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Pareja
Cómo se vuelve a encender el fuego perdido
Noviembre 20 de 2006
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Foto: Flickr especial para El País |
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Romper con la rutina, ensayar nuevas posturas y acudir a un especialista son algunas de las fórmulas para restablecer la pasión. Ser vanidoso consigo, recuperar espacios y circunstancias que antes despertaban la líbido también ayuda.
El estrés, la presión laboral, el cansancio, las dificultades económicas, la competencia profesional, las largas jornadas de trabajo, la falta de tiempo para el amor, los hijos, más la monotonía y no sólo el famoso síndrome de los siete años de matrimonio, conspiran para que el ardiente lecho de la pareja termine convirtiéndose en algo parecido a un témpano de hielo.
Témpano que puede derretirse siempre y cuando el lazo afectivo y sentimental aún se mantenga y el paréntesis genital no pase de ser una crisis que es perfectamente superable.
Y para la muestra está la provocativa actriz Angelina Jolie, quien no pierde oportunidad de comprar ropa interior sexy como panties, brasieres, libros y juguetes sexuales con los cuales dice que cautiva y sorprende a la también estrella Brad Pitt, su afortunado consorte.
De modo que salvado el vínculo amoroso en las parejas, dice el sexólogo Fernando Bohórquez, basta con que la pareja inapetente decida romper la rutina y alguno de los dos asuma la iniciativa de desplegar de nuevo la seducción, que se fue oxidando por falta de práctica.
Es así como parejas que han acudido al consultorio de Bohórquez han acordado deshacerse de sus hijos pequeños algunos fines de semana, dejándolos con los abuelos, para poner en práctica las páginas de su propio Kamasutra.
Unas más, afirma el experto, se valen de un buen arsenal de películas triple X y de juguetes eróticos como vibradores, aceites con feromonas e incluso deciden ensayar posturas para obtener mayor satisfacción y redescubrir el valor del orgasmo.
La psicóloga Aída Fuentes alega que el bajonazo en la frecuencia sexual de la pareja es subsanable sin necesidad de forzar las situaciones, pues se corre el peligro de perder el encanto y de incomodar al otro con el asedio. La mejor táctica para prender la hoguera, según la especialista, consiste en recuperar espacios que antes mantuvieron la libido en alto.
Por eso es comprensible que desconcertados esposos acudan a terapia para averiguar por qué sus mujeres ya no les despiertan los impulsos de antaño.
Es así como Bohórquez anota la evaluación que le hizo a un paciente que había perdido contacto carnal con su esposa, para concluir que ésta se llevaba trabajo para la casa, vivía ocupada en sus asuntos de oficina, casi nunca estaba de humor para una caricia más profunda y el sexo pasó a un segundo plano.
La relación se reducía a hablar de cuentas, deudas, el colegio del niño y el gustico parecía una solicitud descabellada.
La rectificación de esos detalles y unas vacaciones solos a mitad de año lograron refrescar a la pareja. Se les había olvidado, remata Aída Fuentes, que la pasión se duerme si otros intereses ocupan el lugar delicadísimo de la intimidad.
Porque también sucede que cuando el ardor de la pareja se escapa por la ventana es debido a que los objetivos comunes se fueron primero por la puerta.
Incluso hasta la vanidad femenina se tiene que sacrificar para recuperar la voluptuosidad. Así le pasó a Victoria Adams, la ex Spice Girl y mujer del astro del Real Madrid David Beckham, quien sacrificó las extensiones de su cabello que estaban apartando de sus cobijas al cotizado futbolista.
El dato clave Los expertos coinciden en que la frialdad sexual en la pareja se está presentando actualmente después de los dos años de convivencia. |
Por eso el sexólogo José Manuel González sugiere que las parejas, por lo menos cada seis meses o cada año, se sienten a revisar sus metas para que en el camino acoplen sus expectativas. De esa forma, el diálogo, la inquietud por el bienestar del otro y la renovación de logros a corto y largo plazo redundan en el restablecimiento de la
atracción mutua, porque se vuelve a ver a la pareja como un ser dinámico y ambicioso.
Igualmente, el sexólogo le ha recomendado a las parejas desganadas que prueben cursos de sexualidad para que se desinhiban, que pongan en práctica fantasías y conversar para detectar la interferencia de prejuicios y temores que puedan estar echando a perder la intimidad. Algunos de esos miedos consisten en que ni ella ni él se atreven a hacer lo que en un principio les dio tanto placer.
Y las prevenciones, que a veces terminan en arrepentimiento, tienen que ver con que alguno de ellos se imagina una pose intrépida pero le parece que proponérsela a su pareja puede ser un insulto.
Para evitar ser tan directo, interviene González, es conveniente conseguirse libros con buenas y múltiples fotos para poner a prueba la tentación y practicar en ambientes distintos a la alcoba posturas de infarto.
Como sea, dicen expertos y parejas rehabilitadas, el diálogo es el mejor afrodisíaco porque permite conocer a fondo y desnudar a la persona que se ama y desea.
Para tener en cuenta
Nada mejor para recuperar el fuego en la pareja que el menú afrodisíaco que reposa en los mariscos y toda la variedad de pescados, por su contenido de fósforo.
De vez en cuando lleve a cabo la seducción y consuma la intimidad en espacios distintos al de la alcoba conyugal.
Una cena romántica en casa, con velas, música suave, vino y tranquilidad, es un estupendo prólogo para una noche apasionada.
Los masajes, las caricias largas y sugestivas, besos a lo largo del cuerpo y ciertas palabras dichas al oído son parte de un preámbulo muy prometedor. El diálogo es vital, pues la falta de comunicación también quiebra el encanto.
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