ENTRETENIMIENTO

'Ted', la película del oso irreverente que llega a las salas de cine colombianas

Septiembre 28, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Alberto Posso Gómez | Especial para El País
'Ted', la película del oso irreverente que llega a las salas de cine colombianas

John Bennett es un adulto que cuando niño deseó que su querido oso de peluche pudiera hablar. Asombrosamente, ese deseo se convirtió en realidad.

Llega a la cartelera nacional ‘Ted’, un oso de peluche irreverente, mal hablado e irrespetuoso que parece arruinarle la vida a su dueño.

La fórmula resulta efectiva: un muñeco de tela cobra vida para actuar como humano. Su naturaleza emocional depende del género de la película. Si de cuestión de asustar se trata, el muñeco más atractivo sin duda sería el del ventrílocuo.Nada más atemorizante que una criatura que manejas a tu antojo, se convierte en un peligroso enemigo, no sólo de su amo sino del entorno que a ambos rodea.‘The great Gabbo’ (1929), protagonizada por Erich von Stroheim; ‘Al caer la noche’ (1945), sobre una historia original de H.G. Wells; y ‘Magic’ (1978), protagonizada por Anthony Hopkins, son cintas que narran una forma de posesión satánica de los muñecos a sus ventrílocuos.Aún peor, algunos muñecos del cine no han necesitado de ventrílocuos para aprender a hablar y matar. El más famoso es ‘Chucky’ (1988), creado por Don Mancini, que albergó el alma atormentada de un asesino, causando tal impacto que mereció dos continuaciones para la saga: ‘La novia de Chucky’ (1998) y ‘La semilla de Chucky’ (2004).Claro, no todos los muñecos vivientes resultan tan malvados como ‘Chucky’. Algunos combinan humor y enseñanza como ‘Los Muppets’. Otros ofrecen un parangón con los humanos, donde hay buenos y malos por doquier, como ‘Toy Story’, la más preciosa saga que el cine haya conocido sobre el tema.En una combinación de valores y flaquezas, también inherente a la naturaleza humana, el dibujante, guionista, productor y actor Seth MacFarlane presenta la película ‘Ted’.De hecho, MacFarlane hizo su fortuna gracias a tres series animadas, con personajes que no corresponden a los dibujos infantiles tradicionales: ‘Padre de familia’, ‘American dad’ y ‘The Cleveland show’. La irreverencia, el desparpajo y la picaresca dominan la temática de estos ‘sitcoms’, considerados sólo para adultos por su volcánico contenido.Justo así, para mayores de 15 años, llega ‘Ted’, un oso de peluche corriente que debido al deseo de su dueño (un niño de diez años), termina convertido en una especie de ser humano con muchos más defectos que cualidades.Sin duda, Ted será una mala influencia para su dueño cuando éste crezca y deba comportarse como adulto. Para el oso, la vida se reduce a fumar marihuana, emborracharse con gente de dudosa procedencia y ver Tv. todo el día. John Bennett, su dueño, tendrá que poner en una balanza la conveniencia de esta vida disipada o mantener el amor de su novia.Si ‘Ted’, la película, resulta una apología al mal comportamiento, será cuestión que deban decidir los espectadores. Si el humor grotesco (y escatológico), produce el fastidio de los más sensibles… ¡ya están advertidos! Lo cierto es que estamos ante un producto altamente comercial (ostenta un tremendo taquillazo en EE.UU.), como también lo ha demostrado la saga ‘¿Qué pasó ayer?’, concebida en el mismo estilo de fuertes ‘gags’ erótico-digestivos, típicos de los estadounidenses, que a muchos les produce más rechazo que gracia.

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