Yaneth Waldman confiesa cómo superó su divorcio y dejó de sufrir

Marzo 11, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Yaneth Waldman confiesa cómo superó su divorcio y dejó de sufrir

"Yo no me podía derrumbar por lo que estaba pasando ante mis hijos, y salía como un payaso: ‘Aquí no ha pasado nada’ y me metía a la ducha a llorar”, Yaneth Waldman.

A través de un divertido monólogo, la actriz revela, desde su propia experiencia, que a toda situación se le puede ver el lado bueno.

Detrás de la estrepitosa risa de Yaneth Waldman, para algunos contagiosa y para otros fastidiosa, hay una mujer  que llora con facilidad.

La actriz cayó en depresión hace seis años, cuando su marido le pidió el divorcio.  Pero, como ella  dice en su show, ‘no nació para sufrir’. 

“Con una voz de estúpido me dice: “Yo nunca quise hacerte daño”. ‘¡El Flaco’ se confesó! Y tomando el control de mi vida y el mando de mis acciones, y siendo una mujer moderna y verraca, como soy... ¡lo perdoné!”, dice en un fragmento de su monólogo ‘No nací para sufrir’, que presentará este viernes, a las 8:00 p.m., en el Teatro Municipal Enrique Buenaventura.

Este es un monólogo con comienzo, desarrollo y final, diferente al stand up comedy. Es una historia, con  un hilo conductor,  un personaje central  y todo lo que vive.

Describe ese momento de su vida, la separación, “como chocar contra la pared y reaccionar”. “Sentía  que me iba a morir y todas las mañanas me decía que solo Romeo y Julieta mueren de amor”, dijo la presentadora de ‘Profesión hogar’, quien tenía 26 años de casada, aparte de los 7 que duró de novia con su exesposo. En total, el mismo tiempo que lleva actuando y presentando. 

Pero, incluso, ese episodio le dejó algo positivo: “Aprendí que todas las mujeres somos capaces, que a nosotras no nos queda nada grande”. Al punto que al año de divorciarse y tras retomar su vida laboral, conoció una nueva pareja. 

Esta  obra tiene un poco de su historia y otras que  reunió Juan Manuel Cáceres, con quien creó este monólogo. Según ella es “la historia de cualquier mujer, en cualquier país del mundo, trabajadora, que lucha, que cuida a sus hijos, que atiende al marido, y de un día para otro se ve en una situación en la que sus hijos le dicen que  no hace nada, porque la ven todo el tiempo en casa y no en una oficina y  piensan que no es productiva. Lo que le pasa a cualquier mujer que está en casa, que lava, que plancha, que atiende a su familia, que hace la comida, lava los platos. Y a los 40 años se consigue un trabajo, y a esa edad, empezar a trabajar en este país es muy difícil y comienzan los conflictos en la oficina y en la casa”.

¿Cuál es la tragedia que vive la protagonista?

Ella cree que  tiene un matrimonio feliz, pero  se ve enfrentada a los cachos del  marido.  

¿Qué moraleja quiere dejar? 

Es una comedia maravillosa donde al final la gente, el público, especialmente las mujeres,  salen empoderadas, con ganas de salir adelante, se dan cuenta  de que a este  mundo no vinimos a sufrir, sino a ser felices. Y que hasta las grandes tragedias tienen su parte cómica. Van a  identificarse con  tener hijos adolescentes, con los cachos, porque  todos tienen una amiga a la que le han puesto los cachos o  un amigo que le está poniendo los cachos a una amiga. 

Es una historia muy linda con un mensaje para hombres y mujeres,  que podemos salir adelante, que hay que mirar la vida de manera positiva. Que en el momento en que uno cambie el chip negativo, la vida se hace más fácil y amable.

¿En serio les da un manual para descubrir al marido infiel?

Sí, se convierte en algo muy gracioso porque empiezo a contar cómo  se pillan las infidelidades.

