El editorial
Mediación y espectáculo
Septiembre 18 de 2007
Los movimientos producidos alrededor del acuerdo humanitario son síntomas de que las gestiones para conseguir la ayuda internacional parecen dar alguna clase de resultados. Sin embargo, todavía es tiempo de rectificar la forma en que se está actuando, para impedir que los afanes protagónicos y el espectáculo vuelvan a frustrar el anhelo de lograr la libertad de los secuestrados en poder de las Farc.
Con la autorización del presidente Álvaro Uribe para que la senadora Piedad Córdoba actuara como facilitadora del intercambio humanitario, los colombianos han presenciado hechos que despiertan leves esperanzas sobre la futura libertad de quienes han padecido durante años el yugo de esta guerrilla. Uno de los más significativos lo constituyó la invitación al mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, y su aceptación inmediata para actuar en la búsqueda en que está empeñada la Nación. Así, y tras una significativa reunión en Bogotá con el Presidente de Colombia, quedaron echadas las bases de la gestión que emprendió su homólogo del país vecino.
Pues bien, Chávez no ha demorado en actuar para cumplir el compromiso que adquirió. Con su particular estilo empezó a realizar contactos con las Farc, unos al parecer en forma silenciosa y los otros a través de sus programas de televisión, de manera pública y casi sin límites. Con los primeros logró una respuesta de la guerrilla, la cual empieza a esbozar de nuevo sus exigencias de despeje en el territorio colombiano. Mediante los segundos, el fogoso Mandatario ha emplazado a Uribe para que le autorice un viaje a las selvas de nuestro país y ordene el despeje de una parte del Caguán. El objetivo es realizar un encuentro con el jefe del grupo guerrillero, en el cual, según ha insinuado, participaría el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy.
Como era de esperar, la explosión mediática, tan del gusto de Chávez, generó las repuestas del Gobierno colombiano: no al viaje del hoy facilitador a sus selvas, en la medida en que es casi imposible garantizar su seguridad. Y no al despeje, puesto que la inmensa mayoría de los nacionales no lo aceptan porque tienen presente lo ocurrido en el Caguán cuando se trató de construir un proceso de paz serio, esfuerzo que sólo recibió como respuesta las mentiras y el terror de las Farc. Y finalmente, garantía de que los guerrilleros liberados no volverán a delinquir en Colombia.
Mientras tanto, la senadora Córdoba se reunía con el vocero de las Farc, de lo cual salió un documento que será entregado a Chávez, pidiéndole un encuentro previo a la cita con alias Tirofijo. Quiere ello decir que sí parece factible buscar acuerdos sin necesidad de estridencias. Y a juzgar por el contenido del video que registró la reunión, la colaboración del dignatario venezolano puede lograr un cambio en la actitud de quienes siempre han engañado al país. Ojalá culmine con éxito su mediación, para lo cual será imprescindible conservar el sigilo que impida convertir sus gestiones en un espectáculo.
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Agata / Colombia
Pedirle a Chaves que sus intervenciones no estén rodeadas de espectáculo es inútil, porque es su estilo de comunicar. Lo preocupante es que se ponga abiertamente al lado de la guerrilla ... (Ver Más)
Pedro A. Alarcón / Cali, Colombia.
Qué tal el protagonismo de Piedad y su abrazo y beso a uno de los autores del asesinato y mutilación de decenas de miles de colombianos y del desplazamiento y ... (Ver Más)
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