Perfil: Martín de Francisco, un demente por el fútbol

Julio 13, 2014 - 12:00 a.m. Por:
Rosa Isabel Peláez | El País
Perfil: Martín de Francisco, un demente por el fútbol

Martín de Francisco con Santiago Moure en su obra, Sit Down Tragedy.

Martín De Francisco regresa a Cali el 26 de julio, al Teatro Municipal, junto a Santiago Moure, para destapar en su‘Sit Down Tragedy’ todos sus traumas y obsesiones.

1. Demencia FutboleraMargarita Rosa De Francisco dice que lo que significa el fútbol para su hermano Martín “necesita sustantivos zurumbáticos inventados, porque no hay nombre para el estado de paroxismo místico en el que entra cuando ve un partido”.Él, a sus 48 años, sonríe como un niño ante las dulces palabras de su hermana. “Sí. A mí el fútbol me hace sentir como... que vivo el presente. Me deja concentrado en ese instante”. Al final, ni él encuentra esa palabra estrambótica. Y no por falta de recursos idiomáticos, sino a causa de su emoción desbordada por el tema. El hoy comentarista deportivo, antes crítico corrosivo de los medios en ‘El Siguiente Programa’ y en ‘La Tele’, “padece de un trastorno obsesivo compulsivo por el fútbol a nivel demencial”, diagnostica su amigo de cabecera, Santiago Moure. Ve entre ocho y diez partidos por día, a la par que va perdiendo a parejas sentimentales por eso.Si hay algo que pudo llevar al suicidio al creador del Profe Súper O, fue verse un sábado a las 3:00 p.m., acompañando a su novia a ver cafeteras y manteles, mientras él hiperventilaba, pensando en que se estaba perdiendo el partido entre Barcelona y el Athletic de Bilbao. Para exorcizar un trauma más, hablamos con Martín de lo que más le gusta: el fútbol. ¿En qué terminó la disputa que usted tuvo el año pasado con Iván Mejía Álvarez, a quien acusó de calumniador?Él se refirió a personas que estábamos al aire con señalamientos como ‘periodistas prepago’, pero no dijo quiénes eran. Ese tipo de cosas hacen mucho daño porque mucha gente termina salpicada de algo que ni siquiera tiene que ver y es injusto. Le pedí en varios tonos que dijera quiénes eran. Pero nunca contestó. ¿La sanción que le impusieron a Luis Suárez fue exagerada o le vendría bien una consulta con César Millán?Estuvo bien la suspensión de los partidos, aunque alejarlo de los estadios sí me pareció exagerado. Pero él había prometido hace algún tiempo no volver a hacerlo, cuando mordió a Ivanovic, el jugador del Chelsea, y no lo hizo. La reincidencia lo perjudica. Es un jugadorazo, pero la suya es una acción extraña, súbita, repentina e instintiva que tendrá que analizarse y tratarse. ¿Viendo el papel de la Selección Colombia en el Mundial, está de acuerdo con Francisco Maturana en que ‘Perder es ganar un poco’? ¿Nos evitaron llorar ante una goleada de Alemania?Esas cosas nadie las sabe. Creo que Pékerman da un mensaje muy bueno a la Selección, de humildad, que no es creerse el mejor, sino trabajar para llegar. Al perder se gana experiencia, se aprende, pero Colombia tiene que salir a ganar donde vaya, tiene los jugadores para eso.¿Esperaba un resultado similar al 7-1 de Alemania-Brasil?No, nadie. Hay mucho de arrogancia en Brasil al salir a jugar un partido que parecía no haber preparado bien. Los jugadores habían soportado una presión gigantesca, de ganar en su país, cosa que no había pasado en el año 50 con el Maracanazo. Hasta que se reventaron y se paralizaron. Al primer golpe vieron que Alemania estaba fuerte y se derrumbaron. Brasil se traicionó por jugar un antifútbol de patadas, de rechazos, ya no el juego vistoso que enamoró a tanta gente, incluso a Colombia.¿Con cuál meme se identificó para describir ese marcador’?Uno en el que los alemanes dicen: ‘Colombia, van 7, ¿así está bien o quieren más?’