Enamorarse, ¿bueno o malo para la salud?

Enamorarse, ¿bueno o malo para la salud?

Agosto 25, 2017 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País 
Parejas.

Parejas.

Foto: Archivo de El País

Cada vez que nos encontramos con esa persona con la cual creamos una conexión especial, el cuerpo reacciona de inmediato: el corazón se acelera, las manos sudan, los labios tiemblan, la piel se pone fría, las pupilas se dilatan y la voz parece quebrarse.

Estos síntomas del flechazo de 'cupido' en el corazón no son más que consecuencias de algunas sustancias químicas que libera el cuerpo, especialmente en esta etapa.

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Lo que sucede en el organismo y la forma en que el cerebro percibe el enamoramiento son dos trabajos simultáneos y fascinantes que ocurren durante ese proceso de enamoramiento.

De acuerdo con César Augusto Arango Dávila, Jefe de Psiquiatría de la Fundación Valle de Lili y profesor asociado de la Universidad Icesi,“dentro de las respuestas fisiológicas iniciales está que en el encuentro con el otro se libera la hormona oxitocina, que genera el recuerdo de una emoción positiva. Pero también hay liberación de neurotransmisores como la dopamina, sustancia asociada con el placer. Estos dos componentes son los encargados de que la persona enamorada reaccione de cierta manera”.

Los síntomas comunes de sudoración, rubor facial, quebrantamiento de la voz y la dilatación pupilar son mensajes cargados de dopamina, norepinefrina (adrenalina) y oxitocina que informan al cerebro sobre el éxito de este proceso de atracción inicial. En eso coinciden las docentes de la Universidad Javeriana, Beatriz Muñoz Ospina, psicóloga clínica y Natalia Cadavid Ruiz, neuropsicóloga.

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En la primera fase de atracción aparece la sensación comúnmente conocida como mariposas en el estómago. Cada vez que vemos o escuchamos a esa persona nuestro corazón late más rápido e inunda el cuerpo con un deseo de tenerla cerca.

Pero ¿por qué nuestro cuerpo reacciona con esta serie de sensaciones?

El corazón se acelera

Esta reacción ocurre porque “a nivel del cerebro se libera adrenalina, la cual se activa cuando hay situaciones de alerta o circunstancias muy emocionantes”, dice el doctor César Arango Dávila.

Asimismo, la médica familiar, sexóloga clínica y profesora titular de la Universidad del Valle, Liliana Arias Castillo, explica que en el enamoramiento “florece la adrenalina y la noradrenalina, sustancias encargadas de que se agite la frecuencia respiratoria. “Cuando hay una carga muy grande de adrenalina se produce taquicardia y eso conlleva al acelere del corazón”, aclara Arias.

Esta sustancia está presente durante toda la vida mientras la persona se enamore. Sobre todo, aparece en los momentos críticos cuando se empieza a dar el enamoramiento. Se genera una cantidad suficiente que motiva y emociona al otro, pero sí permanece mucho tiempo puede empezar a producir daño.

“Cuando la persona tiene mucha carga de adrenalina y esta permanece mucho tiempo genera estrés. En este caso la relación no es grata sino que es estresante, lo cual no es positivo porque produce alteraciones de la presión arterial, entre otros síntomas”, explica la doctora Arias.

Deseo de estar con el otro

Esta sensación se da gracias a la feniletilamina, sustancia encargada de hacer sentir atracción y del deseo de estar todo el tiempo con el otro.
Los niveles de esta hormona permanecen en promedio entre 6 y 18 meses, pues si dura más puede causar daño.

De acuerdo con la psicóloga Muñoz “esta sensación, que es muy parecida al deseo de posesión, está relacionada con la disminución de serotonina en el cerebro, lo que genera los pensamientos obsesivos hacia el otro”. Este sentimiento, tal como lo explica la neuropsicóloga Cadavid, suele presentarse en las primeras fases del enamoramiento y si no se controla, la persona puede llegar a olvidarse de sí misma y sufrir celos, pues el cerebro ansía tener cerca al otro”.

Igualmente, “cuando hay orgasmos se liberan cantidades altas de oxitocina y eso genera apego a la otra persona”, dice la sexóloga clínica Liliana Arias, quien agrega que esta sustancia se asocia con las memorias relacionadas específicamente con la persona que nos gusta”.
Por su parte, la psicóloga Patricia Páramo explica que en este proceso la dopamina también hace sentir ansias de estar cerca a esa persona que es fuente de placer.

Sudoración y enfriamiento

“El sudor en las manos se explica debido a la cantidad de adrenalina y cortisol que se libera y la disminución de la temperatura es consecuencia de la vasoconstricción, es decir, cuando la circulación de la sangre se torna lenta o se bloquea”, explica Arango. “Siempre que se libera adrenalina, se libera cortisol, sustancia que facilita y hace que las células puedan responder al efecto de la adrenalina”, añade.

Por otro lado, el psiquiatra Hernán Rincón, de la Fundación Clínica Valle del Lili, dice que “cuando hay momentos en los que se puede tener cierto grado de temor a separarse de la otra persona, al liberarse adrenalina se produce la sensación de inquietud, miedo, pánico, ansiedad, y eso se refleja en el sudor de la manos”.

Cambio en la voz

De acuerdo con el doctor Rincón, “la actividad muscular se activa por el sistema parasimpático y el simpático, de manera que dependiendo del momento en el que esté la persona, por ejemplo, si está excitada, puede haber un poco más de tensión en la cuerdas vocales y esto a su vez depende de la condición nerviosa y de tensión muscular que se tenga.
Para que se dé un cambio en la voz siempre tiene que haber tensión muscular, que es la que regula el paso del aire para producir la voz”.

Al respecto, la sexóloga Arias advierte que gracias a la oxitocina la persona empieza a ser más tierna y en estos casos la voz es más aguda.

Dilatación de las pupilas

Ocurre a causa de un estímulo adrenérgico, es decir, de adrenalina. “Normalmente, cuando la persona está en la luz, las pupilas se vuelven más pequeñas y cuando está relajada, las pupilas se tornan grandes. Entonces aquí predomina una sensación de contacto con el otro, se da una relación del sistema simpático (euforia) y el parasimpático (relajación)”, explica Rincón.

Química del amor

Las sustancias químicas implicadas en el proceso del enamoramiento, encargadas de producir distintas sensaciones son:

  1. Dopamina:  permite sentir atracción por el otro. Da sensación de placer y seguridad.
  2. Oxitocina:  genera recuerdo de emociones positivas. Es la memoria emocional que queda acumulada en el cerebro. Tiene la idea de formar el vinculo amoroso. Se libera durante un abrazo o con los besos y caricias.
  3. Serotonina:  neurotransmisor que está en cantidad abundante en el cerebro y que fortalece las neuronas. En el proceso de enamoramiento no se produce más, pero sí facilita que todos los procesos funcionen bien.
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