Polémica. Por: Álvaro Guzmán
Amigo entrañable
Diciembre 06 de 2006
Hace 20 años, en los hechos terribles de la Pizzería Pozzetto de Bogotá, murió un amigo de los más entrañables que he tenido y que, en mi opinión, ha hecho una gran falta en la región y en el país: Carlos Alfredo Cabal. Para recordarlo nos reunimos cerca de cien personas en el Instituto Mayor Campesino de Buga, entre familiares, amigos venidos de distintas partes y personas de la localidad, todo por iniciativa de su hermano Javier.
El padre Ferro quien celebró una misa a la que asistieron fervorosamente fieles convencidos, creyentes no practicantes y no creyentes, le dio la palabra a los asistentes para que recordaran a Carlos Alfredo. Salió a relucir su don por los chistes y el humor, su gusto por la música, su sentido de solidaridad y su vocación por una política en defensa de los intereses públicos, contra la corrupción y por la democracia. Personalmente me pregunto cual es la razón para que tantas personas, tan distintas, sientan en medida tan grande el vacío enorme que tenemos con la ausencia de Carlos Alfredo. Además de los valores de su personalidad, creo que era poseedor de una enorme capacidad para emprender iniciativas políticas, acordes con sus valores y principios, iniciativas que eran novedosas, que tenían un sentido democrático que implicaban contraponerse a intereses creados y que tenían una gran virtud: lograban apoyo y legitimidad en los distintos sectores sociales. En otras palabras, Carlos Alfredo tenía características de líder y rasgos de carisma. El terreno de su acción era el de la democratización de la sociedad, el manejo pulcro del Estado, el interés colectivo y la convivencia. En este campo, aunque buscaba sumar fuerzas, había momentos en que no transaba y prefería la denuncia ante cualquier componenda. Queda claro porqué ha hecho tanta falta Carlos Alfredo en la región y en el país. Algunos nos preguntamos cual habría sido su trayectoria, incluso si hubiera sobrevivido a la violencia por ejemplo, la que afectó a Luis Carlos Galán, líder del movimiento en el que militó en sus últimos años de vida. De lo que estoy seguro es que habría marcado una diferencia sobre el rumbo predominante del acontecer nacional, subrayando un polo de ética política, de valores ciudadanos, de responsabilidad pública.
En la reunión del lunes, en memoria de nuestro amigo, se hicieron dos presentaciones que vale la pena resumir: en primer lugar, el trabajo en derecho humanos que se lleva a cabo con niños en las escuelas del sector rural de Buga, que se propone, por la vía de juegos sencillos, desarrollar prácticas en los niños en las que se fortalece el sentido de deberes y derechos individuales y colectivos. Finalmente, Jorge Orlando Melo, puso en discusión el tema de la educación. Valoró las prácticas educativas, el papel del maestro como líder, la distancia crítica que se debe tener con las nuevas tecnologías educativas, reivindicó el libro y las bibliotecas como definitivos para lograr calidad en la educación. Recordar a Carlos Alfredo fue también una oportunidad para darle sentido a nuestra acción presente y tener optimismo sobre el futuro.
| NUESTROS USUARIOS OPINAN |
Los mensajes listados a continuación corresponden a los lectores. Elpais.com.co no se hace responsable por el contenido de los mismos.
|
Pedro Nariño / Cali
Carlos Alfredo era un verdadero bacán. Inteligente, culto, divertido y comprometido. Nunca fue manzanillo perfumado ni resentido mamerto. Paz en su tumba.
Buena nota © / Cali
Meritorio elogio dedicado a la memoria de Carlos Alfredo Cabal.
Envío un cordial saludo al columnista y a todos los familiares y amigos de Carlos Alfredo. Somos muchos los que lo extrañamos. ... (Ver Más)
carlos G. / cali
no tiene nada de q hablar??? 20 años!!! y como siempre..TODO MUERTO HACE FALTA
| Opinar | |
|