A pesar de ofensiva, Farc están debilitadas: analistas

Junio 14, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Colprensa
A pesar de ofensiva, Farc están debilitadas: analistas

La torre 17 que fue derribada por las Farc está a 27 kilómetros del casco urbano de Buenaventura.

Exmilitares y estudiosos del conflicto afirman que las Farc han perdido fortaleza y que el proceso de paz en La Habana debe apurarse.

Los recientes ataques de las Farc, luego de levantar el cese al fuego unilateral que concretaron el pasado diciembre en La Habana, han generado en el país zozobra y una sensación de inseguridad que va en aumento. 

El blanco de estos ataques guerrilleros han sido varias de las poblaciones más vulnerables del sur del país, que debido, según expertos, a la ausencia que ha tenido el Estado a lo largo de la historia, se han convertido en el refugio predilecto de grupos guerrilleros, como Cauca, Putumayo, Caquetá y Nariño. 

Desde que se decretó el fin del cese estas poblaciones han recibido constantes ataques, tanto contra la población civil como a la Fuerza Pública. 

Hasta el momento, Cauca ha sido el departamento más afectado por los atentados guerrilleros, teniendo un saldo de cuatro policías muertos y 700 personas desplazadas. 

En Nariño fueron asesinados otros dos uniformados y un civil en una emboscada de las Farc el pasado viernes en la tarde.  

Caquetá recobró hasta este viernes el servicio de energía que le arrebataron los grupos armados con un explosivo el pasado miércoles y Putumayo sufre actualmente una emergencia ambiental ha causa de los derrames de petróleo que se han hecho en cercanías de ríos y nacimientos de agua que acaban con la flora el ecosistema y ponen en grave riesgo la salud de los pobladores. 

Al respecto, funcionarios de diferentes instituciones se han pronunciado, al punto de que el mismo ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, trató de “burros” a los miembros de ese grupo armado ilegal, y obedeciendo al presidente Juan Manuel Santos ha dado órdenes a la cúpula militar para contrarrestar, atacar y evitar estos sucesos. 

Sin embargo, aunque se han desplegado diferentes operativos de fuerza e Inteligencia que han permitido, según aseguró el comandante de las Fuerzas Militares, general Juan Pablo Rodríguez Barragán, impedir que se efectúen más de 150 atentados en el país, las ofensivas guerrilleras no se han podido controlar y del todo y al parecer no cesarán en un corto plazo. 

En vista de que el panorama no es muy esperanzador en cuanto a los atentados de los que podría continuar siendo víctima el país y de que las Fuerzas Armadas aunque se están valiendo de todos sus recursos no pueden, como dijo el comandante del Ejército, general Jaime Lasprilla, “poner un soldado en cada puente y torre de energía”, Colprensa consultó con diferentes analistas y expertos militares sobre el paso a seguir en este momento crítico que vive Colombia. 

El presidente de Acore, general Jaime Ruiz Barrera, aseguró que el comportamiento de las Farc en medio de los diálogos de paz busca atemorizar a la ciudadanía y cansar a la Fuerza Pública para conseguir los beneficios políticos y judiciales que solicitaba. 

“Son irracionales, quieren hacer lo que hizo (Pablo) Escobar para asustar al pueblo y obtener beneficios pero bajo ninguna circunstancia se puede aceptar que estos responsables de terrorismo se beneficien con justicia transicional”, dijo el general. 

Asimismo señaló que Las Fuerzas Militares lo que se deben hacer frente a este escenario es activar todo el poder aéreo, terrestre y fluvial para acabar con la acción atacante permanente, no bajar la guardia en ningún momento, cumpliendo la misión constitucional que tienen. 

Por otro lado, hizo un llamado a las Farc para que no “desaprovechen” el momento que el Gobierno les está dando, ya que con este actuar solo están generando el odio de los colombianos. 

Por su parte,  el excomandante del Ejército, general Manuel José Bonnet,  señaló que estos ataques son producto del desespero del grupo armado por obtener beneficios y que son muy difíciles de evitar en su totalidad, debido a que basta con un solo hombre para que se efectúe un atentado terrorista. 

“Las Fuerzas Militares nunca han bajado la guardia, la cuestión es que solo se necesita un hombre con unos tacos de dinamita en una mochila para volar una torre o un oleoducto, ¿cuántos más se necesitan para que se queme un carro? Ninguno, con uno también basta, entonces esta situación no es un problema de actitud estratégica sino de ponerle a las Farc los puntos sobre las íes”, señaló el General. 

Por esto, afirmó que es necesario que a los diálogos que se están llevando a cabo en La Habana se les pongan reglas que se cumplan o que de lo contrario se suspendan porque, según él, las Farc no pueden seguir jugando ni con el gobierno ni con los colombianos que esperan se logre la paz.

A su turno, el analista León Valencia, afirmó que la situación no es más que una muestra del debilitamiento que se le ha dado al grupo guerrillero, pero que aun así, son acciones que afectan a todo el país y no pueden seguir ocurriendo, mucho menos cuando se está ad portas de unas elecciones regionales. 

“Yo creo que toda esta situación fue provocada por las Farc desde lo sucedido en Buenos Aires (Cauca) que desató la ofensiva del Ejército y los golpearon dejándolos sin más que hacer lo que les es más fácil que es atacar oleoductos e infraestructura”, señaló, agregando que las Fuerzas Militares “no pueden dejar que esto llegue a las elecciones de octubre y de alguna manera se tiene que desescalar” 

Afirmó el analista que en aras de evitar que las lecciones se vean influenciadas por la situación actual es necesario cambiar la situación ahora, así sea necesario llegar a un cese indefinido de ataques bilateral.

Respecto a la razón por la cual atacan las mismas zonas, Valencia aseguró que se debe a que coincide su necesidad de demostrar presencia y fuerza ante la mesa de negociación, sin embargo, asegura que “lo están haciendo de forma demencial porque son golpes que afectan mucho la sociedad civil”.

De acuerdo con la Defensóría del Pueblo, la Población civil es la que más está sufriendo las consecuencias del recrudecimiento de la violencia por parte de las Farc.  

Una comisión humanitaria del organismo, encabezada por el Sistema de Alertas Tempranas de la Institución, se desplazó hasta el departamento de Nariño para verificar el impacto de las acciones más recientes protagonizadas por las Farc en esa región. 

Los resultados del trabajo demuestran que el ataque a la infraestructura tanto petrolera como eléctrica pone en peligro inminente la supervivencia de las comunidades cercanas a los lugares de los ataques. 

En su recorrido, el equipo de la Defensoría hizo presencia en las veredas Pueblo Nuevo y Tanga Real del municipio de Tumaco, donde esta semana guerrilleros del Frente 29 y la Columna Daniel Aldana dinamitaron un tramo del oleoducto Trasandino, a la altura de kilómetro 44, entre las ciudades de Pasto y Tumaco. 

El atentado terrorista, manifiesta el informe de la Defensóría, contaminó gravemente las fuentes hídricas, comenzando por el río Caunapí, donde ante la precariedad en el abastecimiento de los servicios públicos que padece la región, sus habitantes (principalmente los niños) se bañan, lavan sus utensilios y hasta preparan los alimentos en medio de la mancha de crudo que dejó el derrame.

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