138 jóvenes pandilleros firman en Cali pacto de no violencia

138 jóvenes pandilleros firman en Cali pacto de no violencia

Noviembre 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
138 jóvenes pandilleros firman en Cali pacto de no violencia

El alcalde de Cali, Maurice Armitage, en el evento de compromiso de los jóvenes pandilleros de acogerse a los programas de la Alcaldía.

La Alcaldía, junto a organizaciones no gubernamentales, se ha enfocado en los últimos meses en desarrollar estrategias de intervención social para prevenir el surgimiento de pandillas y los conflictos alrededor de estos grupos.

Un total de 138 jóvenes y adolescentes pandilleros de las comunas 1, 20 y 18, ladera de Cali, firmaron un compromiso con la Alcaldía y con sus familias de iniciar procesos de reinserción social y dejar a un lado las conductas delincuenciales. 

El evento se llevó a cabo en la mañana de ayer en el Coliseo El Pueblo, con presencia del alcalde Maurice Armitage, el generan Nelson Ramírez, Comandante de la Policía de Cali; la secretaria de Gobierno, Laura Lugo y María Isabel Gutiérrez, directora de Cisalva. 

Los jóvenes que hicieron parte del acto, pertenecían a pandillas como la Playita, Palermo, Patiobonito, la Amistad, la Caseta, la Cruz, Turpiales, El Muro de Lleras, La Torre y Los Mangos, grupos que se enfrentaban mutuamente y que eran utilizados por estructuras delincuenciales más fuertes para la comisión de delitos como el microtráfico, el hurto, la extorsión y el homicidio.

Homicidios por pandillas

La mayor parte de los jóvenes que hacen parte de pandillas  en la ciudad tienen edades comprendidas entre los 10 y 23 años.

Eso explica el hecho de que el 40 % de las víctimas de los homicidios  en la ciudad son jóvenes con edades de entre los 15 y 24 años. 

Las comunas más afectadas por las pandillas son la 1, 20 y 18,  en el oeste de Cali y las 13, 14, 15, 16, 17 y 18 en el oriente de la ciudad.

“El cambio que hacen estos muchachos es un primer paso para entendernos mejor. La Administración  les ofrece empleo para que se ganen la vida decentemente y el apoyo para que mejoren su futuro”, dijo Armitage en el evento.

María Isabel Gutiérrez, directora del Instituto para la prevención de la violencia,  Cisalva, explicó que la firma de los compromisos por parte de los jóvenes hace parte de un proceso de tratamiento integral de pandillas liderado por la Policía, que tiene como objetivo ofrecer oportunidades a jóvenes en alto riesgo con el fin de que abandonen sus conductas delincuenciales y se reintegren a la sociedad. 

“Este fue el primer paso. La idea es  caracterizarlos y crear una   hoja de ruta de lo que quieren hacer. Ellos están decidiendo en qué desean trabajar, qué desean estudiar y por ahora la Alcaldía les ofrece diferentes oportunidades laborales como limpiadores en varios puntos de la ciudad”, indicó Gutiérrez. 

 La investigadora explicó además que el proyecto, que se desarrollará durante los próximos tres años de la alcaldía de Armitage, tiene como propósito impactar en 34 pandillas, con un total de 645 jóvenes y adolescentes.

 En Cali, de acuerdo con investigaciones de la Policía, se calcula que en la ciudad hay 86 pandillas que  aún no se han convertido en organizaciones criminales y sobre las cuales se enfocan los procesos de atención integral para los jóvenes.

Para las autoridades de Cali, la acción sobre los grupos de pandillas resulta de importancia capital pues, de acuerdo con el Observatorio de la Alcaldía, estas organizaciones son responsables de alrededor del 18 % de los homicidios en la ciudad. 

Entre enero y junio de este año, la violencia entre pandillas dejó un total de 128 personas asesinadas y en los últimos tres meses, la cifra es de 34.

 La Alcaldía, junto a organizaciones no gubernamentales, se ha enfocado en los últimos meses en desarrollar estrategias de intervención social para prevenir el surgimiento de pandillas y los conflictos alrededor de estos grupos. 

Investigadores como Jesús Darío Monsalve del Observatorio de Realidades Sociales de la Arquidiócesis y líderes sociales como Einson Valenzuela, concuerdan en que son la intervención y la inversión social las herramientas más fuertes para detener el fenómeno de las pandillas que se ha fortalecido en los últimos años en la ciudad. 

Ambos sostienen que las pandillas son una consecuencia del poco acceso a oportunidades educativas y laborales que tienen muchos jóvenes en la ciudad, y de la desintegración familiar que se presenta en muchos barrios del oriente y el oeste de Cali, los más afectados por el fenómeno.  

El compromiso de la Administración  con los jóvenes es integral: psicólogos, médicos y otros profesionales quienes les ofrecen acompañamiento.

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