Ricardo Montaner, hombre de familia y de pocos líos

Ricardo Montaner, hombre de familia y de pocos líos

Octubre 08, 2012 - 12:00 a.m. Por:
Isabel Peláez y Meryt Montiel Lugo
Ricardo Montaner, hombre de familia y de pocos líos

Abril 26 de 2007. Ricardo Montaner arribó a los premios Billboard en compañía de su familia y de una de las niñas especiales que atiende una de sus fundaciones.

¿Sabía que en Colombia la carrera de Ricardo Montaner fue impulsada por Jorge Barón? Entérese de todos los detalles de la vida del cantante, más allá de la voz.

Con 25 años de carrera musical y más de 25 millones de discos vendidos, Héctor Eduardo Reglero o mejor, Ricardo Montaner, sigue ganándose el corazón de las viejas y nuevas generaciones. Así lo asegura Luiyi Caicedo, ex locutor de Amor Estéreo y hoy director de Boom F.M. “Aún la gente solicita sus canciones”, resalta. Para este programador de radio, “Ricardo Montaner se ha sabido reinventar, su música ha sido muy evolucionada, no se quedó encasillado en la balada antigua, por eso calza muy bien a través del tiempo con la gente que le gusta la música romántica”.El baterista que empezó en una banda de rock y luego se convirtió en cantautor de música romántica, debutó en 1978 como solista, pero fue en 1986 con su álbum homónimo que alcanzó fama internacional con temas como ‘Yo que te Amé’ y ‘Ojos Negros’.En Colombia su carrera fue impulsada por Jorge Barón, quien a petición de Rodolfo Rodríguez (suegro de Montaner y entonces vicepresidente de Venevisión y dueño de la disquera Rodven) empezó a promocionarlo.Como representante de Rodven en Colombia, Barón le abrió al venezolano las puertas de sus programas ‘El Show de las Estrellas’ y ‘Señoras y Señores’.Lo presentó a los medios y lo hizo sonar fuertemente incluyendo sus temas en las bandas de telenovelas de su programadora, que para los años 80 y 90 eran las más vistas en el horario de mediodía.“La primera canción de él que incluímos en una telenovela fue ‘Ojos Negros’. Luego identificamos otra con otro de sus temas y hasta lo invitamos a actuar con el propósito de hacerlo conocer, para que la gente lo viera. Y lo hizo muy bien. Nos sorprendimos con su éxito también como actor. Él era echado para adelante, extrovertido, con carisma, versátil. Guardo un gran recuerdo de Ricardo y toda su familia”, dijo Barón.Con su suegro Rodolfo Rodríguez, precisamente, y con su cuñado, Ricardo Montaner tuvo años después enfrentamientos legales muy fuertes, porque no le daban la libertad para irse a otra disquera y por eso él los demandó.“Aquí en Venezuela hubo gran difusión de ese pleito. Fue hacia los años 96 y 97. Esa es quizá la situación más escandalosa en el que se haya visto involucrado Ricardo Montaner, un hombre discreto, un artista que ha sabido separar muy bien su vida profesional de su vida privada. Por eso nunca ha estado inmerso en situaciones que hayan perjudicado su imagen”, recuerda el periodista William Guzmán, su ex jefe de prensa y hoy coordinador de las páginas de espectáculos del diario Meridiano, de Venezuela.Hombre de FamiliaDos horas antes de subirse a un escenario a cantar no habla con nadie. Se va al camerino, se arrodilla, ora y toma un té verde que le mandan desde el Japón. Pero, comentó a El País el periodista venezolano William Guzmán, quien fuera su jefe de prensa, él no tiene excentricidades como Luis Miguel u otros artistas. Él sólo hace peticiones que se pueden cumplir fácilmente, como tener a su disposición agua de una marca francesa y flores en su camerino.Ricardo Montaner es, según lo describe uno de sus hijos, Ricky, “como lo ven en Tv.”: alegre, de buen humor, auténtico. Es un gran padre, un gran músico, cantante y compositor. “Es una bendición para nosotros contar con su apoyo cotidiano, podemos tocar a su puerta a las 12:00 p.m. a mostrarle algo que estamos componiendo y nos escucha, eso es un privilegio... Es un papá súper consentidor, nos ama mucho y ver la forma como ama a mi madre es también algo muy bonito”.Es cierto. Si hay algo que admiren profundamente quienes conocen de cerca a este hijo de Argentina criado en Maracaibo es su amor por su segunda esposa, Marlene Rodríguez (con quien lleva 23 años de matrimonio) y por sus cinco hijos y dos nietos.“Ella es su mano derecha, aunque él tenga su mánager, todas las grandes decisiones las consulta primero con ella y luego con su equipo de trabajo. Es de las parejas más estables en el medio artístico”, dice Guzmán. Es papá antes que nada, siempre viaja con toda la tribu si se lo permiten; le gusta desayunar con su esposa e hijos; compartir mucho tiempo en familia; si se encuentra en Miami, lleva a la niña al colegio, comenta Josué Rivas, su actual jefe de prensa, quien destaca que todos los hijos de Montaner están inmersos en la vida musical, artística.Alejandro, el mayor, trabaja en una casa editora; Héctor es cantante, ha pegado éxitos como ‘Amor del bueno’ (estos dos son hijos de su primera esposa Ana Vaz). Ricky y Mauro, tienen el dúo M&R y Evaluna, de 15 años, es actriz. Participó en la telenovela ‘Grachi’ del canal Nickelodeon (en el papel de Melanie).Ricky recuerda cómo desde pequeños su papá les inculcó el amor por la música, que recibieran clases de piano. “El colegio, nos decía, era negociable, pero las clases de piano no. Así que yo toqué piano de los 4 a los 14 años y a los 7 ya viajaba con él tocando piano y me presentaba en sus conciertos”.A los 15, Ricky ya era el guitarrista titular de la banda de Montaner.A este virgo que detesta que le regalen medias y corbatas, y que hoy a los 55 años luce pasadito de kilos y con canas, le gusta levantarse muy temprano, siempre activo, con más de 20 ideas en la cabeza, ir a la playa a caminar, a correr o a tomarse sus cervecitas. No es de matarse haciendo ejercicios, pues como lo revela Ricky “su ejercicio son las largas caminatas que le toca dar en los aeropuertos”. Perfeccionista y riguroso, en algunas ocasiones llega al extremo de sentirse siempre insatisfecho. Para sus conciertos se da cuenta hasta de qué tipo de alfombras tiene el escenario y no se sube a éste hasta que hayan cumplido todos sus requerimientos. A veces es obsesivo con esto. Ha mandado, a última hora, a quitar un escenario completo si no le gusta.Amante de la milanesa de res con puré de papa, es propietario del Restaurante Café Ragazzi, de Miami, especializado en menú italiano. En Venezuela, se especula, vendió todas sus propiedades. En cambio, ha invertido en el sector inmobiliario de la Ciudad del Sol, porque, como ha dicho, le gusta diversificar en los negocios, ya que esto le da la posibilidad de generar empleos y de ayudar a mucha gente.Además, este cristiano evangélico colabora con la gente a través de sus fundaciones Hijos del Sol y Una Ventana al Cielo. Es su manera de agradecerle a Dios permitirle seguir en la cima del cielo de todos los románticos del mundo.Vea tambiénPrimera parte: Ricardo Montaner, la voz que convence

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