ENTRETENIMIENTO

Un recorrido por las diferentes etapas en la vida de Antonio Sanint

Agosto 31, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Isabel Peláez y Claudia Bedoya, El País
Un recorrido por las diferentes etapas en la vida de Antonio Sanint

Antonio Sanint presentará en el Teatro Municipal su stand up comedy ‘Todo lo que siempre quiso saber y su papá nunca le explicó’.

El comediante estará en Cali con su stand up comedy ‘Todo lo que siempre quiso saber y su papá nunca le explicó’.

Antonio Sanint admite que siendo púber se echó petroleo en los cuatro vellos que tenía, para parecer “un hombre de pelo en pecho”, que fue víctima de bullying por ser el más sensible, artísticamente hablando, en un colegio de varones. A sus 45 sigue coleccionando guitarras porque su sueño de ser músico no ha decaído, contrario a lo que pasa con el ego masculino. Lea aquí mas sobre la vida del actor y comediante Antonio Sanint. Dice que no es el hijo de papi con el que lo encasillaron en series y telenovelas como ‘En Los Tacones de Eva’, ‘El Inútil’ y ‘Pobres Rico’, sino más parecido al papá de clase media de la película ‘El Paseo’. Publicista, actor, comediante, productor de cine y músico, este bogotano, padre de dos hijos, protagonizará una película y dirigirá otra, y antes traerá a Cali su stand up comedy ‘Todo lo que siempre quiso saber y su papá nunca le explicó’. Lea también: Las dudas que asaltan a Antonio Sanint. ¿Cómo fue su adolescencia en Bogotá?Giró alrededor de la música, del rock. Fui un adolescente sano, si se puede llamar así, con el trago que se consume en Colombia; con muchos amigos, como Julián Arango con quien hicimos teatro.¿Y desde hace cuánto conoce a Julián?Es mi amigo de toda la vida. Nos conocemos desde que teníamos 15, hace 30 años. Terminamos en el mismo colegio, el José Joaquín Casas, y en la misma universidad, el Politécnico Colombiano.¿Qué traumas tuvo en su adolescencia?Traumas no, pero sí bullying verbal y físico. Yo tenía una sensibilidad artística más desarrollada que el resto de los niños y eso en un colegio de hombres a veces no es comprendido. Como hombre, ¿qué se pregunta a diario respecto a las mujeres?De todo. Desde púberes nos preguntamos qué pasa si somos lampiños, por qué los orgasmos son tan diferentes entre hombre y mujer, por qué una pelea entre ambos sexos es pelea entre burro amarrado contra tigre, por qué mirar a la suegra para entender a la esposa. ¿Y cuál es su mayor dilema sexual?La satisfacción femenina es la gran incógnita. Si estamos haciendo una buena labor en la cama, si somos los que conquistamos o si nos conquistan. Para enterarnos que ellas saben desde el principio cuál relación vale y cuál no.¿Se echó petróleo para tener vellos?Por supuesto. Por ese bendito dicho de “hombre de pelo en pecho”, dudaba de mí: “¿Será que no soy lo suficientemente hombre?” Compré petróleo, me afeité los cuatro pelos y me lo eché. ¿Qué fue lo que siempre quiso saber y su papá nunca le explicó? Hablamos muy poco de sexo. Cuando me fui a casar, le pregunté: ¿Qué opinas de la infidelidad? Se quedó callado diez minutos y dijo: “Tema difícil”.¿Con su mamá tampoco podía hablar?Sí, mi mamá es una mujer muy abierta, hablamos de todo desde la adolescencia, de la droga, del sexo, de las dudas.En los años 90 se fue de su casa rumbo a Los Ángeles, ¿buscando qué?Buscándome a mí. Me fui con un sueño de hacer música, pero es muy difícil, con los temores que tenemos los bogotanos. Me di cuenta de que la vuelta era larga. Estudié publicidad y me gradué en cine.¿Entonces es un músico frustrado?Frustrado no, aún no he cerrado la tienda, sigo con el sueño de lograrlo algún día. Yo soy roquero de alma, de espíritu. Estuvo tres años en agencias de publicidad hispanas en Estados Unidos, ¿qué lo llevó a desistir de ese mundo?La idea de alcanzar el sueño. El trabajo en Casanova Pendrill y Mendoza Dillon fue interesante, en Colombia estuve en BBDO. Tuve diez años de búsqueda y en el 2000 me dio por hacer lo que me gustaba. Me salí de la agencia y convencí a Julián de hacer ‘Ríase el show’. Él ya estaba en televisión. Después me llamaron para ‘Alicia en el País de las Mercancías’. Hablando de Ego, el comercial, ¿cómo cambió el ego masculino con los años?¡Ay! Los años traen algo bonito, que son los golpes. Uno sale al mundo como un toro Miura y la vida y el tiempo le bajan el lomo, le agachan la cabeza, hasta que aprende que entre más oiga uno, entre menos dé cátedra, entre menos crea que sabe, más evoluciona.¿Se ha puesto en los tacones de Eva?Sí, este año en un especial para una revista me puse tacones durante un día. Sentí un respeto por ustedes muy grande, eso es un martirio. Y eso que me toca depilarme...¿Por qué dice que su primera vez fue con una “lobita” y no con una novia?La sociedad separa el sexo del amor, nos enseña que con la pareja no se hacen todas las cosas que uno quisiera hacer. Uno no crea una complicidad sexual con su amada y busca por otro lado. Ojalá le digamos a nuestros hijos que la primera vez sea con amor, mientras más amor, más complicidad y el sexo es más rico. ¿No aconseja sexo en la primera cita?Ojalá que no. Hay quienes dicen que el hombre es cazador y la mujer, recolectora. Pero ella es mejor cazadora, no se delata. A nosotros nos gusta sentirnos conquistadores, si nos la ponen muy fácil perdemos el interés, es biológico.¿Se gasta la plata en juguetes sexuales o tecnológicos?En ambos. Los hombres nunca dejamos de comprar juguetes, cambia es su valor. Cada que veo una guitarra, ahorro, la compro y digo: “Esta es la última”.

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