Hice una temporada exitosa de esta obra en Bogotá de 48 funciones,  y la acabo de retomar, empiezo por Cali. 

¿Qué parte está basada en su historia real?

La de la  separación, de los cachos, de sentirse uno solo, de cómo volver a empezar y afrontar una familia siendo uno la estructura principal de un hogar, cómo no dejar que se derrumbe, porque hay tres hijos que están esperando  ver a su mamá feliz y dichosa. La parte de ficción es la de los hijos adolescentes y  las situaciones  difíciles con ellos, para eso me basé mucho en historias de amigas y de Juan Manuel Cáceres.

¿Y qué aprendió de sí misma?

Que nadie es indispensable en ningún tipo de relación, uno puede ser feliz con uno o con otro,  depende mucho de uno. La felicidad está dentro de uno, sin tener que buscar lo que está fuera. Y  después de haber tenido una situación tan dura, tan difícil, un duelo amoroso, es posible volver a creer en el amor y salir adelante.

Usted adelgazó drásticamente. ¿Eso también influyó internamente?

Sí, claro, tuve un cambio físico enorme porque me hice una cirugía bariátrica hace un año y  bajé 25 kilos. Uno debe cambiar su ropero  y toca arreglar la otra mitad porque no hay bolsillo que alcance, hasta los zapatos le quedan a uno grandes. Hay que adaptarse a esta nueva corporalidad, no perder la esencia, es importante que la gente viéndolo a uno, flaco o gordo, le vea el alma, a mí  la gente me quiere igual y yo  aprendí a quererme.

¿En su vida cotidiana es de humor fácil, o todo lo contrario?

Yo como me río mucho, soy muy chillona, muy sensible, me afectan muchas cosas. Pero soy muy positiva, siempre estoy buscando no el por qué sino el para qué de una situación y trato de verle  el lado positivo a todo y  lo que se puede hacer. 

No nació para sufrir...

No y esa frase la deberíamos tener todos como bandera,  vinimos a este mundo a ser felices, a pasar bueno, la vida es corta y es prestada, no sabemos cuándo nos vamos.

No hay que quedarse en la tragedia 

“La enseñanza que deja en el público esta obra es  la capacidad de  renacer, de volver a creer en el amor y  encontrar la persona adecuada para volver y sobrevivir a una relación que ha sido terminada”.“Aunque uno esté pasando por un momento tan duro no puede quedarse en su casa acostado, la vida continúa y uno tiene que ir al trabajo y seguir asumiendo roles que antes no asumía. Uno no puede quedarse en esa tragedia  tan terrible”.“Y claro, mi duelo fue duro, fue doloroso, pero estuvo rodeado siempre de mi familia, de mis hijos, y lo importante es decirle a la gente que no se puede quedar ahí, que la vida continúa, que no por eso el mundo se acaba. Que algunas personas seguirán solas y otras conseguirán un compañero de aquí a que se vayan. Sin embargo, hay que llorar el duelo, hay que vivirlo, revolcarse, pero finalmente hay que salir”.La actriz afirma que con esta obra  busca proponer un enfoque diferente a lo que se acostumbra en este género en el país. “Más que contar anécdotas graciosas sobre las mujeres, es una historia completa, escrita por Juan Manuel Cáceres. Un stand up comedy con elementos de sátira que logra hacer de la desgracia una comedia“.

Yaneth Waldman

Profesión:  actriz y presentadora bogotana.

Trayectoria: Entre sus numerosos papeles se destacan el de Margarita de Gaviria, en la telenovela El Inútil, y el de Katty Vanegas de Iriarte, en Los Reyes, además de su participación junto a Jota Mario Valencia en Muy Buenos Días. 

Actualmente presenta Profesión Hogar. 

Reconocimientos: En 2006 recibió el premio India Catalina a  Mejor Actriz de Reparto por su actuación en  Los Reyes y el TVyNovelas por el mismo papel y también por Aquí no Hay Quien Viva. Entre sus talentos también está el del canto.

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