¿Qué hacer cuando mamá tiene novio?
ENTRETENIMIENTO

¿Qué hacer cuando mamá tiene novio?

Mayo 11, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Meryt Montiel Lugo | Reportera de El País.
¿Qué hacer cuando mamá tiene novio?

No se apunte rápidamente a una nueva relación para salir de otra o para no asumir temas como el de las finanzas o la crianza sola de los hijos.

Pautas para que la relación de su nuevo amor y sus hijos sea armoniosa.

En la actualidad, muchas mujeres con hijos se dan la oportunidad de volver a tener una pareja, de rehacer su vida afectiva luego de una separación o viudez. Se les ve motivadas, felices, por ese nuevo amor.Sin embargo, como lo manifiesta la sicóloga especialista en intervención con familias, Constanza Flórez, los sentimientos de estas mujeres madres pueden mezclarse con un poco de incertidumbre acerca de cómo lograr que sus hijos acepten a ese novio que ha llegado a sus vidas.¿Cuándo darse esa nueva oportunidad? ¿Después de cuánto tiempo de noviazgo es adecuado presentar el novio a sus hijos? ¿Qué errores evitar antes y después del primer encuentro? ¿Qué actitudes asumir frente a los hijos? Con ayuda de la sicóloga Constanza Flórez Dávila y de sus colegas Gloria Ramírez, Patricia Mejía de los Ríos (del Colegio Colombiano de Psicólogos) y Ana Cristina Villegas, El País brinda unas pautas a esas mamás que hoy andan felices, estrenando novio.Cuándo estar lista: Una nueva relación No se apunte rápidamente a una nueva relación para salir de otra o para no asumir temas como el de las finanzas o la crianza sola de los hijos. Mídasele a un nuevo amor cuando sienta que ya superó el duelo de la separación: que la situación haya sido perdonada, que su corazón esté curado para que facilite que sus hijos hayan cerrado o sanado la ausencia del padre biológico. No tema rehacer su vida afectiva porque sienta que le robará tiempo y atenciones a sus hijos. Usted tiene derecho a su espacio. Hay que dar la pausa adecuada, que por lo general, mínimo, debía ser de un año o dos antes de involucrarse en una segunda relación siempre y cuando se procese el duelo de la pérdida anterior.Cuándo acercarlos: Paso a pasoLo más aconsejable es que no relacione a su novio con los niños antes de los seis meses de noviazgo, porque es en este tiempo en el que usted apenas está conociendo a su nuevo amor; está en la fase de enamoramiento, de la química, la atracción, en la que no tiene la capacidad de discernir si esa persona es conveniente o no. Cuando usted esté segura de que tiene una relación madura, estable, en la que hay tolerancia y respeto por parte de su pareja, que entiende y acepta su rol de madre, puede ir preparando a sus hijos, hablándoles que hay alguien que la ama, que la hace feliz e ir introduciendo a su novio poco a poco a la familia, primero como amigo, que aprenda a conocer a sus niños, a jugar con ellos, para ir generando confianza. Novio sí, papá no: A hablar con claridadAunque los niños sean pequeños, son muy pilos y empezarán a hacer preguntas: ¿tienes novio? ¿Cuándo vamos a conocerlo? Si ya son novios dígale, sí, somos novios. O, compartiremos con él cuando lo considere conveniente. Las informaciones tienen que ser claras. No cometa el error de decirle al niño que le diga papá a su nueva pareja, no está bien porque ese no es su padre, nadie suple el papel de otro, y segundo, no se sabe cuánto va a durar la relación.Tampoco es conveniente que la madre permita a su novio interferir en situaciones familiares que deben ser resueltas por ella especialmente en los primeros meses de la relación y hasta tanto no se haya construido y tal vez formalizado un compromiso familiar.A mostrarse auténtico: No al novio regañón El novio debe ser auténtico desde el principio, no ser zalamero ni dar regalos costosos solo por ganar puntos ante la novia. Esto podría interpretarse también como compra de afecto. Lo que sí debe compartir son espacios con los hijos de su pareja. Si van a almorzar por fuera, tener en cuenta que ellos tengan un lugar de esparcimiento, de juego; si están jugando, pregúnteles sobre el juego, muéstreles interés en lo que hacen. Es preguntarle al niño qué quieres comerte, en vez de llegarle con un helado gigante que él ni siquiera quiere. Es tenerlo realmente en cuenta.No es conveniente que el novio asuma actitudes de papá consejero, regañón o autoritario cuando no está autorizado ni le corresponde a fin de demostrar que podría ser un buen padre para los hijos de ella.Celos, pataletas y temores: Sepa manejar las situacionesEs normal que los niños se tornen celosos