¿Qué tanto está dispuesto a saber del pasado de su pareja?, esta caleña se arriesgó a averiguarlo

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El 18 de agosto se estrena el filme ‘Fragmentos de amor’, basado en la novela de Héctor Abad. La caleña Laura Duque es el cerebro del proyecto.

¿Qué tanto está dispuesto a saber del pasado de su pareja?, esta caleña se arriesgó a averiguarlo

Agosto 09, 2016 - 12:00 a.m. Por:
Juliana Londoño Mejía, reportera de El País
¿Qué tanto está dispuesto a saber del pasado de su pareja?, esta caleña se arriesgó a averiguarlo

El 18 de agosto se estrena el filme ‘Fragmentos de amor’, basado en la novela de Héctor Abad. La caleña Laura Duque es el cerebro del proyecto.

¿Qué tanto está dispuesto a saber del pasado de su pareja? Esta es una pregunta que a muchos les roba el sueño. Algunos, quienes se atreven a estrujar en los rincones oscuros de la memoria de su amado, encuentran el infierno. Otros la gloria. 

‘Fragmentos de amor’ es la  primera película de  la caleña Laura Duque Lemos, su productora ejecutiva, quien hace nueve años se sentó frente al escritor Héctor Abad Faciolince y le dijo que quería llevar a la pantalla lo que él había puesto en letras en ‘Fragmentos de amor furtivo’.

“‘Perfecto’ dijo Héctor. ‘¿Cuántas películas has hecho?’ Ninguna, esta es mi primera, le contesté. Paso seguido, soltó una carcajada sin ninguna vergüenza”, cuenta Laura.

La historia habla de un amor tormentoso,  marcado por las relaciones del pasado de Susana y la obsesión de Rodrigo por descubrirlo. 

¿Qué le llamó la atención de esta historia?

Que es una historia de amor muy divertida. Es la única novela erótica que ha escrito Héctor Abad Faciolince, pero   tiene una forma de ver al ser humano muy divertida. Además tiene personajes muy diversos  y me encanta  la forma en  la que muestra  cómo se comportan las personas con el amor y el sexo, que siempre es diferente, pero al final terminamos siendo todos iguales. 

Me gustó la idea de que todo el mundo se identificara con esos sentimientos de celos, de intriga, de querer saber pero no, de querer meter el dedo en la llaga, pero sin maldad. Todos queremos saber el pasado de la pareja, pero no sabemos hasta dónde queremos saber.

¿Cómo llegó la historia a su vida?

El libro me lo regaló una amiga después de una Feria del Libro en el 2006. Lo leí dos o tres veces y pensé de inmediato que quería  hacer una película sobre él.

¿Cómo adquirió los derechos?

Nos pusimos una cita en Bogotá con Héctor. Pasamos todo un día hablando, conociéndonos,  y de esa dinámica salió la confianza y la posibilidad de entablar una buena relación de trabajo y de amistad. Lo aprecio, respeto y admiro enormemente. Ha sido un aliado en este sueño. Mi compromiso y miedo más grande era que la película le gustara. Así que le propuse la idea y empezamos a trabajar.  

¿Qué tanto influyó él en la película?

No censuró nada. Su mayor preocupación era que el sexo se manejara de una forma vulgar. Pero eso tampoco era lo que yo quería.   En el contrato pidió aprobar el guion pero yo no estaba en esa posición. Entonces acordamos, con cláusula en el contrato y todo, que  él leería el guion y sería la primera persona en ver la película. Si veía que no estaba dentro del estándar en el que quería contar su historia, no sacaríamos  el filme.  Yo estuve tranquila porque sabía exactamente qué era lo que quería: contar una historia de amor  con mucha intimidad, pero sin nada vulgar.

Con Fernando Vallejo, el director, pasamos infinitas horas discutiendo los personajes, los diálogos y cómo lo queríamos mostrar. Luego se lo presentamos a Héctor y tuvimos su aval. La verdad es que es muy difícil pasar literatura a imágenes. 