. Como si Alemania hubiera salido en defensa de la agresividad que había tenido Brasil con Colombia. Además de un arbitraje que tuvo permisidad con el juego fuerte y los perjudicó a todos. Brasil jugó mejor el primer tiempo y Colombia salió confundida, pero el arbitraje permitió mucha violencia. Le sacó tarjeta amarilla a James, cuando él había recibido cuatro faltas muy fuertes de Fernandinho y este, ni una. ¿Que no haya estado Radamel Falcao en el Mundial fue favorable para que brillaran otros jugadores? Falcao es un gran definidor. El promedio por oportunidades de gol que tiene con las que convierte es muy alto y las aprovecha bien. Es un jugador que le hubiera sumado mucho a la Selección y él con James se entiende bien. El fútbol no es de opacar o no. Toni Kross ha tenido un gran Mundial, igual Thomas Müller. Es un equipo, varios se pueden destacar, eso hubiera pasado con Falcao, hubiera brillado más en asistencia a James. Hizo falta para meter miedo adelante. ¿No se pierde ningún partido, así sea del deportivo Tapita?Pues yo hablé para no tener que ir al Mundial, estando allá a uno le toca ir al Estadio y se va perdiendo otros partidos. No me puedo perder ningún partido, sinceramente te lo digo, hago lo que sea por verlos. ¡Del Cali me los veo todos!¿Por qué del Cali y no del América?Mi papá me llevaba a ver al Cali, él era muy hincha, después se enfrió y me quedé con eso. Me acerca a mi infancia, es un ritual, un vínculo espiritual con el fútbol, con el Cali y con mi papá.¿Por qué no le gusta ir a los estadios?Trato de no ir, a veces me toca, pero no me gusta estar en ese tipo de lugares, con gente, con colas, me molesta mucho.¿Qué lección les daría el profe Super O a algunos comentaristas deportivos?Con qué derecho le voy a decir hoy en día qué es lo que tienen qué hacer y qué no. Por ahí hago algunas narraciones de partidos, pero en joda. Hay gente a la que le gusta y gente a la que no.¿Si hubiera seguido jugando fútbol, hoy sería como Mario Yepes o como James Rodríguez?Eh... como Camilo Zúñiga. Salió de una lesión muy larga, no tuvo el mejor nivel que puede tener, pero tiene con qué.¿Le ha tocado una novia que sepa más de fútbol que usted?No, casi siempre me han tocado mujeres a las que no les gusta el fútbol y ha sido un problema, hay molestia. ¿Se reúne con su familia a ver partidos?A ver fútbol con más de tres personas yo no le jalo, eso se vuelve una bullaranga. Veo fútbol con mi papá, o solo.¿Y con Santiago?No, ese man se ve los primeros 15 minutos de un partido y después se aburre. 2. Padres orgullososPuede que el arquitecto y músico Gerardo De Francisco y la diseñadora de moda Merceditas Baquero nunca hayan tenido en sus manos el diploma universitario de su hijo Martín, pero viven orgullosos de la mente brillante de este, que le ha permitido trabajar en lo que le gusta. Martín admite que hace poco fue al estadio a ver un partido de Millonarios con su papá, por puro amor fraternal, pero ir a un Mundial, ¡No!, “yo por allá no le jalo, a ese gentío, a eso no”. Claro que de niño solía armar en el patio de su casa una réplica del Maracaná. “Organizaba un campeonato con 20 equipos imaginarios, cada uno con su uniforme. Era como una isla con diferentes sedes y climas. Iba llevando un equipo a ganar el campeonato”, cuenta el disidente de arte dramático. “Chiquitico, a media lengua, transmitía los partidos que era una cosa increíble”, recuerda la mamá. Y el padre aporta que a los 6 años “Martín ya dibujaba muy bien a los jugadores en la mitad de la jugada”. Martín, que no se ufana de nada, dice que el suyo era un gusto por dibujar como lo tienen muchos niños. “Me gustaba quedar embebido con la pasión por el fútbol. Siempre me ha fascinado la magia que tiene la red, cómo entra el balón ahí, cuando la red es profunda. Tengo una obsesión con el fútbol mismo, con los amagues, los regates, el juego conjunto, la plástica que hay en el movimiento de las jugadas”.Cuenta Merceditas que fue su esposo quien