidad de estas veredas de Santander de Quilichao, la muerte de los soldados les robó la paz. Desde la madrugada del viernes sienten que el asedio de la guerrilla sigue presente y que en cuestión de meses su pueblo puede convertirse en otro campo de batalla del Cauca."Ya uno no puede estar tranquilo porque en cualquier momento, vuelven al atacar a los soldados o a nosotros mismos", dice Nidia. La mujer agacha la cabeza y se echa la bendición.El viernes en la tarde, mientras el CTI de la Fiscalía recogía los cuerpos de los cinco militares los habitantes comentaban la necesidad de que los soldados no abandonaran esta zona y continuarán con la construcción de la carretera. Todos, sin embargo, temen que esa presencia militar siga siendo una excusa para que la guerrilla se ensañe con sus veredas.Santander de QuilichaoSantander de Quilichao es un municipio que se ha visto afectada por la Columna Móvil Jacobo Arenas, que se ha dedicado a extorsionar a los comerciantes.Sin embargo, las autoridades reportan que tras la muerte de alias Caliche, su jefe, esta agrupación se encuentra golpeada y ha disminuido su influencia.

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