Ricardo Darín, sinónimo de éxito en el cine latinoamericano

Julio 31, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Sergio Villamizar l Colprensa
Ricardo Darín, sinónimo de éxito en el cine latinoamericano

A la fecha, son 42 las producciones cinematográficas que ha realizado este actor argentino, en su mayoría en su tierra natal, pero también en España y Chile.

Desde 1972, con tan sólo 11 años, Ricardo Darín inició su carrera actoral en el cine, ‘He nacido en la ribera’, una historia filmada en el corazón del barrio de Boca sobre los sueños de música y fútbol de un grupos de jóvenes.

A la fecha, son 42 las producciones cinematográficas que ha realizado, en su mayoría en su natal Argentina, pero también en España y Chile.

En 2000 hizo su aparición en ‘Nueve Reinas’, una de las películas argentinas más exitosas de los últimos 20 años, con la cual ganaron importantes premios en distintos festivales de cine del mundo, con una historia policial, sobre dos estafadores.

Al siguiente año, Juan José Campanella lo invitó para protagonizar ‘El hijo de la novia’, nominada a los Premios Oscar a Mejor película extranjera y ganó el Cóndor de Plata a mejor película. Además, logró más de 1.6 millones de espectadores en Argentina.

En 2002 llegaría con ‘Kamchatka’, al lado de Cecilia Roth, con una historia que se desarrolla en plena dictadura militar argentina, cuando una familia decide recluirse en una finca alejada de la ciudad.

Otro giro daría su vida profesional en 2009 con ‘El secreto de sus ojos’, de nuevo dirigida por Juan José Campanella, que recibió el Premio Oscar a la Mejor película extranjera. Ese mismo año, protagonizó la película de Fernando Trueba, ‘El baile de la victoria’, basada en la novela de Antonio Skármeta, por la cual Ricardo Darín recibió el galardón al Mejor actor de reparto en los Premios Goya.

En 2014 protagonizó una de las historias de la galardonada película argentina ‘Relatos Salvajes', logrando un Goya más en su carrera, como Mejor actor, y un año después ‘Truman’, que le ha granjeado varios premios, como el recibido en el Festival Internacional de San Sebastián y un Premio Platino.

Nunca olvidará su primer día de rodaje a los 11 años de edad, en la película ‘He nacido en la ribera’.

“Fue una locura, era muy chico para tener una conciencia de lo que estaba haciendo, creo que aún no la tengo del todo, pero fue uno de los primeros pasos que di en la realización de un largometraje, por lo que fue todo un descubrimiento de este mundo”, afirma.

Y nos revela que “desde ese entonces surgió una inquietud en mí que fue creciendo con los años y es lo que significa la participación de los actores en el método de trabajo dentro del cine, lo que siempre es complicado y no existe una academia o institución que nos indique cómo funcionan las cosas, y todo se hace a través del camino y más cuando tienen la fortuna de encontrarse con personas generosas como ha sido mi caso”.

La última película de Darín que se presentó en las salas de cine colombianas fue ‘Truman’, que le dejó muchas enseñanzas según nos cuenta.

“Indefectiblemente el camino de conocer el guion y de discutir el guion para afinar el último tramo antes de iniciar el rodaje, nos hizo internarnos cada vez más, no sólo en la historia escrita en el papel, también en la historia misma que cada uno de nosotros arrastró en nuestras vidas con respecto a situaciones parecidas”, dice. 

Y explica que “el contacto emocional con ese tipo de situaciones es tremendo, pero la verdadera clave en Truman no es tanto cómo nos paramos frente a la posibilidad de morir, sino cómo nos paramos frente a la vida”. 

Su fama ha crecido a tal punto que ya se habla del “Método Ricardo Darín” para actuar, lo que le resulta entre jocoso y repelente al actor: “Lo del método Darín es una mala fama que me hace Javier Cámara, quien se la pasa gastando bromas todo el tiempo, como debe ser. Él dice que está estudiando con el Método Ricardo Darín, que va en primero de Darín y que se está preparando para el examen de fin de año”.

Pero Darin nunca parece dormirse sobre los laureles. Siempre está pensando en su siguiente película, sobre la que nos entrega algunos detalles: “En septiembre empezaremos a rodar ‘La cordillera’, de Santiago Mitre, que se realizará entre Chile y Argentina”. 

Y nos entrega una razón para esperarla con las mismas ansias con que esperamos las películas de Hollywood después de ver ‘trailers’ llenos de música emotiva, escenas impactantes y espectacularidad que muchas veces es vacía. Este defensor de la autoestima del cine latinoamericano concluye: “Es muy interesante la historia, porque es la excusa de una cumbre latinoamericana que permite ver  la parte interna del poder, lo que me pareció muy apasionante”.

 Ante la pregunta obligada: ¿Qué otro oficio habría hecho si no hubiera sido actor?, él responde que no tuvo  demasiadas alternativas. “Mi pequeña historia debe parecerse a lo que ocurría en los circos, con un matrimonio de trapecistas, que tienen un hijo que irremediablemente termina trabajando en el circo”.

Se siente orgulloso de su elección, obviamente, pues fue fiel al legado familiar. “Aunque de chico soñé con dedicarme a otras cosas, me siento muy orgulloso por haber heredado de mis padres este oficio, y lo que más orgulloso me hace sentir es ser un eslabón en la cadena, porque mis hijos y mis sobrinos también están abrazando este oficio. Tanto mi madre, mi padre, mi hermana y yo, les hemos podido mostrar un camino que ellos han podido abrazar después. La historia continúa”.

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