Las cinco preguntas sobre sexualidad que hacen sonrojar a los padres de familia

Las cinco preguntas sobre sexualidad que hacen sonrojar a los padres de familia

Febrero 12, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Las cinco preguntas sobre sexualidad que hacen sonrojar a los padres de familia

¿Cómo sortear y responder las dudas sobre sexualidad que le expresen sus hijos? Los psicólogos dan las claves.

¿Qué tiene de malo que mi novia se haya quedado? ¿Prefieres que vaya a un motel?Un adolescente no les va a pedir permiso a sus papás para quedarse con su novio/a en casa. Si son descubiertos, según Alexandra Pumarejo, autora del libro ‘De tu lado con Alex’, hay que explicarles que las relaciones sexuales implican madurez y responsabilidad, y hacerles ver las consecuencias que podrían tener sus actos. Posible respuesta para una familia conservadora: “Mientras vivas en casa, bajo mi autoridad, tú y yo cuidaremos que no tengas que vivir un embarazo no deseado”. Y ante la respuesta: ¿Prefieres que vaya a un motel?, un argumento clásico es: “¿Entonces también tengo qué dejar que te emborraches y drogues aquí para que no corras peligro fuera de casa?”. La psicóloga Gloria Hurtado dice que, sea cual sea la postura de la familia, la palabra clave es ‘coherencia’: concordancia entre lo que se siente, dice y hace."No quiero ser niño, ¿me dejas ser niña?”En lugar de mandarlos callar, hay que indagar el porqué de la pregunta. Puede ser que hayan visto el tema en una película o que lo hayan oído en el colegio. Pregúntele con tranquilidad: “Cuéntame, ¿por qué quieres ser niña?”, “¿Cuáles son las ventajas de ser niña y no niño?”, “¿Cuál crees tú que es la diferencia?”. Dice la sexóloga Liliana Arias que al tratar temas de sexualidad con los niños no se debe responder más de lo que preguntan. Dependiendo de la respuesta que den, uno como padre responde. El niño puede decir: “Porque los niños son bruscos y me golpean y las niñas no”. Y entonces el padre, o la madre, puede analizar: “Estas son ideaciones que tiene el niño o en realidad son producto del contexto”. Por ejemplo, un niño que tiene tres hermanitas puede sentirse menos aislado si fuera mujer, entonces es transitorio.¿Puedo ir a una finca con mi novio?Esta autorización que causa escozor, especialmente cuando quien la solicita es la hija adolescente, hay que tomarla de forma conjunta entre padre, madre e hija. Según la psicóloga Martha Elena Osorio: “Si hemos sido unos padres abiertos y les hemos dado a nuestros hijos una buena educación sexual; si hemos tenido con ellos un diálogo abierto y de confianza mutua, la respuesta será: ‘Ve tranquila hija, que tú ya sabes qué debes o no debes hacer’”. No todos piensan igual: ”No puedes ir. ¿Que me odias por eso? No tengo miedo a ser odiado con tal de cuidarte. ¿Que si no confío en ti? Que te quede claro que no, no confío en las hormonas juveniles” dice el psicólogo Miguel Á. Restrepo.“¿Mami, por qué me tuviste sin casarte?”Lo primero que hay que hacer, según la sexóloga Liliana Arias, es preguntarle al niño “¿Por qué preguntas eso?” o “¿Qué crees tú?”. Es que hay que medir la madurez de quien pregunta, porque no es lo mismo hablarle a un niño de 10 años que a uno de 19. Luego se le explica: “Los hijos son fruto del amor que siente una pareja, más que de un contrato. Cuando me embaracé de ti yo amaba a tu papá y decidimos tenerte”. En el caso de que fuera un embarazo no deseado, se le explica: “Yo estaba muy joven, no nos estábamos cuidando. Como te amaba tanto decidí tenerte aunque tu papá no estuviera. No tienes que repetir mi historia, puedes elegir una diferente”. Nunca hay que decirle que no fue un hijo deseado.“Papá, no se siente igual con condón, ¿cómo te cuidabas tú?”Esta pregunta que puede ruborizar a muchos padres, es motivo de orgullo para otros, porque es un síntoma de confianza por parte de los jóvenes. Hay que aprovechar esa apertura que demuestran los hijos para hablarles de sexualidad, y responderles estrictamente de lo que ellos están preguntando, o comprarles un libro que responda sus interrogantes y que les dé mayor comodidad. Algunos padres, como una táctica para velar que sus hijos adolescentes no ‘metan la pata’, en especial los varones, ‘se aseguran’ de que éstos sepan dónde se guardan los condones en casa. Luego los padres van y los cuentan. ¡Error! Los condones son fáciles de conseguir, pero ganarse la confianza de un hijo no es sencillo. Posible respuesta: “Qué es más aburrido, ¿usar condón o dejar la escuela y ponerte a trabajar para criar a un hijo no deseado?”. También se vale acudir juntos a una charla de tipo científico e informativo con un médico de confianza.

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