Elimina el estrés en 3, 2, 1

El trabajo, el dinero, la pareja, la familia, la salud son algunos de los factores que pueden detonar los síntomas del estrés como dolor de cabeza, ansiedad, dolor muscular, y en los peores de los casos depresión y ataques de pánico. Sin embargo, reducir sus efectos depende de cada uno. Todo está en la mente. Recuérdalo. Si controlas la mente, controlas el estrés.

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Quítale poder al estrés con estos 5 pasos

Las 10 señales del estrés

¿Estrés infantil?

Sí, existe. No solo el trabajo o las deudas son causa de estrés. Recordemos que el estrés proviene de un sentimiento y los niños viven de ellos. Así que el estrés no es un tema ajeno, podría sucederle al enfrentar la pérdida del año lectivo, el divorcio de sus padres, el daño de un juguete importante para él o cualquier cambio o situación difícil que atraviese.

Si tiene una de estas conductas, ¡cuidado!

  • Sensibilidad.
  • Están temerosos todo el tiempo.
  • Tienen poca confianza en sí mismos.
  • Están preocupados innecesariamente.
  • Tristeza.
  • Ansiedad.
  • Indiferencia.
  • Tienden a postergar sus deberes.
  • Despistados.
  • Presentan bajo rendimiento escolar.
  • Son exigentes y desafiantes.
  • Su temperamento se exalta, molestan a otros niños.

Síntomas Físicos

  • Lloran sin causa alguna.
  • Sudor en las palmas de las manos.
  • Dolores de cabeza y de estómago.
  • Se tuercen o arrancan los cabellos, se muerden las uñas.
  • Pueden llegar a orinarse.
  • Perturbación del sueño, tienen pesadillas.
  • Cambios en los hábitos alimentarios.
  • Comportamiento agresivo.

¿Qué hacer en caso de tener un niño con estrés?

  • Hazlo sentir seguro de su entorno y de sí mismo
  • Estimula en el niño la autoestima, la autonomía y la creatividad.
  • Refuerce su lado positivo.
  • No lo involucre en asuntos de adultos.
  • Manténgalo alejado del estrés de las deudas y los problemas de pareja.
  • Revisa si tiene algún problema en el colegio, y si ves que no se puede solucionar sugiere un cambio de institución.
  • Dialoga constantemente con él y hazle sentir confianza para que pida ayuda si así lo requiere.
  • Dale mucho amor y se tolerante.
  • Debes estarr al pendiente de que realicen sus labores pero también de que tengan momentos de descanso y relajación.
  • Vigila que su alimentación sea sana.
  • Si pese a todo, el niño no mejore considera llevar a terapia psicológica.