En el día mundial del Alzheimer, conozca los costos de la enfermedad que borra recuerdos

Día mundial del Alzheimer: la costosa enfermedad que borra recuerdos

Septiembre 21, 2017 - 11:16 a.m. Por:
Redacción de El País
Alzheimer

El Alzheimer es una enfermedad cerebral que afecta la memoria, el pensamiento, el carácter o la manera de comportarse.

Archivo El País

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia entre las personas mayores. La demencia es un trastorno cerebral que afecta gravemente la capacidad de una persona de llevar a cabo sus actividades diarias.

El Alzheimer comienza lentamente. Primero afecta las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Las personas con el mal pueden tener dificultades para recordar cosas que ocurrieron en forma reciente o los nombres de personas que conocen.

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, el Centro de Estudios en Protección Social y Economía de la Salud -Proesa- de la Universidad Icesi, ha develado un estudio que demuestra que los costos de tratamiento de los pacientes con esta enfermedad son más elevados de lo que se pensaba.

Al respecto el doctor Sergio Prada, Director del Centro Proesa, manifestó: “A nivel mundial hay poco conocimiento sobre los gastos reales de los pacientes que sufren de demencia en los países en vía desarrollo. Además, se conoce poco sobre los costos directos pagados por el sistema de salud a través de las EPS según el nivel de severidad y cómo estos varían debido a la presencia de otras enfermedades.”

Esta razón llevó a que la Universidad Icesi realizara un estudio con pacientes pertenecientes a una Entidad Promotora de Salud -Eps- del régimen contributivo. Los afiliados a esta Eps en su mayoría viven en el Eje Cafetero, Valle del Cauca y el norte del departamento del Cauca. Además, el 80 % de ellos gana menos de tres salarios mínimos, de forma que es representativa de la población de trabajadores formales de bajos ingresos.

El estudio se realizó durante un periodo de análisis de tres años (2011-2012-2013) y se identificaron pacientes con Alzheimer a través de un algoritmo que tiene en cuenta la información sobre la edad de los pacientes, diagnóstico primario, servicios y medicamentos provistos.

“Gracias a esto se pudo determinar que los gastos pagados por este asegurador fueron por lo menos el doble de lo que se ha estimado en la literatura internacional, y que estos aumentaban anualmente a tasas superiores al 30 %” agregó Prada.

Además, el estudio encontró que dichos pacientes no sufren sólo de esta enfermedad, pues el 92 % tiene al menos otra condición crónica, aparte del Alzheimer que les afecta su salud.

50% de los pacientes que padecen Alzheimer en el mundo son mayores de 85 años de edad.

10% de quienes padecen Alzheimer son menores  de 60 años de edad.

Una estimación internacional previa aseguraba que los costos de los pacientes con Alzheimer en Colombia fueron de 663 dólares en 2009. Sin embargo, con este nuevo estudio se encontró que el promedio observado entre 2011 y 2013 fue de 1.234 dólares para un paciente con Alzheimer como única enfermedad crónica, y de 2.385 dólares para pacientes con Alzheimer y otras afecciones crónicas.

“Es probable que algunas de las diferencias entre el valor encontrado por el estudio y el estimado internacional se expliquen por el aumento de los costos de la salud a lo largo del tiempo; no obstante, incluso, actualizando la cifra de 2009 a una tasa anual del 30 %, el promedio para el periodo 2011-2013 sería de 1,490 dólares, lo cual es 60 % menos que lo observado para los pacientes con múltiples enfermedades crónicas”, manifestó el doctor Sergio Prada.

De esta forma, el estudio muestra evidencia para sugerir que las estimaciones previas del costo directo de la demencia en países en desarrollo y de ingreso medio como Colombia, están por debajo de los valores reales para sus sistemas de salud.

“Estos resultados cobran más relevancia si se tiene en cuenta que Colombia es el país de la región que experimenta la tasa de envejecimiento más alta. De acuerdo con proyecciones oficiales del Dane, el proceso de envejecimiento de la población es acelerado. Se estima que, para 2020, el 8.5 % de la población del país tendrá 65 años o más, tasa que por poco se duplica en los últimos 25 años”, finalizó el doctor Prada.

Los inicios

Médicos griegos y romanos asociaron la vejez con la demencia. Y fue en 1901 que el psiquiatra alemán Alois Alzheimer identificó el primer caso de lo que se conoce hoy como enfermedad de Alzheimer.

El primer caso conocido se presentó en una mujer de 50 años de edad llamada Auguste Deter.

El investigador hizo seguimiento de su paciente hasta la muerte de esta en 1906, cuando pudo observar el cerebro. Después de este momento fue cuando por primera vez se reportó el caso públicamente. Tras la muerte de la mujer, Alzheimer le examinó el cerebro y encontró alteraciones de las ‘neurofibrillas’, teñidas por una solución de plata.

44 millones de personas padecen Alzheimer en el mundo.

Evite el Alzheimer

1- Actividad física: El ejercicio físico regular y no explosivo se asocia a un mantenimiento de la función cognitiva y a un retraso del comienzo de la Enfermedad de Alzheimer.

2. Actividad social: Mantener las conexiones sociales, fomentar sentimientos de autoeficacia, autoestima y llevar a cabo otro tipo de actividades que conforman la denominada ‘actividad social’ se relacionan con el mantenimiento de la función cerebral.

3. Actividad mental: Muchos estudios han señalado que un alto nivel de educación se asocia a una mayor probabilidad de mantener en el tiempo el funcionamiento cerebral adecuado. Además, tareas como leer libros, asistir a conferencias, participar en juegos de mesa, entre otras, suponen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia, si se realizan con frecuencia.

Cuidados del Alzheimer

Debido a que el Alzheimer no tiene cura, con el tiempo el paciente cae en un estado de imposibilidad de autosuficiencia para cuidar de sí mismo, por lo que los cuidados por terceros son una medida vital para esa deficiencia y deben ser abordados cuidadosamente durante el curso de la enfermedad.

En las fases tempranas y moderadas, las modificaciones al ambiente donde vive el paciente y a su estilo de vida, pueden darle seguridad y reducir las cargas al cuidador. Algunos ejemplos de dichas modificaciones son la adherencia a rutinas simplificadas, como son la colocación de candados, el uso de una pulsera con el número de teléfono del cuidador, el etiquetado de los objetos del hogar y el uso de utensilios modificados para la vida diaria. Puede llegar el punto en que el paciente no sea capaz de alimentarse a sí mismo, de modo que debe empezar a ingerir sus alimentos en porciones más pequeñas o en dietas no sólidas con la ayuda de terceros.

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