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Viéndolo bien. Patricia Lara Salive
Satanás o el buen cine
Julio 01 de 2007

Satanás, película basada en la novela homónima de Mario Mendoza, producida por Rodrigo Guerrero (‘María llena eres de gracia’), cooproducida por Matthias Ehrenberg (Rosario Tijeras) y dirigida por Andrés Baíz, confirma que el cine colombiano dejó atrás las épocas en que era un asunto de quijotes y se convirtió en una importante industria nacional que produce películas que pueden competir con las mejores de México, Argentina y, por qué no, de Europa y EE.UU.

“Dada la falta de creatividad de Hollywood y su ausencia de historias originales, este es el mejor momento para hacer cine independiente”, dijo Rodrigo Guerrero, un caleño con pinta de buena vida (anda de jean, cachucha y tenis), pero quien, en verdad, es todo un empresario del cine, graduado en New York University en producción y dirección cinematográfica, como su coterráneo Andrés Baíz, cuya opera prima es nada menos que Satanás.

Guerrero y Baíz crearon, con Andrés Calderón, Diego Ramírez y el español Cristian Conti (Dynamo Capital) una empresa única en América Latina, la cual busca inversionistas interesados en el cine, filtra los proyectos cinematográficos que les llegan y hace el manejo gerencial, legal y logístico de los rodajes, de modo que los cineastas se dedican sólo a lo que saben hacer: el cine.

Protagonizada por el mexicano Damián Alcázar y los colombianos Blas Jaramillo, Marcela Mar, Martina García, Teresa Gutiérrez, Vicky Hernández y Marcela Valencia, Satanás muestra tres historias paralelas: la de una estafadora de hombres adinerados que abandona el mundo del delito e ingresa a trabajar como mesera en un restaurante, la de un sacerdote enamorado de su asistente que opta por abandonar el sacerdocio y la de un profesor de inglés, veterano de la guerra del Vietnam, apasionado por la literatura y obesionado con el tema de las personalidades fragmentadas, tan bien reflejado en la famosa novela de Stevenson sobre el Dr. Jekel y Mr. Hyde. Este profesor, llamado Eliseo en la película y Campo Elías en la novela y en la realidad, protagoniza el desenlace del libro y de la cinta, así como protagonizó una de las peores tragedias ocurridas en Bogotá. La llamada masacre del restaurante Pozzetto. Ese día, Campo Elías, quien era alumno del actual comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, y compañero de Mario Mendoza en cursos de literatura que juntos tomaban en la Javeriana y quien fue a buscarlo infructuosamente a la universidad esa misma tarde, asesinó a 29 personas, entre ellas a su mamá, a algunos inquilinos de un edificio y a los comensales del restaurante Pozzetto.

Desde entonces, Mario se obsesionó con escribir la historia de ese asesino. En el 2002 publicó su novela Satanás, que obtuvo el Premio Biblioteca Breve. Y ahora aparece la película del mismo nombre y que también acaba de ser galardonada en Montecarlo, pues Damián Alcázar obtuvo el premio al mejor actor y Baíz el premio al mejor director de opera prima.

“Me encantó la película”, dice Mendoza, quien agrega: “La clave del guión está en que da con las hendiduras síquicas que produce en nosotros una sociedad malsana”.

Sin embargo, la película, que pronto va a alcanzar el medio millón de espectadores, es una obra independiente del libro. En ella hay personajes que desaparecen y otros que cambian de sexo o de circunstancias. En ella se respeta la historia básica de Campo Elías Delgado. Pero esa y las otras historias que la circundan se traducen magistralmente al lenguaje del cine.

Bien vale la pena que quienes no han visto Satanás acudan a verla. Primero, porque es una muy buena película. Segundo, porque es sano recordar que no hay buenos y malos, sino que todos somos, al mismo tiempo, un poco buenos y un poco malos. Y tercero, porque hay que apoyar la industria colombiana de la pantalla y hay que generar la taquilla necesaria para que el cine nuestro se pague, crezca y se reproduzca.

***

Nota: acabo de enterarme de la tragedia de la muerte de los diputados estando en Turquía y no puedo cambiar la columna. Mientras escribo sobre la inenarrable insensibilidad de los que se
 


 

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Erika / Cali
Estoy totalmente de acuerdo, Satanás es una muy buena película, les recomiendo verla!
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