Wálter Riso, entrevista con 'el desapegado'

Wálter Riso, entrevista con 'el desapegado'

Septiembre 05, 2013 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
Wálter Riso, entrevista con 'el desapegado'

El sábado 7 de septiembre, de 11:00 a.m. a 12:30 p.m., Walter Riso dará la charla ‘Desapégate y sé tu mismo’ en Exposer 2013.

Wálter Riso estará en Exposer 2013 este sábado hablando del desapego. El escritor ítalo-argentino habló de sus apegos, de sus miedos y de egos.

Desapégate es tal vez la palabra que más veces ha pronunciado Wálter Riso en los dos últimos años. Y no solo porque sea una de sus favoritas, sino porque es su filosofía para lograr una vida más libre y saludable. Y así lo plantea este sicólogo clínico en su reciente libro ‘Desapegarse sin anestesia’. A Cali Wálter Riso llegará como parte de la nómina de conferencista que este sábado 7 y domingo 8 de septiembre estarán en el Seminario Internacional Exposer. El ítalo-argentino dictará su conferencia ‘Desapégate y sé tú mismo’, y de esto habló con El País. ¿Cuáles son los apegos más comunes de la sociedad actual?Uno se puede apegar prácticamente a todo. El apego puede abarcar prácticamente cualquier cosa. Apegarse al trabajo es muy común hoy en día, al igual que a la belleza y a las cirugías plásticas. Es muy moderno el apego también a la tecnología, a las compras, a la moda. Pero el apego más difícil de superar es hacia la vida, porque nos educan desde pequeños con el miedo a la muerte, que es algo terrible. Lo interesante es que estamos viviendo más años que antes, lo que nos da más tiempo para pensar mejor ese proceso natural. ¿El apego es una obsesión?Sí, es obsesión por definición, pero a diferencia de otras te produce tres cosas: placer muy profundo, da sentido a tu vida y te produce una seguridad especial. Pero todo eso es falso. Cuando algo es muy importante y se te vuelve imprescindible ya es considerado un apego. Porque fuera de comer, hacer necesidades fisiológicas y dormir, nada es imprescindible en la vida. Por eso es inconcebible escuchar a alguien decir: “Mi pareja le da sentido a mi vida” o “Mi pareja me da seguridad”. Eso es apego. ¿Se puede decir entonces que el desapego es indiferencia?No. El desapego es independencia emocional, sin preocupación y sin miedo a perder nada. El deseo no es apego. Tú puedes desear algo y no estar apegado, porque puedes estar dispuesto a la pérdida y estar listo para que ese deseo se vaya, porque tienes claro que las cosas no son permanentes en la vida. ¿El apego es innato en el hombre o se adquiere?Se adquiere. Los padres pueden enseñarles a sus hijos a no apegarse a nada. Que aprendan que las cosas no son permanentes, que tú puedes tener algo hoy, pero mañana no. Que nadie vale por las cosas que tiene. Pero eso depende de la cultura de cada país. ¿A usted, en particular, de qué le costó desapegarse?De lo mismo que le pasa generalmente a casi todo el mundo: desapegarse de los hijos. Eso es muy difícil y a veces casi imposible porque tiene un sustrato de lógica, pues uno no quiere dejar de cuidarlos. Otro de los apegos difíciles de dejar es el perfeccionismo porque en parte es necesario. Si tú eres un cirujano plástico tienes que ser perfeccionista. Y si sos un escritor tienes que ser perfeccionista porque es un responsabilidad grande que la gente te lea y te escuche, y si dices estupideces vas a producir un efecto negativo en las personas. Esos desapegos me costaron mucho. De las historias de vida que ha conocido a través de sus pacientes, ¿cuál es para usted el mayor ejemplo de superación?Es imposible decirte una, pues he visto a más de mil personas. Lo que sí te puedo decir es que cuando una persona decide desapegarse de algo, elaborar un duelo o enfrentar algo difícil, y se compromete realmente con todo su ser y con la última célula de su cuerpo, logra cosas muy interesantes. Uno pensaría que una experiencia cercana a la muerte es muy difícil, pero también lo es alejarse de un ser querido o una quiebra económica. Puedo decir que he visto a mucha gente en situaciones límites, que creen que lo han perdido todo, pero vuelven a nacer y se descubren a sí mismos. Estar en el límite es una oportunidad para transformarse y tener una nueva visión del mundo. ¿Todos los problemas del hombre son causados por el apego?Yo diría que la principal causa del sufrimiento sicológico tiene que ver con el apego. Si las personas se desapegan de muchas cosas van a tener una calidad de vida mucho mejor. Otro de los sentimientos que atan a las personas es el miedo. ¿Cuál es el más constante que ha visto?Depende de la situación cultural. Pero yo diría que los miedos sociales son los que más prevalecen: el miedo al rechazo social y a que no tener la aprobación de los demás. Esos miedos tienen mucho que ver con el miedo al fracaso, a no poder ser exitoso, y eso produce depresión y ansiedad. ¿Qué miedo personal no ha logrado vencer todavía?Cada día soy más valiente. Cuando las canas empiezan a aflorar uno ya le teme a menos cosas. Quizá mi miedo frecuente es no poder hacer feliz a las personas que quiero, no poder darles bienestar. Pero esto no es un miedo sino una preocupación. Además yo aplico lo que he predico y eso me ha servido mucho. ¿Qué tan cierto es que los jóvenes de hoy tienen menos miedo que los de otras generaciones?Yo difiero de ese pensamiento. Yo creo más bien tienen menos tabúes de los que teníamos nosotros en la juventud. Y por el contrario, tienen cierta independencia, mucha autoestima y viven en la cultura del desechable, lo uso y lo dejo, lo que les permite vivir, quizás, con menos ansiedad. Pero el apego a las tecnologías hace que se alejen de cosas importantes de la realidad. En su libro ‘Desapegarse sin anestesia’ habla de la realización personal ¿Cuándo una persona está realizada?Cuando sientes necesidad de muy pocas cosas, porque cuando tú menos necesites mejor te vas a sentir con vos mismo. Y cuando se está cerca de la vocación, aquella que te permite desarrollarte en una área muy bien o exitosamente, pero lo más importante es que lo disfrutas. ¿Qué tanta dosis de ego es necesaria en cualquier ser humano?Nosotros los sicólogos defendemos la existencia del yo. Para reconocerte como quién eres y para dónde vas. El ego tiene que ver con el yo que se quiere apropiar con el egocentrismo y el egoísmo. Es un yo que quiere apoderarse de las cosas, sería el ‘Mí’, ‘me pertenece’, ‘es todo para mí’. Ese ego es enfermizo y hay que eliminarlo, el Yo en cambio es necesario. ¿Cuál es su lema espiritual personal?Siempre trato de desear lo que tengo y no lo que no tengo. Trato de ser feliz necesitando poco. No creo en la felicidad, trato es de estar alegre. La felicidad es una alegría, pero esta va y viene como el agua a la playa.

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