Google
Home Cali Deportes Edic. Anteriores Vivir Blogs
Viernes 29 de Agosto de 2008
 oct 10 2007
 Editorial
 Opinión
 Mundo
 Colombia
 Economía
 Justicia
 Valle del Cauca
 Deportes
 Sociales
 Vivir
 Online
 Cali
 Deportes
 Nuestros Sitios
 Calibuenanota
 Enlajugada
 Autos y Motos
 Clubselecta
 Paute Aquí
 Servicios On line
 Comités Asesores
 Arme su País
 Desaparecidos
 Titularesvia e-mail
 Histórico
 SuscripciónImpreso
 Tarifario Impreso
 Página del lector
 Clasificados
 Todas las secciones
 Finca Raiz
 Empleos
 Vehículos
 Ordene Aquí
Por: Ramiro Andrade Terán
Un oscuro ambiente electoral
Octubre 10 de 2007

En vísperas de las elecciones del próximo 28 de octubre es palpable un oscuro y ominoso ambiente electoral.

La compra de votos y otros delitos similares están a la vista en ciudades como Bogotá, Barranquilla, Cali o Medellín.

Es un repugnante episodio mirado con indiferencia culpable por la ciudadanía y que no se combate por las autoridades encargadas de garantizar la condición esencial para que una democracia funcione: la pureza del voto. Existe una espesa cortina de tolerancia con los delitos electorales, que viene de muchas décadas atrás y se ha convertido en la peor falsificación de la frágil democracia nacional.

El caso de Bogotá es muestra inequívoca de la degradación electoral y la infiltración de dineros de todo pelaje para llegar a los puestos de elección popular. En una seria información de El Tiempo, sobre el ambiente previo a la jornada electoral, se señala que en algunos barrios se compran a los funestos intermediarios que manejan el potencial electoral con $50 millones. Es una dolorosa operación que se hace sin ningún rubor, a la luz del día y sin que ninguna autoridad intervenga.

No se trata únicamente de recibir dinero en efectivo. Otra serie de prebendas a cambio de sufragios se mueven en ese pozo sin fondo.

El compromiso entre el clientelista que maneja un cierto número de votos cautivos y el gran elector que los necesita es muy variado: becas, servicios médicos, cemento, ladrillos, tejas, muebles, artefactos de cocina y lotes. Todo entra en el compromiso.

En algunas ocasiones, el vendedor de sufragios realiza su mercancía una y hasta tres veces. Y, en Bogotá, el ‘mercado’ funciona de acuerdo con el potencial de la zona: en el poblado barrio Kennedy, un líder vale $50 millones y en La Candelaria $10 millones. Podría calcularse que de los 48 ediles que integran el Concejo capitalino, unos 30 son elegidos por esa corrupta vía.

En el país hizo carrera la tendencia de acusar a la Costa Atlántica como el paraíso de la compra de sufragios y el único lugar donde ese delito proliferaba. No es así. Es nacional. En particular, en departamentos como Antioquia, Valle y Nariño el delito ha venido creciendo sin que nadie intente erradicarlo.

El pomposo Consejo Nacional Electoral no tiene poder -ni ganas- de afrontar esa situación. Se ha limitado a dar una cifra que pone los pelos de punta: por trasteo de electores se anularon más de 335.000 inscripciones de cédula. Son verdaderos ejércitos de votantes que se llevan a votar en uno y otro lugar en beneficio clientelista.

Esa migración tampoco está controlada ni -menos- sancionados sus promotores.

El día de las elecciones es la prueba de fuego para una democracia y el momento en que el ciudadano es realmente libre. Arrebatarle o falsificarle ese derecho es un delito gravísimo, que lesiona todo el conjunto social y estafa la soberana voluntad del elector.

Colombia necesita con urgencia una drástica política que garantice un sufragio verdaderamente libre y aplique rigurosas e ineludibles sanciones a quienes cometen delitos contra el sufragio.
 


 

NUESTROS USUARIOS OPINAN
Opinar  
Entrar Chat
Los mensajes listados a continuación corresponden a los lectores.
Elpais.com.co no se hace responsable por el contenido de los mismos.
CALENO / USA
QUIEN HABLA ? UDS LOS ANTEPASADOS FUERON LOS PROTAGONISTAS DE ESTAS SITUACIONES Y POR ESO EL PAIS ESTA ASI POR SUS ANTERIORES GOBERNANTES Y NO POR EL ACTUAL PRESIDENTE
Opinar  
OTRAS NOTAS DE SECCION
El editorial
Confrontación nociva

Molino de papel

Cartas sobre la mesa. Por: Samy Jalil
Objetividad

Por: Ramiro Andrade Terán
Un oscuro ambiente electoral

En Parromquia. Por: Beatriz López
Pasquines, libelos y marketing

Por: Poncho Rentería
Julio Sánchez subió al curubito

Polémica. Por: Jaime H. Escobar M.
Financiar la educación superior

Por: Gustavo Moreno Montalvo
¿Es Colombia una democracia?

Gonzalo Gallo G.
Oasis

 
IMPRIMIR
RECOMIENDE ESTE ARTICULO
RECIBA ESTA SECCION
POR EMAIL
COMENTE SOBRE ESTE ARTICULO
VER OPINIONES DE ESTA SECCION

  Copyright © 2005 www.elpais.com.co
Escríbanos: diario@elpais.com.co | Suscripción Impreso | Aviso legal
Diario El Pais S.A. Cra. 2 No. 24-46 Tel. (572) 8987000 Cali Colombia