Róbinson Díaz habla de su doble rol en la serie 'Tiro de gracia'

Róbinson Díaz habla de su doble rol en la serie 'Tiro de gracia'

Marzo 23, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Lina María Álvarez | Especial para El País.
Róbinson Díaz habla de su doble rol en la serie 'Tiro de gracia'

El actor Róbinson Díaz.

En 'Tiro de gracia', una coproducción de Caracol Televisión y Televisa, Róbinson Díaz hace un doble papel, de Salvador y Vicente.

Róbinson Díaz más que un actor, es un artista. Sus personajes sobresalen, estén donde estén. Este paisa lleva más de 20 años demostrando su versatilidad  como Hamlet, en teatro; Carlos Alberto Buendía, en ‘La mujer del presidente’; Tomás Manrique en ‘La saga’,   ‘El mago kandú’ en ‘Pecados Capitales’, Óscar Leal en ‘Vecinos’; El Cabo en ‘El cartel de los sapos’,  en televisión y en  roles  de películas  como   ‘Bolívar soy yo’, ‘La gente de la universal’, ‘Soplo de vida’ y  ‘La pena máxima’. 

Su éxito traspasa las fronteras, ahora  llena teatros y estadios en México con su show  ‘El cabo’, un narcotraficante que hace parte de ‘El señor de los cielos’, de Telemundo. Su último papel en la televisión colombiana pidió su historia y los guiones en dos: Robinson es Salvador Chaparro y Vicente Vallejo en la serie ‘Tiro de gracia’ del Canal Caracol.

Actor, comediante y caricaturista, se autodefine como un tipo al  que le gusta hacer las cosas bien, persistir y resistir.

Estudié en la Escuela Nacional de Arte Dramático,  terminé en el 91 y  empecé a trabajar en televisión y en teatro, y no he parado. Hago televisión, teatro y cine.

Soy una mezcla de actor  y rebuscador. Trabajo generalmente en proyectos que me gusten. Como soy profesional, me dejan hacer teatro. Ahora estoy dedicado a la televisión. Soy el único actor en  Colombia que lleva 18 años como exclusivo de un canal privado, Caracol.

Ser coherente. Estudiar mucho y aguantar los bandazos de los mediocres. Persistir, resistir y estar entrenando todo el tiempo, buscando llenar de emociones a la gente.

Muchos, pero ahora lo que manda la parada  son las bionovelas de músicos, la gente quiere ver novelas donde se hable de sus ídolos, una tendencia  contra la cual es  difícil luchar.

La gente lo  ama.   Traer a Colombia un personaje que ha sido  tan bien recibido en  Centroamérica y Estados Unidos, me hace sentir muy bien. 

Dificilísimo, un gran reto, allí   pude demostrar mi  versatilidad.

Cuando usted ve los que hice en ‘El Cartel’ y el que hago en ‘Tiro de gracia’  se contesta la pregunta. A los que dicen que estoy encasillado, ¿qué les puedo decir?  Hay óxido y veneno en sus palabras. Cualquier actor daría lo que fuera por sacarle partido a estos personajes y que le paguen por ello. Soy el único en Colombia que puede hacerlo, y puedo girar con ellos, presentarme  en las mejores  plazas y teatros de México. Es una mezcla de envidia y purismo ridículo. Si me llaman es porque la gente está queriendo ver ese personaje, no  otros.   No es encasillamiento, es marketing. Es el premio del  público  diciendo que les fascina. Encasillamiento es alguien  que no puede hacer más cosas, no es mi caso.   Hay un moralismo y un purismo de provincia, que no construye. 

Inquieto por el dibujo llegué a El Mundo de Medellín y a El Espectador y  trabajé para El País  dos años, allí publicaron mis caricaturas como ‘Picho y pucho’. Es una etapa  de mi vida muy especial,   trabajar creativamente es algo digno.  Y hace poco volví a la caricatura  en El Espectador.  Estoy muy  contento.

Lo que sí sé es que en Colombia  todo es para los ricos. Es doloroso que en este país la salud solo sea para los que tienen poder y plata.  Y están convencidos con el proceso de paz, yo no soy uribista.

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