condujo al pequeño por esa pasión. Y Gerardo lo corrobora: “Yo era socio de Cali desde bastantes años atrás, lo empecé a llevar a los partidos y se aficionó muchísimo. También lo llevaba todos los sábados por la tarde a una finca, a verme jugar fútbol con un equipo de rodillones que teníamos en Cali”. Así explica que su hijo se fuera enamorando del fútbol hasta que se volviera una pasión, que Martín perfeccionó. El padre cuenta orgulloso que el hijo empezó a estudiar hasta convertirse en un conocedor muy profundo. “Pregúntele de cualquier jugador del mundo, él le dice dónde juega, dónde jugó, dónde nació, sus jugadas. Me asombro de su memoria de elefante, es un don”.Los papás de Martín revelan que los conocimientos de su hijo también son vastos en música, idiomas, historia, geografía, “es un tipo muy estudioso, se prepara mucho”, afirma Gerardo. La madre también elogia el interés que tiene por el idioma: “Leyó mucho la obra de Alfredo Iriarte, que lo apasiona”. Gerardo, antes hincha furibundo del Cali, reconoce que el alumno superó al maestro en conocimientos futboleros. “De lejos. Y con todo lo que él ama el fútbol, se le volvió su profesión”, dice el padre. Este ahora escucha con Merceditas los programas de radio de su hijo, sus comentarios, sus narraciones, para empaparse más de fútbol. Reconoce, eso sí, la obsesión compulsiva de Martín por el balompié. “Él es un tipo que se encierra a ver los partidos, le gusta verlos todos. Es una máquina de ver fútbol”. Costumbre que adquirió desde niño, según su mamá. “En ese momento yo no era la mejor educadora, él se encerraba a oír fútbol las 24 horas, sin interrumpir ni para cumplir con otras tareas. Cuanta revista, programa de radio o televisión había sobre fútbol lo obsesionaba. Nunca lo regañamos por eso”, dice Merceditas. Gerardo admite que el defecto de su hijo es la impaciencia. “Es muy afanoso. En eso es intolerante, quiere que todo sea enseguida”. Mientras Merceditas revela que es “huraño, no tiene vida social, no le atrae. Curiosamente tiene mucho éxito con las mujeres. Es buen bailarín, no sé con que frecuencia lo hará, pero salir a bailar con él debe ser muy rico”. Sit down tragedy A Santiago Moure le enferma la sicorrigidez de Martín De Francisco, a Carlos Vives lo conquistó como amigo por “lo desadaptado”, y Margarita Rosa lo admira por ser “una apasionado y obesionado por expresar de forma muy personal la comunión entre lo perfecto y lo imperfecto”, pero le critica que “a veces se olvide de lo grande que es”, dice. Su compañero al aire en FM Fútbol Mundial, Antonio Casale, fue testigo de un ataque de pánico que Martín sufrió en la final de la Copa América. “Estaba pálido y al empezar la transmisión no le salían las palabras, tocó empujarlo para que reaccionara”. Pese a esas ‘rarezas’, en 16 años que llevan de amigos dice que es difícil hablar con él y relajar los músculos del rostro. “Siempre hace reír, siempre le ve el lado bueno a la vida”.Incluso su expareja, Verónica Orozco, dijo alguna vez que era uno de los hombres más inteligentes que había conocido en su vida. Eso es lo que según Gerardo De Francisco les atrae a las mujeres de su hijo: “un sentido del humor picante y profundo. Él no cuenta chistes, él asume posiciones que a la gente le resultan cómicas. Eso hace en su obra”, dice refiriéndose al ‘Sit Down Tragedy’ que Martín De Francisco y Santiago Moure traerán de nuevo a Cali el próximo 26 de julio, a las 8:00 p.m.Allí, estos amigos unen sus frustraciones, miedos y odios mutuos, para exponerse como “una pareja de cómicos en decadencia”, dice Santiago. Y Martín complementa: “infantiles y escatológicos, lo cual a los jóvenes les atrae mucho”. Y no estarán solos, Cerdo y Doña Anciana, incautos, volverán a caer en manos de estos oscuros e inolvidables personajes.

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