por tener que compartir a su mamá con una nueva persona y hagan pataleta, se muestren agresivos, distantes o rebeldes cuando ella va a salir con el novio, incluso, manifiestan síntomas de enfermedad como dolores físicos o vómito. Nadie conoce más a su hijo que la madre y ella valorará qué tan intencional son estas expresiones y las manejará como lo haría en cualquier otro contexto, como cuando él no quiere ir a casa de la abuelita: ‘pues tú te quedas, yo sí voy’. Pero tenga en cuenta que muchas de esas expresiones son un pedido de atención, de amor. Si la mamá está presente, es clara y le explica al menor que ella jamás lo dejará de querer ni lo abandonará, porque esos son sus temores; que esa nueva persona la hace feliz y que ella tiene su propio mundo y necesita sus espacios, así, él terminará comprendiendo la situación porque un hijo siempre quiere lo mejor para su mamá y verla contenta.A prevenir errores• No les dé información a niños pequeños que no hayan pedido, como tampoco sorprenda a sus hijos con algo para lo que no están preparados: como ver a su mamá dándose besos con un señor que a duras penas conocen. • Usted confundirá a sus hijos si cada tres meses lleva a un nuevo novio al hogar. • Mantenga roles definidos frente a su hijo. Muchas veces los pequeños se vuelven el ‘cónyuge sustituto’ de la separada o la viuda: duermen en la misma cama con la mamá, controlan sus salidas, las espían, no quieren que nadie se le acerque afectivamente, por eso les es difícil aceptar a la nueva pareja.• No les haga preguntas como ¿aceptarían que yo tenga un novio? o frases como ‘si ustedes me lo permiten yo tendría novio’. Cuando así lo hace usted no tiene el rol de autoridad ante el niño. Usted no le tiene que pedir permiso a su hijo sobre su vida adulta. • Cuide que su nueva pareja no pretenda reemplazar al padre de su hijo. Y usted no desvalore al progenitor del niño ni lo compare con su novio delante del chico con frases como ‘este sí cumple lo que promete’, ‘este sí tiene tiempo’.• Esté alerta con ese novio que no tolere que usted priorice la atención de su hijo por sobre una rumba o una salida con él. • Si la decisión de invitar al novio a quedarse una noche en casa se precipita, los hijos podrían sentir invadido su espacio familiar y reaccionar negativamente. Hágale esa invitación cuando se haya establecido entre todos una relación de mayor confianza.Consejos atenciónNo descuide la atención de su hijo, no se ausente demasiado por centrarse en su novio. Tampoco lo envíe a vivir donde la abuelita para usted entregarse a su idilio. Él se sentirá desplazado. Paciencia No se torne agresiva ante un cuestionamiento o reproche del niño, esto no ayuda. Ármese de paciencia. Y cuando los celos del niño sean exagerados, que usted note que pasa un buen tiempo y no cede, busque ayuda terapéutica.“Ahora soy feliz”Mi matrimonio fueron 22 años de lucha, de infidelidades por parte de él. Yo seguía luchando por mi hogar hasta que inicié una vida sola con mis dos hijos. Luego de tres años de separada me reencontré con un amigo que también se había divorciado por infidelidad de su mujer. Reiniciamos una relación de amigos con visitas, idas a cines, a cenar. Mi hijo, de 16 años, a menudo le preguntaba qué intenciones tenía conmigo. Un día, decidimos darnos una oportunidad y desde entonces, mis hijos, él y yo somos felices. Después de mis hijos, mi novio ha sido el regalo más grande que Dios me ha concedido”.Ángela, docente de 47 años, madre de dos hijos que hoy tienen 23 y 19 años “Me casé muy enamorada, de esos amores como de novela, por ese amor dejé mi casa, mi familia, mi pueblo y mis estudios, pero al llegar a esta gran ciudad, desconocida para mí, ese cuento de hadas se derrumbó. Fueron 22 años de luchas, de irresponsabilidades, infidelidades por parte de él, mentiras, faltas de respeto, hijas extramatrimoniales con diferentes mujeres, pero todo lo soporté porque lo seguía amando y luchaba por el hogar de mis dos hijos. De tantos ruegos a Dios y luego de, por fin, escuchar los consejos de familiares y amigos, me separé de mi marido e inicié una vida sola con mis hijos.Un día, mi mejor amigo de adolescencia y yo nos volvimos a encontrar gracias a Internet y me ayudó con sus consejos a superar mi crisis de separación; hablábamos luego por celular, chateábamos; hasta que un día no supe más de él. Me extrañaba su silencio, hasta que en una ocasión me llamó y me comentó que su cónyuge también le había sido infiel y que estaba atravesando por situaciones difíciles con sus hijos, así que esta vez me tocó devolverle