Lleva nueve años trabajando en esta película. ¿Cómo fue el camino?

Los desafíos fueron muchos porque en la industria del cine nadie te da dinero. Los posibles inversionistas quieren ver una ganancia asegurada, pero concretar es muy difícil. Logré que varias instituciones nos apoyaran, entre ellas la Corporación de Cine de Puerto Rico, que es el mayor inversionista.

También tuvimos muchos problemas con las fechas porque no estábamos listos con el guion. La plata había entrado, pero con unas limitaciones de tiempo, como ocurrió por ejemplo con  RCN, quienes estaban pero después se retiraron. Hoy  no me arrepiento de nada, porque hubiese sido un gran error sacar un proyecto que no estaba listo. En el cine se pueden improvisar muchas,  pero la estructura del guion debe estar muy sólida.

Ha sido un camino muy duro, lleno de bendiciones, donde mucha gente me dijo que sí a cosas que casi sonaban imposibles, creyeron que se podía hacer y seguimos adelante hasta que llegamos a esta, que es la hora cero.

¿Cómo eligieron a los protagonistas?

Fue difícil encontrar quién interpretara a Susana, porque todas  tenían miedo a los desnudos. Angélica Blandón tiene la picardía, la inocencia y la sabiduría de una mujer que ya ha vivido e inmediatamente enganchó con el personaje. 

Al principio buscábamos  una pareja un poco mayor, porque así está en el libro. Después entendimos que hacer este tipo de escenas con alguien de más edad resultaba más complicado. 

Para el papel de Rodrigo teníamos  a un actor que se enfermó y no pudo. En México encontramos a otro, pero no se sentía cómodo con los desnudos. Yo no quería que fuera ni colombiano ni puertoriqueño, porque mi visión de la película siempre fue más internacional. Entonces llegó  José Ángel Bichir, a quien le sentó como anillo el personaje, porque él, como Rodrigo, es tímido e introvertido, y por eso le vuelve loco que Susana sea tan desfachatada. 

¿Qué tan fiel es la película al libro?

La gran diferencia está en la narración. En el libro, Rodrigo lleva un diario de todas las historias de Susana, pero en la pantalla eso se veía monótono. Cada vez que él escucha una historia de Susana, corre a su casa a componer, ella le devuelve la musa para  la música. Cada historia tiene una nueva creación, que a la vez muestra el estado de ánimo de Rodrigo. 

Hay detalles idénticos, como los ataques de asma que le dan a Rodrigo. La última cena con todos los amantes de Susana es idéntica y fue   muy difícil porque debían estar todos los actores el mismo día, y  cuadrar las agendas fue complicado. 

¿Cuál es el secreto para ser productora ejecutiva?

La pasión es lo que mueve el mundo en la dirección que tú quieres. Hay que tener paciencia porque hay momentos muy difíciles, hay que tener fe porque muchas puertas se cierran, pero hay otras que se van a abrir, y hay que tener consistencia, no te puedes rendir, como en cualquier trabajo.

¿Ya sabe cuál es la película que sigue?

Desde hace mucho tiempo quiero hacer un guion de un escritor y director argentino. Es sobre el conflicto de dos personas que estudiaron y siempre se llevaron mal, y cuando crecen se vuelven a encontrar después de seguir caminos distintos. Uno es súper exitoso y el otro es un ladrón. Ya está en desarrollo. 

Fragmentos de amor  Drama, romance. 100 minutosDirector:  Fernando Vallejo Da Silva.Intérpretes:  Angélica Blandón y José Ángel Bichir.La pasión que siente Rodrigo por Susana y más aún por las historias que ella le cuenta de sus amantes pasados, lo inspiran a componer. Pero  el profundo dolor que siente al conocer los relatos de Susana, lo lleva al borde de la paranoia.
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