ENTRETENIMIENTO

‘Suite francesa’, una película sobre el amor y la guerra

Enero 21, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Redacción de El País
‘Suite francesa’, una película sobre el amor y la guerra

Escrita en un pequeño cuaderno, ‘Suite Francesa’ sobrevivió a la tragedia durante más de sesenta años, escondida entre las pertenencias de una judía asesinada en Auschwitz.

El 2 de febrero ‘Suite Francesa’ estará en la Premier Selecta de El País. Véala en Cine Colombia Chipichape, a las 8:30 p.m.

Las nominadas al Óscar Michelle Williams y Kristin Scott Thomas, junto a Matthias Schoenaerts protagonizan ‘Suite francesa’, basada en el best-seller de Irene Nemirovsky y ambientada durante la ocupación alemana de Francia en la década de 1940.

Lucile Angellier es una joven que aguarda noticias de su marido prisionero de guerra, mientras lleva una sofocante existencia junto a su controladora suegra en un pequeño pueblo francés.

Cuando un grupo de soldados alemanes establecen sus residencias en la localidad, Bruno, un refinado oficial deberá vivir con ellas. Lucile intenta en un principio ignorar a Bruno, pero el amor los unirá y atrapará en la tragedia de la guerra.

La historia detrás de la publicación de la novela de Irène Némirovsky es en sí misma trágica. Muchos años antes de que la película iniciara la producción y medio siglo después de que los nazis se llevaran a su madre, que murió de tifus en Auschwitz en 1942, la novela fue descubierta por la hija de Némirovsky, Denise Epstein.

Némirovsky había confiado sus cuadernos a Epstein y su hermana Elisabeth, quien murió en 1996. Epstein guardaba lo que ella creía que eran los diarios de su madre, pero nunca los leyó y solo en la década de 1990, una mirada tentativa le reveló que se trataba de las dos primeras partes de una novela de cinco volúmenes, que posteriormente se publicarían bajo el nombre de ‘Suite Francesa’ en el año 2004. El libro se convirtió rápidamente en un fenómeno editorial  y en la actualidad es una de las novelas más populares de Francia de los últimos 10 años.

Para Saul Dibb, director de la película, era la oportunidad de hacer un filme de guerra diferente y fascinante. “Hemos visto cómo es la guerra para los hombres en el cine en innumerables ocasiones. Se centra decididamente en la experiencia de las mujeres, tomada directamente de la obra de una autora que murió mientras la escribía por las fuerzas de la misma ocupación que ella describía”.

La novela de Némirovsky es una fuente contemporánea, y de primera mano, de la forma en que los franceses vivieron bajo la enorme presión de la ocupación alemana.

 Es el espíritu que esta adaptación se ha comprometido capturar: las denuncias masivas de ciudadanos; el enorme nivel de colaboración; el tabú y las relaciones clandestinas que se desarrollaron en el momento, de las cuales se calcula que 100.000 niños resultaron al terminar la guerra.

“En lo que me enfoqué fue en la guerra contada desde el punto de vista de un civil y, en particular, desde el punto de vista de una mujer”, dice Dibb.

 El director asegura que disfrutó el reto de transferir a la pantalla la intensidad de una novela amada por millones. “Siempre hay un sentido de responsabilidad cuando se está adaptando el trabajo de alguien más”, reconoce. “La novela no es exactamente una pieza de reportaje, pero tiene ese sentido de la inmediatez porque está tan bien escrita y construida. Mi formación es en los documentales, por lo que el hecho de que fuera tan auténtica, casi como una cápsula del tiempo que no había sido vista desde hace 60 años, fue muy emocionante".

Reparto Michelle Williams,  Matthias Schoenaerts, Kristin Scott Thomas, Sam Riley, Margot Robbie, Ruth Wilson, Alexandra Maria Lara, Tom Schilling, Eileen Atkins. Autora  Irene Nemirovsky,  escritora de origen ruso, era judía. Hija de un banquero, huye con su familia de Rusia tras la revolución, en 1918, con sólo 15 años, para refugiarse en Francia, donde se desarrolla su vida y su carrera literaria.  Criticó ferozmente a la burguesía judía, gracias a la cercanía a esa opulenta clase social.  Críticas “Como en otras películas  que transcurren durante la Segunda Guerra Mundial, ‘Suite francesa’ no muestra a los nazis como los únicos infames. Hay franceses que son ruines, soplones y amorales. Cuando en un filme, o en una novela, los malos tienen algo de humanidad, el relato se vuelve atrapante”, escribió Pablo O. Scholz para el diario El Clarín, de Argentina.
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