un poco de sus consejos y así inició una bonita relación de amigos con visitas, idas al cine, a cenar.Muchos meses, fui introduciéndolo a mi hogar como amigo y poco a poco fue ganándose el cariño y respeto de mi hija mayor y de mi hijo. Como cosa curiosa, mi hijo, entonces adolescente, a menudo le preguntaba: ¿Usted qué intenciones tiene con mi mamá?Para mí no fue difícil comentarles a mis hijos de nuestra relación, ya que ellos estaban de acuerdo que reiniciara mi vida y mi novio era la persona ideal.En la actualidad aún somos novios y nos estamos preparando para comprar casa y todo lo que necesitamos para amoblarla, pero él cumple con las responsabilidades de mi hogar, es muy detallista conmigo y con mis hijos, ellos lo quieren mucho.Desde que él apareció en nuestras vidas mis hijos y yo somos completamente felices. Él, después de mis hijos, ha sido el regalo más grande que Dios me ha podido conceder y por supuesto, yo soy su ángel de la guarda, como cariñosamente me llama”.Gloría Ramírez “Se recomienda no entrar en discusiones, peleas con los hijos, o que la madre no se torne agresiva al pedir su espacio, sino que lo haga con un amor firme, que es ese amor cariñoso, pero claro, que al mismo tiempo pone los límites y saca los espacios que ella misma necesita”. “En esas primeras salidas hay que cuidar el contacto físico con la pareja, las expresiones de afecto, porque la presencia de esa otra persona es una situación que apenas se está acomodando en los hijos, por eso es mejor hacerlo de una manera más despacio. En esos primeros encuentros no aparecer como la pareja de la mamá sino como una persona con la que van a compartir, para ir generando esa confianza, ir ganando ese espacio en los niños y más adelante contarles que es la nueva pareja de la mamá”. “Hay mujeres que tienen una relación, la llevan enseguida a su casa, terminan esa relación, consiguen otra y también la llevan a la casa, los hijos se confunden y no saben realmente qué papel juegan esas personas ahí, ellos se encariñan, juegan, comparten y después no lo vuelven a ver”. Patricia Mejía de los Ríos “Muchos hombres presionan a las mujeres para que los presenten ante sus hijos con temas económicos: ‘yo te ayudo, yo te apoyo’ o con otras situaciones como ‘yo voy al colegio de los niños’ y realmente esas no son obligaciones de una nueva pareja. Las obligaciones con los hijos las tienen los papás y si los papás no están, la mujer tendría que buscar un tío o a alguien que le ayude a compensar la figura masculina, pero no involucrar un novio cuando apenase está conociendo quién es. Por eso es que se dice que antes de seis meses uno no debe involucrar los hijos con la nueva pareja”. “Una cosa es un novio sin hijos y otro con hijos. El sin hijos muchas veces es complaciente, muy querido, pero no tiene el nivel de experiencia de uno que ha sido padre. Si tiene hijos es más fácil que entienda las conductas de los niños de su pareja, los cambios.He tenido hombres bien intencionados que se educan: asisten a escuelas de padres, hacen lectura sobre el proceso de desarrollo de los niños y de los adolescentes y se vuelven unos buenos compañeros de viaje”. “Cuando son los míos, los tuyos, o sea parejas reconstituidas, hay que hacer un trabajo muy grande en ambas personas para mirar esa presentación de unos hijos y otros. Cuando la relación se va consolidando es importante que hagan terapia de familia, eso ayuda mucho a la familia a crecer, a aprender a reorganizarse emocionalmente en el nuevo rol de todos los miembros, implica creer emocional y espiritualmente en todos. Hay que hacer un trabajo individual con cada uno de los miembros”. Ana Cristina Villegas “Que el niño cuando le toca el fin de semana con su papá entienda que su mamá no estará sola, porque ellos sufren, se sienten responsables de ser la compañía de su mamá. A la mamá le corresponde explicarle, tú te vas, pero yo no voy a estar sola, tengo una persona que me acompaña, que me cuida, que está pendiente de mí, que también te quiere a ti, y el rol de la otra persona (o sea del novio) es pasivo, la información la debe dar ciento por ciento la mamá, ella debe buscar un momento en que el niño esté bien, esté tranquilo”. “Si es un niño que con todo el mundo se lleva bien y con el novio de la mamá no, la mamá debe un poco entender que algo pasa, en esa parte emocional los niños son muy sensibles, si ya definitivamente no hay forma de establecer una relación, la mamá debe poner en una balanza y definir qué es para ella lo más importante”.

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