Secretos del Reinado Nacional de la Belleza que se celebra en Cartagena

Noviembre 13, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel, Isabel Peláez y Verónica Gómez | Reporteras de El País
Secretos del Reinado Nacional de la Belleza que se celebra en Cartagena

Paola Turbay en 1991(i), Carolina Gómez en 1992(c) y Paula Andres Betancur en 1993(d). Tres de las señoritas Colombia más recordadas.

El reinado: desde los tiempos en que las madres ‘engordaban’ a las candidatas con avena hasta nuestros días de prótesis y diseño de sonrisa.

Parte I: Los años maravillosos del Reinado

En los viejos tiempos, el reinado no tenía expertos en pasarela; tampoco asesores de imagen que les enseñaran qué responder a los periodistas. Las reinas no aguantaban hambre ni se mataban haciendo ejercicios. Tal como las nombraban por decreto, así se presentaban al Concurso Nacional de Belleza, el mismo que desde 1934 se celebra en Cartagena y que hoy lucha por mantenerse vigente. Nadie mejor para recordar aquellos comienzos que Luz Marina Zuluaga, la única colombiana que ha sido Miss Universo. De eso ya hace 53 años (1958). Para lograr esta hazaña, ella sólo atendió las sugerencias de su madre: “Su consejo número uno era que me portara bien sencilla y simpática”. En esa época, en que no se contaban con las “magníficas cirugías plásticas de ahora” ni con modernos gimnasios, las que estaban gorditas hacían un poquito de ejercicio o les ajustaban más la faja. “Y a las que estábamos más flaquitas nos daban avena con miel de abeja. Esa era la prepación: la mamá bregando a engordarlo a uno un poquito más, porque en ese entonces uno ‘pecaba’ era por flaca”, agrega riendo la ex reina caldense. Esos tiempos en que se impusieron mujeres de extraordinaria belleza natural, clásica, como Luz Marina Zuluaga, hechas en la cama y no en el quirófano, al decir de ‘Gabo’, son los que veteranos reinólogos consideran como las épocas más esplendorosas en los 77 años del Reinado. El preparador de reinas Jorge Hernán Orozco, aficionado al Concurso Nacional de Belleza desde adolescente y ‘Biblia’ de este evento, es uno de ellos. Para él, los años dorados del Reinado fueron 1955 y 1957. En el primero, porque las concursantes eran en su gran mayoría realmente bellas. Ese año en el que ganó la santandereana Esperanza Gallón Domínguez, dice, “arribaron otras mujeres hermosas como Yolanda Pulecio, mamá de Ingrid Betancur; Rosario Castillo Valiente, de Bolívar; Carmiña Moreno, de Atlántico y Lili Escobar Restrepo, de Bogotá, que eran divinas”. Y en el 57 cuando ganó Doris Gil Santamaría, de Antioquia, también estaban Luz Marina Zuluaga, por Caldas; Luz Karime Alhach, del Valle; Mercedes Baquero (mamá de Margarita Rosa de Francisco), de Cundinamarca y Mabel Villaveces, del Tolima. “Todas esas mujeres eran espectaculares”, cuenta Orozco. Para él, al igual que para la periodista de El Heraldo Zoraida Noriega, de las épocas brillantes del Concurso vale la pena destacar los comienzos de los 90, cuando fueron elegidas de forma consecutiva tres mujeres de rostros hermosos, cuerpos sanos y armoniosos, inteligentes y con ángel, que le dieron realce a Colombia en Miss Universo. Son ellas Paola Turbay Gómez (reina de Bogotá, 1991); Paula Andrea Betancur Arroyave (1992, de Amazonas) y Carolina Gómez Correa (1993, de Bogotá). “Cada uno de esos años Colombia sonó en Miss Universo, fue una época muy importante del concurso porque escogieron mujeres divinas y tuvimos la suerte de que ellas hicieran un muy buen papel en el certamen orbital”, comenta Noriega. Para el reinólogo, periodista y arquitecto Jorge Janna los años maravillosos del Concurso Nacional de Belleza se dan hasta los años 70 no sólo por la hermosura de las candidatas sino por lo que significaba el certamen para el país: el evento sociocultural y político más destacado de Colombia. “En sus inicios se le dio altura social”, pero dice, a partir de los 80 y 90, la mafia alcanza a permear el Concurso a través de sus contactos internos entre maquillistas, preparadores, chaperonas. Para que el certamen no llegue al declive periodistas como Noriega le sugieren al Concurso “evolucionar”. Y una de las formas de hacerlo es cambiando normas “obsoletas” como la que prohibe a las concursantes haber posado en transparencias o ropa interior. Pues por eso, dice Orozco, es que las colombianas bellas prefieran hoy ser modelos que reinas. Lea en los siguientes enlaces las otras partes de este especial: Parte II: Raimundo Angulo, el 'Ray' de la reinas Parte III: Valle del Cauca, semillero de señoritas Colombia

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